Mai-Li Bernard: "Las mujeres no están bien representadas en el mundo del cómic"

Artículo publicado el 28 de Enero de 2016
Artículo publicado el 28 de Enero de 2016

En el país de Mai Li-Bernard, el silencio es oro y el vino barato embriaga. En Mortelle Vinasse, en la selección oficial del próximo festival del cómic, retrata la crisis a la que se enfrentan tres amigas dentro de sus respectivas parejas. Mortalmente ebrias, desarrollan planes ingeniosos para eliminar a sus cónyuges. Entrevista con la dibujante del humor negro y la mirada aguda.

Cafébabel: ¿Cómo nació Mortelle Vinasse

Mai-Li Bernard: Hace unos años descubrí una versión corta de la historia a través de unos amigos. Debía ser publicada dentro de una muestra colectiva que finalmente no vio la luz. Pasado un tiempo, la retomé y la desarrollé. Así nació à Mortelle Vinasse. He partido de la idea de una serie de asesinatos en los que las asesinas se intercambian. Encontré que era un tema divertido y se hacía eco de un montón de cosas que había visto en las películas.

Cafébabel: ¿De qué habla Mortelle Vinasse y qué tienes que decir del papel central que tiene el vino en esta historia? 

Mai-Li Bernard: En Mortelle Vinasse, el vino es el hilo conductor. Las protagonistas se emborrachan a lo largo de toda la obra y ahogan sus penas en alcohol. A sus ojos, las dificultades con las que se van encontrando están ligadas a sus respectivos cónyuges, por lo que deciden aliminarlos. Aunque en realidad, eso no resuelve realmente sus problemas.

En parte, la historia habla sobre la dependencia, pero he querido evocar especialmente la situación de depresión en la que nos encontramos cuando estamos con alguien a quien no queremos, pero a quien no conseguimos dejar aunque sepamos que es lo que hay que hacer porque somos desgraciados. Cuento historias que se nutren de experiencias personales, pero que no llegan a ser autobiográficas. En Mortelle Vinasse las soluciones que adoptan las heroínas son siempre radicales. He inyectado humor negro y me he divertido con esta situación llevada al extremo. Para mí, es una manera de hablar de cosas que me tocan especialmente desde otro punto de vista, manteniendo una cierta ligereza.

Cafébabel: Mortelle Vinasse es un cómic mudo. ¿Por qué has elegido una historia sin texto? 

Mai-Li Bernard: No estoy cómoda con las palabras. Paradójicamente, tengo un profundo interés por los temas lingüísticos y todo lo que tenga relación con los mecanismos de la lengua. Es por eso por lo que me gusta trabajar el cómic sin texto. La lectura de Master II me llevó a profundizar en los procesos de lectura del cómic mudo.

Con mi forma de trabajar, estoy obligada a paliar esta ausencia de texto. En realidad hay muchos diálogos en mis cómics que son finalmente muy locuaces. Utilizo un lenguaje muy conciso, casi autónomo, que se aproxima al pictograma. El lector está obligado a analizar las imágenes. He construido la historia para que, tras la primera lectura, pueda comprender la información. Quería algo lúdico, que inspirara a una lectura participativa.

En mi primer libro, Pigmentation d’un discours amoureux ("Pigmentación de un discurso amoroso"), los personajes sólo se expresan con pegatinas de colores. Es un juego de diálogo, un juego retórico hecho con combinaciones de colores.

Cafébabel: ¿Cuáles son tus influencias y con qué escuela te sientes más identificada?

Mai-Li Bernard: He estado influenciada por varios ilustradores de principio de siglo que publicaron cómics casi mudos como Otto Soglow en los años 30. En cuanto a los autores de cómic contemporáneos, yo diría que Nicolas Mahler de la Asociación es una fuente de inspiración.

Todo autor pertenece más o menos a una familia, a una escuela. Por mi parte, creo que me aproximo a los autores que son miembros del OuBaPo (ouvroir de bande dessinée potentielle, ed.) y que trabajan sus limitaciones. Es el equivalente del OuLiPo (ouvroir de littérature potentielle, ed.) creado por Raymond Queneau y François Le Lyonnais.

Cafébabel: Eres miembro del Collectif des créatrices de BD contre le sexisme (Colectivo de autoras de cómic contra el sexismo, ed.). ¿Cuál ha sido vuestra reacción tras constatar que el Festival Internacional del cómic de Angoulême había publicado una lista exclusivamente masculina de los treinta seleccionados para el Gran Premio de 2016, que recompensa a un autor por el conjunto de su carrera

Mai-Li Bernard: Cuando se formó el colectivo, me inscribí en seguida. Creo que su objetivo es loable. Las mujeres no están bien representadas en el mundo del cómic y en los dominios culturales en general. En lo que se refiere a la lista de nominados para el Gran Premio del Festival de Angoulême, me sorprendió que no hubiera ninguna mujer entre los nominados de este año, cuando en los años anteriores había al menos una. Esto saca a la luz cuestiones sobre el lugar que ocupan las mujeres en el mundo del cómic.

Por mi parte, diría que no tengo los conocimientos necesarios para hablar del tema. Lo que sí sé es que quiero ser reconocida por un trabajo no sexualizado, teniendo en cuenta al público.

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Lectura: Mortelle Vinesse (The Hoochie Coochie/2015)

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Este artículo ha sido redirigido por la redacción de La Parisienne de cafébabel.