Los intereses de Rusia en Irán

Artículo publicado el 27 de Febrero de 2006
Artículo publicado el 27 de Febrero de 2006

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Continúa el conflicto entre los países occidentales e Irán en torno al programa nuclear de los iraníes. Rusia ha ofrecido su intermediación, eso sí, sin olvidar sus propios intereses en el tema.

Rusia ha propuesto que Irán enriquezca el uranio de Rusia como parte de un proyecto común. Por el momento, las negociaciones continúan entre los dos países y no se sabe cómo terminarán. Según dicen, Teherán conseguirá que se construyan las instalaciones en suelo iraní. Eso es lo que publica el periódico moscovita Wremja Nowostej. Otro diario ruso, Kommersant, afirma que Teherán quiere limitar a dos años el tiempo de operaciones de la empresa ruso-iraní. Transcurridos estos dos años, se realizará el enriquecimiento del uranio en Irán.

Los países en desarrollo esperan grandes beneficios

En efecto, Rusia ha declarado que está a favor de pasarle la "papeleta de Irán" al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en caso de que las negociaciones fracasen. Sin embargo, hasta ahora no hay signos de que Rusia abogue también por sancionar a Irán o por que se realice una intervención militar. Al contrario. La imposición de sanciones "no frenaría, sino que aceleraría" el programa nuclear iraní, advierte el presidente de la Comisión de asuntos exteriores del Consejo Federal ruso, Mijail Margelov. Mientras Irán no se aleje del acuerdo de no ampliación de las armas nucleares, los rusos intentarán instar a Teherán a que cumpla las obligaciones que ha contraído.

La propuesta de Moscú de construir unas instalaciones comunes para el enriquecimiento de uranio forma parte del programa de Vladimir Putin presentado en enero en la conferencia de prensa anual del Kremlin, para crear instalaciones regionales de enriquecimiento nuclear en distintos países. Estas instalaciones estarán bajo el control del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de Viena. De esta manera, se evitará un desarrollo futuro de la tecnología nuclear permitiendo, al mismo tiempo, que los países en desarrollo construyan centrales de energía nuclear.

La propuesta de Putin no es desinteresada. Rusia espera ganar mucho dinero con la venta a posteriori de centrales de energía atómica en los países en desarrollo. En su breve visita a Hanoi (Vietnam), el ministro ruso de la presidencia, Mijail Fradkov, propuso que Rusia entregara llave en mano a Vietnam centrales de energía nuclear y formara también al personal que trabajara en ellas.

Empresas de energía atómica en Irán

El comportamiento cauto de Rusia en Irán demuestra sobre todo sus intereses económicos. Los negocios relacionados con la energía nuclear en Irán anuncian grandes beneficios. Irán está dispuesto a construir siete centrales nucleares por un valor total de diez mil millones de dólares estadounidenses.

En 1998, Rusia se hizo cargo de la construcción de la central nuclear que empezó a construir la empresa alemana Siemens. De momento, 1.500 especialistas de nacionalidad rusa trabajan en las labores de construcción de la central. Según el portavoz de Rosatom, la Agencia de Energía Atómica de Rusia, Vladimir Kutschinov, la central debería ponerse en funcionamiento el próximo año. "Sólo falta que se tiendan los cables", afirmó Kutschinov en la conferencia de prensa en Moscú.

Los negocios armamentísticos también atraen

Irán resulta también de interés para Rusia como comprador de armamento. El pasado otoño, Moscú y Teherán firmaron un acuerdo por valor de 700 millones de dólares estadounidenses para el suministro de 29 cohetes rusos de defensa aérea de la clase TOR-M1. Los cohetes rusos tienen un alcance de 12 kilómetros y pueden derribar aviones y armamento teledirigido. Estos se emplearán para la protección de las instalaciones nucleares iraníes.

En los medios de comunicación internacionales han salido informes a la luz que demuestran la intención de Rusia de ayudar a la modernización de los aviones MIG-29 pertenecientes al ejército del aire iraní, así como de suministrar botes patrulleros y armamento militar. Sin embargo, Mijail Dmitriyev, de la Agencia nacional rusa para la cooperación militar técnica, declaró que no se realizarían negocios armamentísticos en un futuro con Irán.