Marco Travaglio: "No será el Parlamento Europeo el que ponga a Berlusconi en dificultades"

Artículo publicado el 17 de Junio de 2009
Artículo publicado el 17 de Junio de 2009
"Cavaliere, ¿de dónde ha cogido el dinero?" Esta es la pregunta -que quedó sin respuesta- dirigida a Silvio Berlusconi, en 2001, por Marco Travaglio en El olor del dinero, escrito junto a Elio Vetri, Editori Riuniti. A unas semanas después de las elecciones europeas, le hemos hecho a él tres preguntas

Marco Travaglio era un periodista italiano dedicado a los sucesos cuando, dos meses antes de las elecciones legislativas de 2001, fue invitado a la transmisión televisiva de la RAI Satyricon, conducida por el cómico Daniele Luttazzi, para presentar L’odore dei soldi (El olor del dinero, publicador por Peninsular en España). La reacción fue inmediata. Denuncias y querellas por difamación provenientes de Berlusconi y sus socios, por millones de euros, cayeron en torrente sobre ellos. Poco después, Luttazzi perdió el puesto y el programa fue cancelado. Archivadas las denuncias con la absolución de ambos, la peripecia legal concluyó en 2006. Desde entonces, Travaglio se ha convertido en un símbolo de la libertad de expresión y el periodismo libre. Recientemente ha sido premiado por la asociación de periodistas alemanes, la DJV, por la libertad de prensa. En la motivación, lo definieron como “un colega valiente y atento, comprometido contra todos los obstáculos para defender la libertad de prensa en Italia. Travaglio denuncia continua y públicamente los intentos de los políticos italianos y, sobre todo, de Silvio Berlusconi, de influenciar los medios de comunicación a su antojo impidiendo una información independiente. Su crítica alcanza también a animar a colegas italianos a no autocensurarse ni dejarse intimidar por el poder”. Le hemos hecho tres preguntas.

Marco, ¿cómo explicarías la 'anomalía' italiana a un joven europeo?

Diría que en Italia existe libertad de prensa solo sobre el papel, pero en realidad las cosas son bien distintas. En la televisión, se encuentra prácticamente ausente. Existe todavía un intersticio de prensa libre en los periódicos. El resultado es un poder sin control, que transforma la democracia en un régimen que puede convertirse en autoritario. Un autoritarismo inédito. El caso italiano es muy infravalorado a nivel internacional, pero es un modelo que podría tentar a algún otro país. Existe el riesgo de contagio.

¿El 'modelo Berlusconi' puede hacer escuela en Europa?

Travaglio es autor de numerosos libros sobre corrupción política y mafia. Ha colaborado con La Repubblica, L'Espresso, il Giornale y desde hace algunos años con Micromega Es más difícil que en Europa, con respecto a Italia, se imponga un modelo de este tipo. En los otros países europeos existen leyes para proteger las instituciones de la llegada de un personaje de este tipo. No se ha visto nunca, en ningún sitio, que uno entre en política para huir de los procesos legales. También porque, de todos modos, quien está en política, si comete un delito, es inmediatamente procesado. En los otros países de Europa no existe un Lodo Alfano (la ley que poner a cubierto a los cuatro principales cargos del Estado, el de Primer Ministro entre ellos, de cualquier acusación). Hay, además, leyes anti-monopolio que impiden la concentración, en las mismas manos, de la propiedad de los medios televisivos y de los otros medios de comunicación. Si 'alguno así' quiere entrar en política debe primero desvincularse de todas sus actividades. Esto significa, en primer lugar, vender su periódico y sus televisiones, cobrar el dinero, monetizar. Es muy difícil que pueda ocurrir en otros países: hasta ahora, el único ejemplo asimilable al nuestro es el de Thaksin Shinawatra, en Tailandia, pero los tailandeses, que son más espabilados que nosotros los italianos, ya han conseguido echarlo a patadas.

¿Cree que las instituciones comunitarias y el Parlamento Europeo, a la espera de las elecciones, pueden servir para mejorar la situación italiana?

No, no creo. También porque en el Parlamento Europeo (PE) la mayoría la tienen los Populares Europeos, entre quienes Berlusconi es uno de los principales accionistas. Ya le han perdonado mucho. No será el PE el que ponga en dificultades a Berlusconi. Si engañamos sobre las cuentas públicas, quizás nos griten, pero si violamos las leyes más elementales sobre competencia, libertad de prensa o democracia interna, eso los parlamentarios europeos lo consideran asunto nuestro.

El autor de este artículo forma parte de la redacción local de cafebabel.com en Turín. Para saber más, visita su blog.