Los nuevos okupas de París: "En lugar de underground, que es ilegal, nos hacemos alternativos"

Artículo publicado el 23 de Septiembre de 2009
Artículo publicado el 23 de Septiembre de 2009
"¡Después de entrar por la ventana trasera, entramos por la delantera!" Los artistas han abierto centros "sin derecho ni título" y de repente se convierten en inquilinos. Los ayuntamientos empiezan a explotar el filón 'okupa' por todas partes en Europa. Una pequeña excursión por estos 'parajes culturales'

En el número 59 de la calle Rivoli, en pleno centro de París, un grupo de personas se aglutina delante de la vitrina del edificio degradado. Tres años después de los trabajos de renovación iniciados en la capital francesa, propietaria de varios lugares desde 2002, el exterior grotescamente decorado por la más célebre okupación parisina ha sido remplazado por una fachada tradicional cualquiera. Sólo podemos leer la palabra 'Aftersquat' (después de la okupación) en transparencia. "Volved en seis meses, las cosas habrán cambiado", asegura Gaspard Delanoë, presidente del colectivo, a todos aquellos que encuentran el lugar poco original durante su inauguración. Pero esta concentración del 9 de septiembre de 2009 simboliza diez años de combate. Después de tres años en los talleres de Belleville, "los okupas están de vuelta", recuerda una banderilla.

(C.V)

En París, ¿los alquileres son bajos? Aunque el término está mal escogido, el ayuntamiento alquila igualmente el lugar a un grupo de artistas por 130 euros al mes. Como en varios puntos de creación parisina. Una sombra sobre la que algunos insisten: "No somos okupas", notifican los artistas de Frigo, instalados en el distrito número 13 de la capital. "Somos inquilinos de la ciudad de París". "Los tiempos cambian. Hay que saber evolucionar", afirma un artista del número 59 de la rue Rivoli mientras lía un cigarrillo. "En lugar de underground, por que es ilegal, nos hacemos alternativos".

(C.V)Aunque la evolución es positiva desde un punto de vista artístico, estos lugares suelen estar cerrados al público. Es impensable venir y tomarse un café o una cerveza fuera de los horarios de exposición. Todo lo contrario de otros conceptos más accesibles y más participativos. Como la Suite, en el distrito número trece, donde el sindicato de los grooms acoge talleres y buenas ideas de todo tipo. La batalla de los okupas continúa. "Si existimos es gracias a la casa okupa de la Bourse, hoy cerrada", declara el artista mientras consume su cigarro. "Si la Suite existe es gracias en parte a nuestro combate". Los okupas son interdependientes: cuando uno de ellos se ve amenazado toda la comunidad se activa. "Vamos a seguir okupando, descubriendo edificios vacíos para crear enjambres de arte", declara Gaspard Delanoë. "La reapertura del número 59 de Rivolí es una esperanza para los artistas".

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Berlín - teatros cuidadosamente corroídos, talleres de pintura, escultura

(C.V)La cultura entra en los espacios urbanos y alternativos. Desde la década de los 90, el Tacheles acoge artistas poco convencionales. El lugar, símbolo de la cultura off, se convierte en un punto turístico ineludible. Trescientos mil visitantes por año, para el deleite de los artistas que alquilan su galería por 180 euros al mes, donde cervezas y pintura fluyen por lugares grafiteados y ruinosos, hasta convertirse en verdaderos complejos que atraen a feligreses. El Casiopeia, al este de Berlín, alberga un parque para patinadores y un muro de escalada por el que hay que pagar.

En veinte años, el Berlín que 'molestaba' se recoge progresivamente. Si en la década de los 80, las autoridades alemanas tenían otros problemas por resolver que el de los okupas, los jóvenes berlineses aprovechan para extender esta práctica. La capital alemana es el lugar apropiado para albergar ciento sesenta okupaciones. Desde entonces, el ayuntamiento compra y alquila a bajo coste. Como en Ámsterdam. En los sótanos o en las clases, las comunidades continúan a reunirse entorno a lugares de grandes dimensiones. Como los punkis, en Köpi, con bar, sala de cine y de conciertos.

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Sevilla y la Fábrica de sombreros

(C.V)Este cambio de régimen no se aplica a todos. En Sevilla, la vieja casa okupada de la Fábrica de sombreros ya había suscitado la indignación de adeptos a lugares alternativos. Una vez habitable, fue revendida a promotores inmobiliarios. La antigua fábrica de sombreros, abrió sus puertas en abril de 2008. Ideas, pinturas, reuniones semanales, exposiciones: en el lugar bullen las iniciativas, desde las clases de capoeira los lunes a las sesiones de cine temático de los martes y a las comidas populares del sábado. En junio de 2009, la policía vino para evacuar el lugar, aunque hay negociaciones en curso entre el promotor inmobiliario, la municipalidad y los actores de lugares culturales.

Roma encuentro de lugares alternativos

(C.V)Okupada desde 1986, el Forte Prenestino de Roma acogerá los próximos 16, 17 y 18 de octubre el primer encuentro europeo de los lugares alternativos de vida y de creación. Fuera de las instituciones, la cultura urbana se crea igualmente a la europea, para reinventar la noción de ?okupa? y militar juntos por una cultura fuera de caminos triviales.