Los Papeles de Panamá: La revelación de lo evidente

Artículo publicado el 4 de Diciembre de 2017
Artículo publicado el 4 de Diciembre de 2017

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

[COMENTARIO] Cuando el periódico alemán Süddeutsche Zeitung reveló los Papeles de Panamá pensaba desatar un escándalo parecido al de Watergate, pero el resultado no fue la esperada ola de indignación.

Alemania busca cada año la palabra tabú. Una palabra que no solo refleja el estado de ánimo de la población, sino que también expresa lo que ha sucedido en los últimos meses. Palabras como “Gutmensch” (buenista), “Lügenpresse” (prensa de la mentira) o “alternativlos” (sin alternativas) han sido elegidas hasta ahora. ¿Qué palabra será este año? Pues seguramente “Briefkastenfirma” (empresa fantasma). 

Cuando el Süddeutsche Zeitung reveló los Papeles de Panamá pensaba desatar un escándalo parecido al de Watergate. Se esperaba agitación por la falta de escrúpulos de los poderosos y por la insolencia del 1%. La prensa internacional celebró su gran día abalanzándose sobre los maleantes, exigiendo dimisiones y justificaciones, pero de alguna manera no se manifestó la indignación esperada. ¿Es que nos hemos acostumbrado ya a la elite económica después de la crisis financiera?

Villanos corruptos en taquillazos

Al principio de la revelación de los Papeles de Panamá, la prensa se concentró en Sergei Roldugin, el cual siendo “violonchelista de San Petersburgo” se convirtió en el “sastre de Panamá”. ¿Otra ocasión para poder tematizar nuevamente la corrupción en Europa del Este?

La palabra “corrupción” se emplea entretanto como sinónimo para esa región y siempre aparece entre las diez primeras en el ranking de los prejuicios más famosos. Con chaqueta de cuero, gafas de sol, una cadena de oro, un cigarro en la boca y un vaso de vodka medio vacío en la mano contando dinero en una habitación oscura, así es como le gusta a Hollywood presentar en sus películas a los hombres de Europa del Este. Estos estereotipos no ayudan a nadie, excepto a los taquillazos que necesitan a un villano en sus películas de acción.

¿Qué es lo que pueden hacer los europeos del Este en contra? ¿Cómo mostrarle al mundo que no todos son así? Se esfuerzan por impulsar el cambio democrático y la integración europea, se presentan como socio o parte de la Comunidad Europea y luchan por mejorar la situación y deshacerse del pasado.

Entonces se publicaron los Papeles de Panamá y todos los esfuerzos de los últimos años parecían desaparecer rápidamente, ¿o no? Pero en realidad, las cosas cambiaron rápidamente de rumbo. No solo las relaciones de Wladimir Putin, sino también las empresas fantasmas del islandés Sigmundur Gunnlaugsson como las del anterior ministro británico David Cameron ganaron importancia.

Parece ser que la comunidad mundial no sabe bien en quién poner el foco. Es como en la final de Wimbledon, las miradas de los espectadores van de izquierda a derecha y de derecha a izquierda para averiguar en qué campo caerá la pelota.

Los Papeles de Panamá son la revelación de lo evidente. Todos sabemos que la corrupción es una realidad, que al mundo financiero le falta un moralista y que casi nadie quiere pagar impuestos. En el programa de televisión suizo  Sternstunde Philosophie el filósofo de Viena Konrad Paul Liessmann lo resumió de la siguiente manera: “Quien tenga la posibilidad de ser malo, lo será y quien haya leído un poco de Nietzsche no puede estar realmente sorprendido de todas esas cosas.” Tanto en el este como en el oeste.

__

. | .

Dieser Artikel ist Teil unserer Spezialreihe EAST SIDE STORIES, die zu einer größeren Vielfalt an Standpunkten in den europäischen Medien beitragen soll.