Marc Guerrero, vicepresidente ELDR: “La UE necesita discursos que despierten la ilusión”

Artículo publicado el 2 de Febrero de 2010
Artículo publicado el 2 de Febrero de 2010
El desempleo juvenil se ha convertido en uno de los mayores retos de la Unión Europea y en España la cifra ya llega hasta el 43% en la franja de los 15 a los 26 años. Hablamos de este problema y de la nueva etapa que enfrenta Europa con el dirigente más joven del ELDR

Este catalán, miembro de la dirección de Convergència Democàtica (CDC), logró en noviembre del año pasado una vicepresidencia del Partido Liberal Demócrata Europeo (ELDR, por sus siglas en inglés). Con 37 años, es la persona más joven elegida como dirigente de la organización política, además del primer catalán que ocupa un puesto de esta categoría en un partido europeo. Entre sus nuevas labores se encuentran representar y coordinar a los 56 partidos europeos que conforman el ELDR (en España, además de CDC, también forma parte de él Unió Mallorquina) con el objetivo de “desarrollar el mundo liberal en Europa”. Y todo ello, al comienzo de una nueva etapa para la Unión Europea, “en la que hay que coordinar lo que hacen todos los actores para construir Europa, para que sea un actor de peso en la escena mundial.

-Su juventud es una de las características que más se remarcan cuando se habla de su designación. ¿Cuál es, en su opinión, el principal reto de la UE en cuanto a los jóvenes?

Tenemos un grave problema que es el de la precariedad y falta de ocupación. Y más aún en España, con la tasa de desempleo juvenil más alta de Europa. La juventud es el futuro de Europa y hay que solucionar este problema. ¿Con qué elementos? Con dos: el primero, educativo. Hay que mejorar el sistema educativo y lograr que haya más relación con la empresa privada y una mejor enseñanza de idiomas. El segundo elemento es flexibilizar la movilidad laboral dentro de Europa. Y para ello es necesario construir una identidad europea.

-Habla de fortalecer la relación con la empresa privada pero, ¿cómo evitar que esta relación degenere en los eternos contratos en prácticas que acaban siendo una contratación barata?

Foto: cortesía del ELDRSin duda, hace falta que el sector educativo tenga una mayor relación con el tipo de demanda de empleo que se requiere en cada periodo. Cuanto más fuerte sea este vínculo y más conocimiento del sector privado se tenga, se estará más cerca de la realidad y de las necesidades que hay en materia de empleo. Por otro lado, la prioridad de las prácticas no son la remuneración, sino que su objetivo es que el joven tenga un primer acercamiento al mundo laboral. Otra cosa es que se use eso para ocupar a personas con sueldos bajos, que es lo que hay que evitar. Pero la realidad es que igual de importante que estudiar es hacer prácticas laborales.

-¿La UE puede hacer algo para regularizar la situación de los contratos en prácticas?

Desde luego, debe haber una regulación. Igual que hemos avanzado en mucho temas a nivel europeo, es necesario que haya un derecho a una ocupación y un salario digno para evitar la explotación.

-¿Qué papel cree que hará España en su turno en la Presidencia Europea?

Creo que para Europa no es bueno ni justo que cuando lo que hace falta es salir de la crisis, la presidencia la ocupe un presidente con una de las peores economías de Europa. El discurso de Zapatero ha creado cierta incertidumbre: ¿cómo puede solucionar los problemas a nivel europeo si no puede hacerlo en su propio país? Pero sí hay algo muy positivo: la triple presidencia, que lleva a la UE a otro nivel. En el mundo hay necesidad de Europa y de sus valores, la justicia, la democracia; es el sitio del mundo donde la riqueza está más repartida.

-¿Y cómo se consigue que la gente tenga más confianza en Europa?

Se necesitan modelos más transparentes, hacer pedagogía de Europa y que sea transparente y democrática; nuestra propuesta es que el presidente sea elegido por los ciudadanos. Siempre ha habido una dinámica en la que las elecciones europeas en todos los países se convierten en regionales. Los partidos europeos tienen mucho que decir para que esto cambie. Una apuesta es que en las elecciones se voten partidos y líderes europeos. Una cosa a lamentar es que cuando se eligió al nuevo presidente, el belga Herman van Rompuy, su discurso fue muy burocrático, agradeció la confianza que se le demostraba y comentó que no se esperaba llegar a ocupar el puesto... Se necesitan discursos más potentes que despierten la ilusión y para ello hay que profundizar más en Europa, acercarse a los ciudadanos.