Macedonia Magna: Obsesiones históricas y Skopie 2014

Artículo publicado el 30 de Agosto de 2011
Artículo publicado el 30 de Agosto de 2011
Viendo el proyecto urbano que se está llevando a cabo en la capital de Macedonia parece que ésta vaya a ser la sede de las próximas olimpiadas.
En realidad, todo es por sus orígenes clásicos, y es que Skopie se reformará con un estilo neoclásico con el objetivo de reforzar la identidad nacional, atraer turistas extranjeros y, según algunos, seguir provocando a Grecia para continuar con la disputa que comenzó en 1991, cuando Macedonia se independizó.

Ni siquiera he aterrizado en Skopie como es debido y ya lo estoy viendo: un homenaje de neón a una de las mayores figuras del mundo antiguo, cuyos polémicos orígenes se han convertido en un símbolo del conflicto greco-macedonio. En la cima del diminuto y deteriorado aeropuerto, que recuerda más al comunismo que a la antigüedad, se ve, iluminado con letras de neón: “Aeropuerto Alejandro Magno de Skopie”. La impresión general se acentúa con la última letra, que no llega a iluminarse.

Macedonia, ¿cuna de la civilización?

El reciente cambio de nombre del aeropuerto coincidió con la llegada del nuevo gobierno nacionalista en 2006. Esto simboliza el comienzo del fenómeno de la “antigüización” de Macedonia, tal y como los críticos llaman a la nueva obsesión de Macedonia por sus raíces clásicas. Cualquier occidental medio sabe menos que nada sobre este país, por lo que ver un anuncio fuera del aeropuerto que dice “Bienvenidos a la cuna de la civilización” resulta un poco contradictorio.

“Cualquier occidental medio sabe menos que nada sobre este país”

Volé allí desde Italia, donde la palabra "macedonia" se asocia más con la ensalada de frutas que con un país de la antigua Yugoslavia. Diccionarios etimológicos apuntan que esta forma de llamar a las ensaladas de frutas en las lenguas romances viene de la diversidad étnica del imperio de Alejandro Magno, al que la Macedonia de hoy en día se remonta. De hecho, el mapa del antiguo imperio de Macedonia incluye el territorio de la hoy ARYM (Antigua República Yugoslava de Macedonia), aunque los griegos aseguran que la Macedonia actual no tiene nada que ver con la de Alejandro Magno.

Skopie 2014

En el centro de Skopie, las construcciones de edificios, monumentos, estatuas y fuentes para elogiar las supuestas antiguas raíces de los macedonios de hoy se apiñan en torno a la figura central del proyecto: una estatua de Alejandro Magno de 28 metros de altura. El misteriosamente bautizado “guerrero ecuestre”, llamado así para evitar ofender aún más a los griegos, fue erigido en junio.

Hasta los más duros críticos admiten que es admirable la rapidez con la que las construcciones se están llevando a cabo y reconocen que Skopie 2014 supone la primera inversión significativa en cultura y arquitectura en la ciudad de las últimas tres décadas. Sin embargo, lo que altera a muchos vecinos es la cantidad de dinero que se necesita para otras cosas. “La gente no tiene pan y están invirtiendo millones en estatuas” dice Bojan, un taxista de 36 años.Milos, un ingeniero de 32 años, está de acuerdo: “Hay un montón de agujeros en las carreteras de Macedonia y, en vez de arreglarlos, el gobierno malgasta dinero en gilipolleces de ego nacional para ganar puntos políticos baratos”. Y asegura que otros partidos locales no son mejores. “Por eso, en las últimas tres elecciones voté a Chuck Norris”, añade Milos, que también es licenciado en Ciencias Políticas. Al parecer, durante las elecciones de 2009 hubo un grupo en facebook titulado “Vota a Chuck Norris”, con miles de seguidores. “Tienes que ver cómo está el hospital de Skopie para entender dónde deberían haber ido todos esos millones”, dice Rob, un irlandés de 26 años casado con una macedonia.

Según Svetlana, miembro de Ahribrigada, una informal organización guerrillera de estudiantes de arquitectura en la capital macedonia, Skopie 2014 es un “desfile kitsch” que se parece a un parque temático más de lo que se parece el nuevo centro de la ciudad. “Hasta vamos a tener nuestra rueda del milenio inspirada en el London Eye de Londres”, comenta desdeñosa con las ambiciones del gobierno por atraer la admiración de los turistas extranjeros con lo que ella denomina arquitectura “populista”, “turbo-popular” o “la del simplemente hazlo”.

El efecto ping-pong

Tras ver lo caro y pomposo que Skopie 2014 parece, imaginé que sería fácil conseguir una entrevista con las autoridades. Nada más lejos de la realidad. No importa con qué miembro del gobierno me ponga en contacto (la municipalidad, el ministerio de cultura, la oficina del primer ministro...), siempre me “pingponguean” a otra institución con la excusa de que “nosotros solo llevamos a cabo el proyecto”, mientras que el gobierno alega que “solo pagamos el proyecto”. Lo más cerca que he estado de conseguir una entrevista con una autoridad ha sido cuando la ayudante del ex alcalde de Skopie, Trifun Kostovski, me devolvió la llamada por equivocación, solo para descubrir que se había equivocado y colgarme, ¡no para llamarme de nuevo! Después, periodistas locales despejan mis dudas: al gobierno no le apetece hablar con los medios de comunicación por miedo a una campaña mediática en su contra e intentan no desvelar lo que costará el proyecto. “Al principio se anunció que costaría 80 millones de euros pero, según los últimos cálculos, el verdadero coste sube a 200 millones”, explica una periodista de un periódico con base en Skopie cuando pregunto por qué no hay a nuestra disposición documentos que describan el proyecto. Al parecer, ni la participación ciudadana ni las consultas a expertos han tenido su lugar en el procedimiento de aprobación del mismo.

Sin embargo, un artista local que trabajó en una de las estatuas tiene una opinión positiva sobre el proyecto y asegura que muchas estatuas son verdaderas obras de arte. Él quiere permanecer en el anonimato para que no se le vea como un “partidario del gobierno”. “Skopie 2014 nos ayudará a conmemorar partes de la historia que teníamos olvidadas por los 500 años de "era oscura" causada por el dominio turco”, dice. Nos encontramos en la llamada “Turska” o “Stara Carsija” (“ciudad turca” o “ciudad antigua”), el barrio más antiguo y pintoresco de Skopie, dominado por una mezquita.

A unos pasos veo viejas tiendas artesanales con retratos de Tito en las paredes y sus dueños recuerdan con nostalgia a la Yugoslavia comunista, así como  sus raíces eslavas. Por la noche, la música rock, jazz y house de los bares se mezcla con el canto imán, dando así la gran impresión de que el alma de esta ciudad está mucho más cerca de la simplicidad colorida del “carsija” que de las luminosas construcciones de Skopie 2014. Tal y como la última letra de neón que no llega a encenderse

Este artículo forma parte de Orient Express Reporter 2010-2011, la serie de reportajes realizados por cafebabel.com en los Balcanes. Más información sobre Orient Express Reporter, aquí.

Fotos: Portada (cc) Mamzel*D/ Flickr; Texto © Nela Lazarevic/ Flickr