Los guionistas están tristes. ¿Qué les pasa a los guionistas?

Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2007
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Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2007
Un bigotePues simple y llanamente, que quieren más dinero. Más ingresos o, mejor dicho, parte de los ingresos que las compañías reciben por otros canales de distribución no tradicionales. El asunto es que llevan ya en huelga más de 15 días pero, ¿ es que acaso no lo estaban ya desde hace más de 15 años? Viendo la cartelera podría pensarse que efectivamente llevan décadas tocándose las teclas, pero no para escribir precisamente.

¿Qué hoy me he levantado cansadito? Pues adapto una novela de John Grisham. ¿Qué ni tan siquiera me he levantado porque un mal de amores me invade? Pues propongo un remake de , con . Disfrazaremos a de zanahoria para restarle dramatismo… Y cuidado si me siento depresivo, que puedo idear el desastre natural más espectacular y poner a y a con media teta fuera a correr delante del ciclón más devastador. “Pretty Woman” Renée ZellwegerAdam SandlerTom CruiseSandra Bullock

Quisiera dejar claro que esta crítica, lacerante, está centrada sobre todo en los guionistas de Hollywood. Personalmente me jode que, contando con los mejores medios del planeta, no los aprovechen. Demasiado protestan, para los trabajos mediocres que acometen y las prósperas condiciones que tienen. Deberían aprender sus colegas europeos, que con el doble de talento y la mitad de recursos, se encuentran a 2000 años luz en cuanto a garantías laborales, y no digamos ingresos. Por el momento, los “Talk Shows” han dejado de emitirse en Estados Unidos. ¿Tendremos la misma suerte en Europa? Mientras tanto, la industria se escuda en que los productores no quieren arriesgar. OK, pero de ahí, a hay un pequeño abismo.. ”Superman VI”

Aunque como ya he dicho, esta huelga me da a mi que no es nueva. ¿No estuvieron toda la década de los años 90 con una huelga encubierta, a lo japonés, trabajando a destajo y produciendo excedente audiovisual? Este terrorífico trailer a muchos nos hizo temer lo peor:

Afortunadamente, sólo se trataba de un bulo, aunque muchos (me incluyo) nos lo llegamos a creer y pensamos que entonces si, era el principio del final de la historia del cine. El Bigotismo

Otro asunto interesante es la segunda excusa archiconocida: no hay buenas películas porque no hay buenos actores. En este sentido, me siento obligado a denunciar un enorme hueco sin cubrir en la escena cinematográfica: El bigotismo. El bigote es un elemento mágico, complemento indispensable y compañero de la risa. De hecho, es tal su potencia que es capaz de convertir a un inglés en una persona graciosa. Y no uno cualquiera, sino uno de los mayores genios de la historia: . Charles Chaplin

Por otra parte, la influencia Marxista de este blog nos hace imposible renegar de nuestro amor por el bigote más cachondo, el de . Los Marx son la muestra del buen rollo, con un señor a la cabeza que, no conforme con sus pintas de alsaciano, decidió pintarse un buen bigote. Eso es visión de futuro; lo tengo todo para triunfar pero un buen bigote no amarga a nadie. Y no es que fuera un gran actor. Un bigote le servía para interpretar papeles geniales. Groucho Marx

Desde entonces hubo un hueco importante que solo pudo llenar un señor de Cádiz (Ohio) llamado . Sus motivos bigotiles eran algo más presuntuosos, pues se dibujaba un fino bigote sobre su boca para hacer un poco más grande su labio inferior. Incluso otros enemigos con bigote, como , sentían tanta envidia del gaditano-americano que ofreció una recompensa por su captura durante la guerra, pues Gable se había alistado a las fuerzas aéreas americanas durante el conflicto. Aun así, a diferencia de sus paisanos del sur de Europa, no fue un tipo conocido por su sentido del humor, que dejaba para casa, y prefirió ofrecer otro registro al público, y participar en grandiosas películas como “Sucedió una noche” o “Lo que el viento se llevó” .Clark GableAdolf Hitler

Desde entonces, mucho cantinfleo. Sólo ese universal mexicano con verbo propio supo sacarle partido a tanto pelo junto. Más tarde, el vacío, la muerte del bigote. o , dos bigotudos de cuidado con menos gracia que una depilación testicular, son un ejemplo de ello. Charles BronsonChuck Norris

Como ven, los bigotes funcionaban en el cine. Sin embargo, en la política, hace ya tiempo que dejaron de hacer gracia. Por Juan Andrés Gallego y Fernando G. Acuña