Los jóvenes europeos solo conocen el Holocausto por las películas de guerra

Artículo publicado el 26 de Enero de 2009
Artículo publicado el 26 de Enero de 2009
Uno de los eventos más espantosos del siglo XX continúa siendo una dolorosa recolección de una guerra que fue incitada con falsa ideología, costando la vida a seis millones de personas. Nadie quiere tomar el camino del olvido porque nos obligaría a revisitar la peor cara de la humanidad. Conversaciones en España e Italia

Cuando empecé a entrevistar a gente para escribir este artículo me costó obtener respuestas. “Es demasiado deprimente, ¿para qué hablar del tema?”, era la opinión de mi marido español. “Deberíamos olvidarlo porque muchas personas inocentes perdieron sus vidas”, señalaba Franco Monti de 35 años, de Bertinoro, al norte de Italia. El silencio fue la respuesta común de otros individuos entrevistados. ¿Se niegan los jóvenes europeos a informarse y examinar su pasado? ¿Permanecerá el Holocausto guardado en un rincón de nuestra psique un siglo después?

Prensa de patrulla

Los medios de comunicación continúan siendo una poderosa herramienta educacional que asegura que el Holocausto no se entierre con el paso del tiempo. Mattia Bergamini, de 27 años, técnico en comunicaciones y gráficos, natural de Modigliana, al norte de Italia, describe cómo la prensa influyó en su opinión sobre el Holocausto. “El significado que tiene para mí el Holocausto viene a partir de todas las películas, libros y discursos que he visto, leído y oído”. No necesitamos vivir la experiencia para conocer los horrores de las guerras. Mattia cita al italiano Roberto Saviano, el cual subrayó que nadie podía decir que no había estado en Auschwitz.

Foto: Mauro Morabito

Los medios de comunicación jugaron un papel fundamental en la propagación de la ideología falsa durante el Holocausto. Es más importante escuchar tu conciencia que a la gente que dice que quiere hacer del mundo un lugar mejor, nos cuenta Mattia. Después de todo, Italia, su país natal, contó con terroristas que tenían como objetivo la “introducción de cambios”. ¿Cómo podemos evitar otro Holocausto? “Si realmente queremos entender qué está ocurriendo en el mundo, debemos primero comprender la causa, y después señalar la necesidad de una solidificación del papel europeo en la política global. Es importante que los países europeos se hagan miembros del tribunal penal internacional, aunque la ausencia de China, Rusia y Estados Unidos hagan que este tribunal sea menos efectivo".

La gira de la Segunda Guerra Mundial

Kristine Salud, joven de origen español y filipino, siempre se había sentido muy atraída por los sucesos de la Segunda Guerra Mundial. En su trabajo como gerente de informática de una compañía petrolera tenía el privilegio de viajar a lugares exóticos. Sin embargo, su interés en la Historia le impulsó a viajar a sitios que la mayoría de la gente evitaría. Embarcó en una gira de la Segunda Guerra Mundial con su prima en 2006. ¿Por qué eligió Varsovia y Auschwitz entre todos los lugares vacacionales? “Es una parte de la Historia que siempre me fascinó”, añade Kristine. Para ella, las películas no están a la altura de la experiencia de estar allí. Aparte de las gastadas maletas de piel, una pila de pelo (de las víctimas) y otros ‘objetos de interés’ que vio en el museo de Auschwitz, le fue imposible olvidarse de la sensación que sintió al estar dentro de lo que una vez fue un campo de concentración, donde el “fantasma del sufrimiento” es omnipresente. “Era como estar dentro de una cueva, hacía frío y había una sensación de tristeza en todo el lugar”, recuerda Kristine. Nos cuenta que percibió un olor persistente que le recordó a algo húmedo y viejo, un olor que podría ser muy parecido al de la muerte. Acordándose de Ana Frank y de su familia, los cuales habían vivido en un ático pequeño y estrecho durante dos años, Kristine explica que para ella el Holocausto “simboliza la muerte de personas inocentes”.

La forma del artista

Foto: TGTanto en películas como en música, para Michael Rincón, un joven de 22 años aspirante a músico, el Holocausto es “uno de los capítulos más oscuros, tristes y menos comprensibles de la Historia humana”. Ya ha escrito algunas canciones donde refleja temas metafísicos de la vida y la muerte. Michael admite que el Holocausto ha influido su percepción de la muerte, pero enfatiza que ha tenido incluso más impacto en su “percepción de la vida y de la responsabilidad”. De madre italiana y padre español, Michael vivió casi toda su vida en Suiza, y sus orígenes, ciertamente, lo hicieron consciente del respeto a la diversidad. “(Debido al Holocausto), debo evitar o prevenir cualquier tipo de racismo, clasismo, segregación y separación, tanto en mi entorno como en mi propia mente, siempre que pueda hacerlo. Podrá sonar utópico y como si estuviera soltando un sermón, pero es lo que siento”.

Como artista que es, Michael cree en el poder curativo de la música y el arte en momentos trágicos. “Pueden proporcionar un mensaje de esperanza que levanta el ánimo en esos momentos difíciles. En términos de información transparente, el arte a menudo es más honesto que cualquier otro medio de comunicación”. Michael señala lo afortunado que somos en comparación con los seis millones de víctimas que murieron en los campos de concentración. “Vivimos en el paraíso pero somos demasiado estúpidos como para darnos cuenta”.