Madre de 27 años busca prácticas en Bruselas: “Cuando una mujer da a luz, se convierte en mamá y nada más”

Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2012
Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2012
Cada año en Italia, 4 de cada 10 madres primerizas dejan sus puestos de trabajo. Valentina Brogna, de 27 años, ha hecho el recorrido inverso: una vez que su hijo ha nacido, ha comenzado las primeras prácticas importantes de su carrera. ¿El motivo? Una familia a sus espaldas —y sí, se trata solo de unas prácticas—.
A las mujeres que tienen que elegir entre su futuro laboral y la maternidad les lanza un mensaje alto y claro: “No os dejéis engañar, ambos son un derecho”.

“Me quedé embarazada en el último año de especialización de la carrera: cuando aún me faltaban tres exámenes, las prácticas y la tesis”, cuenta Valentina Brogna, natural de Verona y titulada en Ciencias Políticas. Ahora ha decidido que se marcha a Bruselas, donde le esperan unas prácticas de tres meses en el European Women's Lobby. Valentina tiene en su currículum una estancia Erasmus en Burdeos, una diplomatura y cinco lenguas. Pero parece ser que aún no son suficientes méritos para encontrar un trabajo tras la especialización.

“A menudo me vienen momentos de desaliento: me pregunto si le estoy dedicando suficiente tiempo a mi hijo y cómo crecerá durante estos meses en los que estaré lejos”. Valentina dejará a su pequeño en manos de sus padres y de su novio y lo verá crecer a través de Skype: “Por suerte existen vuelos de bajo coste —suspira—. Había pensado llevarlo conmigo a Bruselas, pero mis prácticas serán no retribuidas a pesar de que trabajaré a tiempo completo. No puedo llevármelo en este viaje”.

En una ocasión similar, sin embargo, madre e hijo han estado juntos. Durante el embarazo se fue a Roma: también, en aquella ocasión, para hacer unas prácticas a través de Focsiv. “En el primer año desde su nacimiento he ralentizado mis ritmos de trabajo. Aprobé los exámenes que me quedaban gracias a la ayuda de los profesores. A los 14 meses, lo apunté en una guardería”, una posibilidad con la que ya no se puede contar, pues el centro donde va el pequeño debe cerrar en breve por falta de financiación.

No solo precariedad laboral

El niño ahora está a apunto de cumplir 19 meses y crece rodeado del afecto de la madre y de todos sus familiares y amigos: “Sin su ayuda, no habría podido hacer la elección que he hecho”, subraya una vez más, tratando así de recordar a aquellas que no han podido hacerlo. Sin embargo, la precariedad laboral no es el único problema que la familia debe afrontar. El padre del niño nació en Camerún y llegó a Italia en 2005. Actualmente trabaja como camarero para pagarse los estudios de Medicina. Tiene un visado de estudiante que debe renovar cada año y hasta 2015 no podrá solicitar la nacionalidad italiana, necesaria para la permanencia dentro del área Schengen. A la precariedad laboral de la madre, por lo tanto, se añade una nueva dificultad que las actuales leyes italianas sobre inmigración no hacen más que acrecentar.

“No penséis que el trabajo excluye la posibilidad de crear una familia. Es la sociedad la que nos obliga a pensar así”

En un país como Italia, donde cada año 4 de cada 10 madres primerizas interrumpen su vida laboral para dedicarse al cuidado de sus hijos —según datos del Istat, el instituto de estadística italiano—, Valentina es la única, dentro de su círculo de amigas, que ha tenido un hijo a esta edad: “Tengo conocidas que, en mis mismas condiciones, han hecho una elección diferente. Las jóvenes sin una familia o sin un marido que puedan mantenerlas no tienen la libertad de hacer esto que estoy haciendo yo. Una sociedad que te hace elegir entre el trabajo y la familia es una sociedad retrógrada”.

En un primer momento, solo el padre se ha mostrado contrario a su intención de marcharse al extranjero sin el crío: “Está extendida la idea de que los niños deben estar hasta los tres años todo el tiempo con la madre. Pero mi hijo está creciendo sano y fuerte”.

“Falta la voluntad política de permitir la conciliación entre familia y trabajo”

Para Valentina no es justo que los hombres que son padres puedan continuar con su trabajo mientras que sus compañeras deban sacrificar una parte significativa de sus carreras: “Cuando una mujer da a luz pierde todas sus cualificaciones. Se convierte en mamá y nada más. Este problema no es solo cultural, sino también político. Falta voluntad entre nuestros políticos para permitir la conciliación entre familia y trabajo”.

Valentina revela, sin dar nombres, otras historias menos afortunadas que la suya: “Una amiga mía enfermera ha aceptado un contrato de trabajo temporal con la condición de no quedarse embarazada durante al menos un año. Otras conocidas posponen el parto hasta los 35 años, cuando ya se vuelve más peligroso para el feto. Cuando las mujeres se ven reducidas únicamente a su papel reproductivo, su pretendida emancipación se convierte en un imposible”.

A todas aquellas que se encuentren en su situación, Valentina les anima: “No penséis que es el trabajo quien elimina por fuerza la posibilidad de formar una familia. Es la sociedad la que os obliga a pensar así. Yo no quiero convencer a nadie de que es bueno tener un hijo, cada uno tiene el derecho de elegir qué hacer. Pero esta libertad se paga caro: en mi situación, he podido elegir porque mi familia me ha ayudado, apoyándome en todo”.

Durante sus prácticas en la sede de Focsiv en Roma.

¿Qué ha cambiado tras el nacimiento del niño? “Tener un hijo te cambia la vida, para mejor —responde sin dudas—. Te hace afrontarlo todo de forma diferente: tendrás menos tiempo, pero el que pases con tu hijo, aunque solo sean cinco minutos, será importantísimo y te enseñará algo. Es increíble todo lo que los niños consiguen enseñar a los adultos...”.

Por lo que respecta al futuro, Valentina tiene programado concluir su tesis sobre la adquisión de extensos terrenos por parte de empresas y estados en los países en vías de desarrollo (land grabbing) y buscar trabajo en una ONG: “En Italia o en el extranjero, me es indiferente. En cualquier sitio donde tenga la posibilidad de tener una familia y un trabajo a la vez”.

Puedes leer también la historia de Valentina en el blog Danordasudparliamone.

Imágenes: portada, (cc) Neil Krug/Flickr; texto: : (cc) cafebabel.com. Vídeo: eawebtv/YouTube.