Malta y Chipre adoptarán el euro en 2008

Artículo publicado el 29 de Junio de 2007
Artículo publicado el 29 de Junio de 2007
El 10 de julio, el ECOFIN confirmará que Malta y Chipre se conviertan en el 14º y 15º miembro de la Zona Euro el 1 de enero de 2008.

El 1 de enero de 2008, la lira maltesa y la libra chipriota seguirán los pasos del tólar esloveno, extinguido tras la adopción del euro el 1 de enero de 2007. Los tres entraron en la UE como miembros oficiales junto con otros siete Estados en mayo de 2004, en la mayor ampliación de la UE hasta la fecha.

Tres años más tarde, las dos islas mediterráneas ya se han adaptado sin mayores contratiempos a los criterios económicos europeos. Sólo esperan la aprobación de los ministros europeos de economía el 10 de julio, en una reunión que también fijará los tipos finales de conversión para sus respectivas divisas. ¿En qué consisten estos criterios? ¿Supondrá su entrada en la Zona Euro un impacto para la economía de la UE? ¿Tienen los malteses y chipriotas la última palabra?

Primer obstáculo: cumplir los criterios de la UE

Para que los países adopten el euro, primero tienen que cumplir los “Criterios de Convergencia”, también conocidos como los “Criterios de Maastricht”. Significa que los Estados miembro de la UE entran en la tercera etapa de la Unión monetaria y económica europea para adoptar el euro. Hay cuatro criterios principales: una tasa de inflación que no supere en 1% la media de los tres países con mejores resultados de la UE, una deuda pública que no debe exceder del 60% del Producto Interior Bruto (PIB), unos tipos de cambio estables y unos tipos de interés a largo plazo que no sobrepasen en 2% la media de los tres países con mejores resultados.

No obstante, existe un requisito que Malta y Chipre no han cumplido: la tasa de déficit público. La relación de deuda pública en Malta con respecto a su PIB fue del 66,5% en 2006; Chipre, por su parte, tuvo una deuda equivalente al 65,3% de su PIB . Se espera que la relación caiga en Chipre al 61,5% este año, y en Malta al 65,9%. Aún insuficiente.

Segundo obstáculo: aceptación popular

Hay gente que no está dispuesta a dejar de usar su antigua moneda. Charles Mangion, líder adjunto del partido laborista maltés para asuntos parlamentarios, afirmó que el informe de convergencia, “refleja que la situación social de las familias maltesas no ha progresado desde el año 2000.”

En Chipre, también se escuchan algunas voces pesimistas. “El 43% de los chipriotas no sabe que los billetes de euro son los mismos en todos los países, mientras que el 55% de ellos desconoce que los diseños de las monedas de euro varían en función del país”, anunciaba el periódico Cyprus Mail, denunciando que los chipriotas no saben qué es exactamente el euro. “Supone un cambio muy serio”, comentaba en dichas páginas un ciudadano chipriota, rematando: “Lamentablemente, es probable que sea demasiado tarde para modificar la decisión. Desde luego, puede que a nivel estatal no se quiera cambiar. Perdonadme por decirlo, pero ojalá se pudiera”.