Los jóvenes y la política: rumbo a los extremos

Artículo publicado el 18 de Octubre de 2016
Artículo publicado el 18 de Octubre de 2016

[OPINIÓN] Los movimientos populistas ganan terreno a los partidos tradicionales. ¿Por qué cambian los jóvenes su voto? Repaso por algunas de las formaciones que más han crecido en los últimos meses. 

En las últimas elecciones regionales de Berlín, el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) consiguió el 14% de los votos, lo que les coloca como una fuerza a tener en cuenta en las elecciones federales del año que viene. 

Por otro lado, en Francia, la fuerza del Frente Nacional (FN) es ya un hecho constatado. De hecho, los artífices de su popularidad parecen ser, en su mayoría, jóvenes. Según una encuesta realizada por el diario francés 20 Minutos, el 34% de los menores de 30 años votaría al FN si ahora mismo hubiera elecciones. Mientras tanto, en Alemania, un estudio realizado por el Instituto Alemán para la Investigación Económica y la Universidad Humboldt revelaba que el perfil de los partidarios del AfD tiene dos características: desempleado y menor de 30 años. 

Como se puede observar en todos los comicios a lo largo y ancho de Europa, los partidos tradicionales obtienen cada vez peores resultados, mientras que las posiciones más extremas ganan en popularidad. Si se toma el año 2016 como ejemplo, podemos citar varios casos en los que la política se ha pasado al margen derecho extremo, [a excepción de España, que lo ha hecho hacia la izquierda, ndlr]. En las elecciones españolas de 2016 al Congreso de los Diputados, el partido de izquierda Podemos alcanzó un 21,1% de los votos. En el lado contrario, en Austria, el partido de extrema derecha FPÖ alcanzó un empate técnico con Los Verdes en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en mayo de este año. Un 58% de su electorado tenía menos de 30 años, según las encuestas de los institutos SORA e ISA. Un último ejemplo lo encontramos en la región belga de Flandes, donde el partido nacionalista de extrema derecha Vlaams Belang, [acusado de racismo por la justicia belga, ndlr] se llevó el 13,1% de los votos, según una encuesta publicada por la RTBF-La Libre [la Radio Televisión belga-frnacófona, ndlr] el pasado septiembre. 

¿Cuál es la razón por la que los jóvenes parecen apoyar a los nuevos partidos? Un eurobarómetro publicado el pasado mayo ofrece una hipótesis: el 57% de los europeos menores de 30 años sienten que se les ha marginado y excluido de la vida económica y social. Los resultados son especialmente alarmantes en los países con mayor paro juvenil: Grecia (93%), Portugal (86%) y España (79%).  

Enrique Calvet, eurodiputado español del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE) dice que "no se puede negar que la desilusión se haya asentado en todo el espectro político". Calvet, parlamentario independiente, denuncia que "los jóvenes están legítimamente reclamando transparecia y honestidad". Según él, "el sistema de partidos tradicional no es efectivo para la nueva generación de europeos" y advierte sobre los peligros de excluir a los jóvenes de la política: "la gente joven se verá obligada a cambiar su voto hacia un concepto ilusorio de cambio, sin tener en cuenta el peligro que esto supone para el proyecto europeo y, por tanto, para su propio futuro y bienestar". 

El político rumano Siegfried Muresan, portavoz del Partido Popular Europeo (EPP, por sus siglas en inglés), el que más predomina en la eurocámara, comparte la opinión de Calvet: "los partidos populistas no tienen nada que ofrecer a la juventud europea. Sus soluciones simplistas para problemas complejos sólo provocarán que se extienda la decepción y la desconfianza", opina. 

Cuando se le pregunta por una solución para volver a atraer el voto joven, Muresan defiende que se necesita hacer más para explicar los beneficios de la UE. El eurodiputado cita programas como el Mercado Único Digital -ya que el sector digital creará 800.000 puestos de trabajo para 2020 según el EPP-, Erasmus Plus y el programa de Garantía Juvenil. Sin embargo, el camino no es sencillo: el eurobarómetro al que se hace referencia al comienzo del artículo muestra cómo el 76% de los jóvenes europeos nunca ha oído hablar de la Garantía Juvenil, mientras que otro 17% lo conocía pero a grandes rasgos.