Martin Sonneborn: "Los sistemas autoritarios se imponen"

Artículo publicado el 21 de Octubre de 2014
Artículo publicado el 21 de Octubre de 2014

Martin Sonneborn ha conseguido un escaño en el Parlamento Europeo. En esta entrevista compara su nuevo lugar de trabajo con la Cámara Popular de la RDA, habla sobre Hitler y de su camino hacia el poder. 

Cafébabel:  El autoproclamado "presidente más grande de todos los tiempos" tiene ahora un escaño en el Parlamento Europeo. ¿Cómo le va?

Martin Sonneborn: Verdaderamente muy bien. Ahora mismo es la pausa de verano. Los periodos calmados en Bruselas y Estrasburgo son más calmados que en Berlín. Me parece que es un puesto adecuado como preparación a la jubilación.

Cafébabel: ¿A qué se compromete durante su mandato?

Sonneborn: Quiero volver a introducir la disposición europea sobre los pepinos curvos, derogada en 2009, pero para la exportación de armas. Somos el tercer país exportador de armas más importante del mundo. Si, con una dimension de 10 cm, las armas exportadas alemanas tuvieran que presentar una curva de dos centímetros, entonces el mundo iría mucho mejor seguramente.

Cafébabel: Antes de las elecciones europeas utilizó el lema "Sí a Europa, no a Europa". ¿Se ha decidido ya?

Sonneborn: No. Ésta es la promesa electoral que hemos difundido porque queríamos ser el partido del 70%  [de la población] al que Europa le trae sin cuidado. Nos han votado por el mensaje "sí a Europa, no a Europa". Ahora voy a intentar darle vida en el Parlamento Europeo.

Como en la Cámara Popular de la RDA

Cafébabel: No parece que el Parlamento Europeo sea totalmente insignificante en cuanto al voto del Tratado Transatlántico de Libre Comercio.

Sonneborn: El Tratado de Libre Comercio es una insolencia tan grande que me sorprendre que se haya podido tomar en consideración. Pero usted sobrevalora mi influencia, ya que solo soy uno de los 751 mandatarios. Aceptamos las propuestas de la Comisión Europea, como antes lo hacía la Duma estatal de la URSS o la Cámara Popular de la RDA.

Cafebabel: ¿Qué le molesta concretamente del Tratado de Libre Comercio?

Sonneborn: El Tratado de Libre Comercio se ha puesto en marcha para las grandes multinacionales y bancos. Aparte de éstos, casi nadie puede sacar partido. Se sobreestima la cantidad de medianas empresas a las que se supone que le facilita el trabajo o de constructores de autovías que podrán beneficiarse de este Tratado. Creo que es un tratado absurdo ahora porque se está negociando a puerta cerrada. Ya por el hecho de haber comenzado las negociaciones se debería llevar a algunas personas al paredón.

Cafébabel: Usted está en el Parlamento Europeo en la Comisión para las relaciones con la península coreana. ¿Qué parte de la isla cree que vale más la pena visitar?

Sonneborn: Corea del Norte, sin lugar a dudas.

Cafébabel: ¿Qué mensaje quiere transmitir en Corea del Norte?

Sonneborn: Que los sistemas autoritarios se están imponiendo. En mi partido nos orientamos en gran medida gracias al principio de liderazgo de Kim Jong. Creo que así podemos seguir hacia adelante mejor que con una democracia básica. En este sentido tengo buena compañía: también el jefe de Estado húngaro, Viktor Orbán, cree que la democracia es un modelo que ya no se lleva.

Cafébabel: ¿Quiénes son sus aliados políticos?

Sonneborn: Un principio básico: aceptamos cualquier partido que se ofrezca a enchufarnos. Si los grandes grupos se ofrecen a hacerme presidente del Parlamento o de la Comisión, entonces seguro que estoy dispuesto a colaborar.

Cafébabel: ¿Es una promesa?

Sonneborn: Me temo que sí.

Sonneborn - Krawall & Satire in Theorie & Praxis

Cafebabel: En el pasado se ha descrito como "la respuesta alemana a Adolf Hitler" y ha declarado que usted ha copiado algo de Mubarak. ¿Qué aprende usted de esos perdedores?

Sonneborn: ¿Qué significa "perdedor"? Lo que estos dos han llevado a cabo ha sido un largo juego con altibajos. Pero concretamente: la construcción de la autopista o del muro por parte de Hitler y los "simulacros" de procesos por parte de Mubarak. He prometido a los alemanes que llevaremos a Merkel a los tribunales tan pronto como estemos en el poder. Va a tener que justificar todo lo que ha hecho y lo que ha dejado de hacer desde una jaula en el estadio olímpico.

Cafébabel: Entonces, ¿qué ha hecho Merkel?

Sonneborn: Esta pregunta nos llevaría ahora demasiado tiempo.

Cafébabel: ¿Lo peor que ha hecho?

Sonneborn: Creo que hay una distribución en este país en sentido equivocado y cuya responsable  es Angela Merkel.

Los muros son "un proyecto europeo"

Cafébabel: Esto también tiene algo que ver con que el partido sociademócrata alemán (SPD) no está preparado para ver alternativas en la izquierda.

Sonneborn: No se refiere a los socialdemócratas de antaño, ¿verdad? El SPD volverá entonces al campo tan pronto como nosotros estemos en el poder.

Cafébabel: ¿Qué tiene usted en contra de los compañeros?                                                                                                                                          Sonneborn: Antes había un grupo de trabajo llamado "socialdemócratas en el SPD". Evidentemente, esto, actualmente, ya no es una broma, ya que ya no se pueden apreciar las huellas del pensamiento socialdemocrático en este partido. Y también hay que tener en cuenta la corrupción de su presidente, Sigmar Gabriel.

Cafébabel: Usted quería construir un muro alrededor de Suiza. ¿En qué estaba pensando?

Sonneborn: Se trataba de un argumento que debería atraer hacia nosotros simpatías fuera de Suiza. Los muros son un proyecto europeo.

Cafébabel: ¿También les aconsejaría a los italianos un muro para protegerse se los refugiados africanos que llegan por el Mediterráneo?

Sonneborn: Exigiría un muro rodeando el Mezzogiorno, lo que me haría ganar incluso más simpatizantes en Italia.

Cafébabel: Durante la capaña para las elecciones europeas usted ha utilizado el lema "quita las manos de la pilila alemana". ¿Puede proteger ahora ante los abusos a los alemanes desde su trabajo en Bruselas? 

Sonneborn: No sé si los abusos están planeados. Verdaderamente, sólo queríamos hacer alusión al poder de regulación de Bruselas y a los miedos ancestrales en la captación de votos. Pero si algo en esta dirección comienza a vislumbrarse, haremos campaña, sin lugar a dudas, a favor de la pilila alemana. Doy mi palabra. Repito: doy mi palabra.