Macedonia y los migrantes: la necesidad de matizar

Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2015
Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2015

A menudo confundida con una ensalada de frutas, Macedonia es uno de esos países que rara vez atraen la atención de los medios de comunicación del mundo. Tras las protestas políticas y los recientes casos de violencia policial hacia los migrantes en la frontera con Grecia, el país está ahora bajo el escrutinio internacional. Mila Damyanoska reflexiona sobre el ambiente en Skopie.

Masivas, aunque inconsistentes, protestas para pedir la dimisión del gobierno actual, así como manifestaciones a su favor, tuvieron lugar esta primavera en varias ciudades macedonias, con lo que han trascendido la barrera mediática y han obtenido el reconocimiento occidental gracias a un frágil, aunque ahora internacionalmente conocido, deseo de democracia.

Sin embargo, una crisis de refugiados, la mayor desde la Segunda Guerra Mundial, ha impactado de manera abrupta y severa en el retrato que varios medios de comunicación mundiales ofrecen sobre MacedoniaLa huida de miles de refugiados de SiriaAfganistán e Irak ha llamado la atención del mundo al conocerse que la policía macedonia ha impedido que 4.000 de estos refugiados cruzasen la vía férrea que separa Grecia de Macedonia. La rigurosa actitud tomada por las autoridades contra estos refugiados, desplazados con la esperanza de encontrar una vida pacífica y próspera en Europa Occidental, ha sido condenada.

Las autoridades macedonias han sido criticadas frecuentemente por varias organizaciones europeas por tratar de manera inadecuada a los refugiados. Es completamente inaceptable darles la bienvenida con cañones de agua, gas lacrimógeno y porras. Por supuesto, estos hechos han conseguido que grandes medios como CNN y BBC vuelvan al país.

Todo el mundo espera ahora que un reguero de refugiados transite por Macedonia, y no responder ante ello de manera humana representa otro fracaso moral, independientemente de si es en los Balcanes o en cualquier otro lugar del mundo desarrollado. La crisis de refugiados es un problema que nos afecta a todos; sin tener en cuenta lo imprudentes o ciegos que elijamos ser ante ello.

La dura realidad es que Macedonia no posee las infraestructuras para hacer frente a este suceso. Ni siquiera existen trenes que puedan proporcionar un transporte seguro a los refugiados hasta la frontera con Serbia, ni las condiciones en los dos únicos centros de refugiados en el país son adecuadas. También hay que tener en cuenta que la situación ha cogido a la policía por sorpresa. Aunque quieren asegurar un paso legal a los refugiados en la frontera, no tienen los medios ni el conocimiento para ello.

Hay ciudadanos macedonios dispuestos a acoger a refugiados en sus propias casas, mientras que otros (aunque me gustaría pensar que son pocos) no los quieren en su país y piden que se aplique una violencia mayor, un estado de ánimo presente en muchos países europeos en la actualidad.

Macedonia tiene muchos problemas económicos y políticos internos. La situación de muchos de los habitantes del país en el pasado no difería mucho de la de los refugiados que hoy se encuentran en nuestras fronteras, y recibían un tratamiento similar de parte de los servicios públicos (véanse las recientes protestas). Pero al menos no estamos en (ni hemos huido de) una zona de guerra como ellos, aunque si esto sucediera ya no nos sorprendería. Simplemente esperamos que no se llegue a ese punto.

Nuestro pueblo es compasivo e intenta hacer lo mejor, pero aquí nadie es un santo, ni los oficiales ni los civiles. Pero en general hay muchos macedonios preocupados y que están dispuestos a organizarse y a ayudar a los que están en problemas en la medida de lo posible. Espero, por tanto, que estos mensajes se extiendan para matizar parte de las informaciones.

YouTube: La policía macedonia ataca a los refugiados con gas lacrimógeno - BBC News