Lucio Levi y una Constitución por otorgar

Artículo publicado el 29 de Octubre de 2005
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 29 de Octubre de 2005

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Regresar a la Convención de ciudadanos para que los europeos aprendan a unirse, pues no vale esperar demasiado de la diplomacia entre Estados. La Unión Europea puede lanzarle al mundo un mensaje revolucionario, según palabras de Levi.

Se acercá a mí con su figura delgada y cargado con una pesada bolsa de libros. Trabaja ahora en el Centro por la paz de Forlí en la presentación de su último libro: Crisis del Estado y gobierno del mundo. Me acompaña Lamberto Zanetti, histórico e incansable defensor de la causa europea y organizador de la conferencia en el Centro por la paz.

Resulta que ya nos conocía. "Conozco café babel y cada vez que puedo os leo, pero no imaginaba que tuviérais también redaciones en Italia." Tendremos ocasión de conocernos mejor a lo largo de este día.

La paz, una cuestión personal

El Profesor Lucio Levi viaja mucho debido a su ocupación. Es profesor de Ciencias políticas y Política comparada en la Universidad de Turín y dirige la revista The federalist debate. En Nueva York, ejerce también de miembro del comité ejecutivo del Movimiento Federalista Mundial, y en Bruselas colabora con la Unión de Federalistas Europeos. Antes de que finalice el día, viajará a Pescara para tratar sobre la reactivación política de la Unión Europea tras los Noes de Francia y Holanda. Ahora nos acomodamos en el jardín botánico situado frente al Centro por la paz. Un par de gatos nos acarician los tobillos y nos hacen compañía durante toda la entrevista.

La elección de la paz como valor que guíe nuestra existencia nace originalmente del estudioso y activista Lucio Levi: "No soy muy joven", dice sonriendo, "he vivido la experiencia de la Segunda Guerra Mundial y además soy judío; nueve de mis familiares fueron deportados y murieron en los campos de concentración. La aspiración por la paz y el rechazo a la violencia son dos ideales que tengo desde muy temprana edad." Cuando sólo tenía quince años entré en el Movimento Federalista Europeo y ya tenía la certeza de que se podrían realizar las metas de la paz y la unidad europea. "La Unión Europea y el Parlamento Europeo son un ejemplo a seguir. La prueba de que la democracia puede expandirse a otros Estados y de que el derecho puede sustituir a la fuerza en la resolución de conflictos", dice relajado. La experiencia del Movimiento Federalista Mundial se desarrolla de un "modo natural" y al mismo tiempo se erige en instrumento de difusión y mantenimiento de la democracia en los países donde los derechos apenas se respetan.

ONU, UE y Constitución europea

Levi lamenta que se estén cumpliendo sólo en parte los objetivos del milenio. Poco se ha hecho por el desarme y el freno a la proliferación nuclear. Tampoco las acciones contra la pobreza son suficientes", sostiene Lucio Levi. Desilusionado pero no resignado, considera que la reforma del Consejo de seguridad es otro asunto peligroso. "La perspectiva de un escaño para la UE es improbable, pero sin salirnos de la realidad la UE sabrá reactivar el Tratado constitucional que prevé el otorgamiento de personalidad jurídica a la unión(art. I-7)". Levi insiste mucho sobre la necesidad de retomar el proceso constityente de la UE y sus valores, pues pueden ser ejemplo para el resto del mundo: "la Unión africana se inspira en la experiencia europea". También en el campo de la exportación de la democracia la UE tiene mucho que decir: "La ampliación es desde siempre la tradicional política exterior de la Unión. Sus relaciones con los países vecinos se han basado siempre en los criterios de Copenhague, vigentes desde 1993 y respetuosos con la democracia, los Derechos Humanos, el respeto a las minorías y el libre mercado como valores no negociables. La transición democrática de España, Portugal, Grecia, de los países del este y las reformas de Turquía constituyen un ejemplo de la influencia positiva de la UE". Está convencido del mensaje revolucionario que la Unión transmite al mundo: "Hoy tiende a globalizarse la democracia y la Unión Europea sabe cómo hacerlo de manera pacífica".

Volver a impulsar la Constitución europea

"La UE está viviendo la crisis más grave de su Historia. Pero el nacionalismo es un callejón sin salida". Reactivar la Unión y sus valores es fundamental para el viejo continente y para el resto del mundo. "La recaída en la barbarie es siempre posible", dice visiblemente preocupado, "como lo demuestra lo acontecido en Yugoslavia, la miseria en África y el retorno a las fosas comunes de la violencia más descontrolada. La paz y el cómo llegar a ella es el mensaje que la Unión Europea quiere transmitir a sus países miembro y al resto del mundo." La mayor preocupación de Lucio Levi es el desinterés de la gente acerca la UE: "Justo en este punto hace falta encontrar un espacio para hacer funcionar de nuevo el proceso constituyente. En diciembre tendrá lugar en Génova la Convención de los ciudadanos europeos: un evento inédito". Implica a asociaciones, sindicatos, autonomías locales y a la sociedad civil en toda su complejidad; es el próximo desafío al que medirse.

Se nos acaba el tiempo. Nos despedimos de los gatos y del profesor Lucio Levi, que se prepara para la conferencia, la lección parece clara: extender entre la sociedad civil la conciencia europea para que los ciudadanos aprendan a unirse y que la Constitución sea una cosa de todos. Sin embargo, si la ocasión no tiene éxito, volverá a ser un juego entre los diplomáticos, hermético como secreto intergubernamental.