Los refugiados: pedaladas por un día más en Bruselas

Artículo publicado el 28 de Noviembre de 2017
Artículo publicado el 28 de Noviembre de 2017

RefugreEnergy es la historia de unos jóvenes emprendedores que preocupados por el calentamiento global y la situación de los refugiados en Europa, han elegido no quedarse de brazos cruzados. Nos hemos reunido con Théo, uno de los fundadores de la startup. 

¿La idea? "Permitir a los refugiados acceder a un empleo, gracias a los 'Picocontrats', que además de aportarles un salario de 1,60 euros al día, les otorga el derecho de quedarse un día más en territorio belga. Para esto, los refugiados pedalean durante el día con el fin de cargar baterías, con una energía 100 % verde y responsable

Cafébabel: las primeras cargas de energía llegarán en 2018, para entonces, se prevé que el número de inmigrantes en Bélgica habrá aumentado, ¿cómo pensáis hacer para atraer a más refugiados y así desarrollar vuestra actividad?

RefuGreEnergy: nos estamos basando en un estudio de la Organización de las Naicones Unidas (ONU), que prevé que de aquí al 2050, habrá doscientos cincuenta millones de refugiados debido al cambio climático. Esto es una realidad, y queremos utilizar todo el potencial de estos futuros refugiados para desarrollar nuestro proyecto y nuestro negocio. Dado el agotamiento de los recursos fósiles y el coste de la energía nuclear, se espera un aumento de su precio. Por lo tanto, seremos cada vez más competitivos, pero no vamos a tratar de tener un impacto en la afluencia de refugiados, ya que llegarán de todos modos. 

Cafébabel: presumís de proporcionar energía limpia al mismo tiempo que un trabajo a los refugiados, ¿es ese todo el beneficio?

RefuGreEnergy : sí, ese es todo el beneficio. La conclusión fue bastante sencilla: el cambio climático intensifica la crisis de los refugiados. Tanto que usamos la migración para combatir el calentamiento global y por fin dar con una solución a estos dos problemas principales. La idea era dar una función y una vía a estos refugiados para impedir que estuvieran dando vueltas todo el día en los parques, y generarán inseguridad a los belgas. En cierta forma, es una manera de integrarlos en la sociedad belga mientras se genera energía verde.

Cafébabel: finalmente encuentras una función para estas personas, ¿habéis pensado en otras maneras con las que puedan contribuir?

RefuGreEnergy: sí, estamos en la fase de prueba hasta finales de septiembre; La idea es arrancar en 2018, para ver cómo funciona en el campo real. Entonces podríamos considerar asociaciarnos con Deliveroo, Uber u otras startups innovadoras. Para generar electricidad, el refugiado llega a nuestras oficinas por la mañana, toma una batería vacía y pedaleando durante 4 horas la carga, esta batería equivale a 10 teléfonos, 4 ordenadores... Tan pronto como la batería está llena, la devuelven. Por lo tanto, nuestro plan es hacer entregas a domicilio, de acuerdo con las necesidades de nuestros clientes. Por ejemplo, imaginemos un hotel al que le gustaría trabajar con nosotros poniendo en marcha 3 habitaciones, empezaríamos con estas baterías y podríamos entregarlas directamente.

Inverosímil, ¿no? ¿te lo creíste? Sin embargo, esta es la trampa que el colectivo We Are All Refugees (WAAR) tendió a los transeúntes de Bruselas el pasado 29 de septiembre. Una acción impactante para confrontar a las personas con su pensamiento crítico y su empatía. Maxime Demartin, uno de los artistas (reales) que se imaginó la actividad, nos lo explica.

Cafébabel: la presentación tuvo lugar a principios de octubre, hasta entonces, estabas actualizando una página web, una página de Facebook, una cuenta de Twitter... ¿Cómo evitaste que te descubrieran?

Maxime Demartin: todo fue muy rápido, somos veinticuatro ingeniosos artistas candidatos para una residencia en el Theatre Factory en Frameries, Bélgica. Yes Men, activistas estadounidenses que trabajan con el tema del calentamiento global, fueron los que organizaron la residencia. Este proyecto colectivo lo montamos en tres días sobre la cuestión del Antropoceno [la era geológica actual, en la que la actividad humana tiene un impacto real en el medio ambiente y la biosfera, ndlr] y también en torno a lo que parecía urgente y visible, es decir, la cuestión de los refugiados. Este tema fue importante para nosotros, especialmente con las declaraciones recientes de Theo Francken (en septiembre, el secretario de Estado belga en materia de inmigración había felicitado en Twitter la 'limpieza' de los campos de refugiados y la colaboración del gobierno belga con las autoridades sudanesas). El vínculo entre el cambio climático y los refugiados ha sido bastante rápido, ya que el calentamiento global y el acaparamiento de recursos son una fuente de conflicto.

Más tarde, encontramos una gran función de Facebook, que permite actualizar nuestras publicaciones hasta con tres meses de adelanto, también creamos nuestro sitio web y cuentas de Facebook de varias personas para dar me gusta a la página, lo mismo que con la cuenta de Twitter. Contamos con un gran equipo, contábamos con videógrafos, actores, directores, dramaturgos. Es este conjunto de talentos lo que nos ha permitido mantener esta comunicación tan profesional. En resumidas cuentas, simplemente no hubo tiempo suficiente para que nos pillaran.

Cafébabel: ¿la actividad tuvo los efectos deseados?, ¿permitió que las personas "despertaran''?

Maxime Demartin: la actividad tuvo impacto en dos etapas. La primera fue el treinta de septiembre, cuando jugamos detrás de la bolsa, como parte del CIFAS Signal Festival. Hay una especie de actitud políticamente correcta que evita que las personas se opongan abiertamente, por cortesía, los transeúntes dijeron "sí, sí, sí" mientras nos escuchaban y tapaban los oídos de sus hijos. Otros nos dijeron: "Sí, no tengo mucho dinero para eso, soy estudiante...". Hubo alguna reacción violenta, personas que nos dijeron "Esperen, ¡pero es la esclavitud moderna!". Hay personas que se oponen.

Al final de las tres horas de experimento, un hombre de origen senegalés, llamado Emile, se puso de pie, para decirnos: "Esto que hacéis es esclavitud, además los países de donde provienen los refugiados son los menos contaminantes y los que más sufren el cambio climático". Él entendió todo lo que había sido denunciado. 

Lo que nos puso los pelos de punta fue que la gente pensó que era posible. También queríamos denunciar esto con nuestra acción: usar ciertas palabras, ciertas fórmulas, como oportunidad, potencial, energía verde, empleabilidad, flexibilidad... podemos hacer cosas normales bastante horribles.

Las políticas de empleabilidad y migración belgas son bastante deficientes, al igual que las francesas y las europeas. Pero, por ejemplo, hablando de optimización impositiva en lugar de evasión fiscal, se vuelve inmediatamente aceptable. Por nuestra parte, estábamos hablando de "poner a los refugiados a trabajar" y no de la esclavitud.

En la segunda fase, algunas personas en las redes sociales, vinculadas a movimientos fascistas se regocijaron comentando: "Al fin una buena idea, debería extrapolarse y realizarse directamente en el Congo". Todavía hay mucho trabajo por hacer para cambiar las mentalidades, pero es un poco difícil juzgar el impacto realmente, ya que la acción fue demasiado rápida. 

Cafébabel: ¿qué acciones lleva a cabo el Estado belga para los refugiados, y qué solicitáis vosotros?

Maxime Demartin : Debemos saber de antemano, que Bélgica viola el derecho internacional, el derecho europeo, la convención de derechos humanos y el pacto de los derechos civiles y políticos al no permitir que las personas soliciten asilo. Simplemente nos gustaría que se respete la ley pero no tenemos ninguna ilusión...

Lo más importante es que la mayoría de la población se haga cargo, todos somos responsables, hay muchas personas que actúan, en todas partes y en todos los sentidos. Ahora nos gustaría que los Estados hagan su trabajo, que abran centros, que tengan políticas reales para acoger refugiados. Incluso, la OCDE, conocida por su liberalismo, ha publicado en una notificación que la inmigración genera empleos y aumenta los ingresos, es verdaderamente una cuestión de ideas, queremos el máximo número de personas sensibilizadas. 

Así bien, debemos decir que podemos ser los emigrantes del mañana, imagínate que si el calentamiento global continúa, en cincuenta años el Mar del Norte se eleva y Bruselas se queda bajo el agua, ya no seremos tan listillos. Desde la caída del Muro de Berlín, se han construido más de 585 kilómetros de muro antimigraciones en Europa. Nos gustaría que las personas se den cuenta de la realidad y asuman la responsabilidad.

Cafébabel: ¿tenéis otros proyectos en camino?, ¿cuáles son las siguientes acciones que va a llevar a cabo WAAR?

Maxime Demartin: haremos una segunda parte de la residencia en noviembre en Theatre Factory, no será necesariamente sobre refugiados, sino más sobre el Antropoceno. Nos ocuparemos de cuestiones ambientales, pero aún estamos en una fase de reflexión, de experimentación.

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