Mahler, Varela, Irving… Los negacionistas del Holocausto en Europa

Artículo publicado el 27 de Enero de 2009
Artículo publicado el 27 de Enero de 2009
En cada país de Europa se da una trato muy distinto a los que niegan la existencia del Holocausto, a pesar de que la UE está dando los primeros pasos para la unificación de la legislación en este ámbito

A primera vista, la conducta de Horst Mahler a lo largo de su vida parece una única paradoja: en los sesenta cofundó la RAF (Rote Armee Fraction – Fracción del Ejército Rojo), cuyo terrorismo de izquierdas sacudió a la República Federal Alemana. En el año 2000, Mahler se convirtió en miembro del partido radical de derechas NPD (Nationalistische Partei Deutschlands - Partido Nacionalista Alemán) y se retiró en 2003. Desde 2007, Horst Mahler se dedica a enviar cedés y deuvedés con material que niega el Holocausto. En Alemania esto constituye un delito. Y por esto mismo se denuncia el hombre de 72 años a sí mismo. ¿Sabe realmente lo que hace?

Florence Renault“Estoy aquí porque yo lo he querido”, dice Mahler poco después del comienzo del proceso el 12 de Enero de 2009 en Múnich. El juzgado debiera primero probar que el Holocausto había tenido lugar para poder acusarlo. El hombre, que ya ha sido detenido seis veces, con el pelo corto gris y las gafas sin marco, no parece un radical de derechas, pero las opiniones que propaga son chocantes. Mahler utiliza el juicio como escenario y despotrica durante el proceso contra los judíos. Hasta que el juez le retira la palabra.

Desde hace cuatro años, Mahler no tiene ninguna fuente de ingresos, ya que se le inhabilitó provisionalmente como jurista. Mahler ya pasó nueve meses en la cárcel por el delito de Volksverhetzung (odio a una parte de la población o incitación a la violencia contra esta) y 26 años por sus actividades en la RAF. Para la escena derechista es una especie de mártir, ya que lucha por la verdad. Pero ningún acontecimiento de la Historia ha sido investigado más intensamente que el Holocausto – quién lo niega como Mahler lleva a cabo propaganda radical de derechas, disfrazada de lucha por la libertad de expresión.

Europa en desacuerdo con el negacionsimo del Holocausto

Florence RenaultHorst Mahler no es un caso único. En muchos países europeos hay casos de negacionistas famosos: David Irving en Inglaterra, Rober Faurisson en Francia o Pedro Varela en España. El trato jurídico a estas personas está lejos de ser homogéneo en Europa. En Austria, Francia, Polonia, Alemania, Bélgica y Suiza pueden imponerse penas, en ocasiones de varios años, a aquel que ponga en duda o niegue el Holocausto. En muchos otros países Europeos no existen leyes comparables en este ámbito. En las democracias, las leyes contra el negacionismo del Holocausto son controvertidas.

Constitucionalmente, están en contradicción con la libertad de expresión y la libertad académica. Según el derecho constitucional Alemán, la negación del Holocausto constituye una afirmación falsa, la cual no está protegida por el derecho de libertad de expresión. En Inglaterra, al contrario, el derecho constitucional y penal está mucho más orientado hacia las libertades, lo que ha impedido hasta ahora la introducción de una ley contra el negacionismo. En Italia, 150 historiadores tanto de derechas como de izquierdas rechazaron con el ‘Manifiesto de los 150’ un cambio en la legislación que preveía la persecución penal del negacionismo del Holocausto.

En 2007, la UE dio el primer paso hacia la unificación de las leyes que conciernen al negacionismo. Una resolución marco de abril de 2007 prevé una armonización de los reglamentos penales para la lucha contra el racismo y la xenofobia. La resolución penaliza “la apología pública, negación o trivialización de crímenes de genocidio, crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra, cuando estos van dirigidos hacia un grupo de personas por su raza, color de piel, religión o procedencia nacional o étnica”.

Al juez de decidir...

Según la resolución, todo aquel que afirme que un genocidio, considerado como tal por un tribunal internacional, no ha tenido nunca lugar y que este solo ha sido inventado por el grupo étnico afectado para recibir indemnizaciones, puede ser penalizado. Con esta afirmación no solo se negaría el genocidio a este grupo étnico, sino que se manifestaría al mismo tiempo el odio a este grupo.

Si un crimen histórico es considerado o no como genocidio, crimen contra la humanidad o crimen de guerra, tiene que ser aclarado por el juzgado competente. En el caso del Holocausto, esto ya ocurrió en los Juicios de Núremberg.

A pesar de todos los esfuerzos a nivel Europeo, la negación del Holocausto es legal en España desde hace dos años. El Tribunal Constitucional español dio prioridad a la libertad de expresión – la justificación del Holocausto o cualquier tipo de genocidio está por otro lado castigada con una pena de hasta dos años de prisión. Sin embargo, este cambio legislativo se debió a la demanda del negacionista del Holocausto Pedro Varela. En Alemania Horst Mahler nunca tendría un éxito parecido.