Martine: mamá durante un verano

Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2016
Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2016

"No hay nadie tan pobre que no tenga nada que dar, ni hay nadie tan rico que no tenga algo que recibir". Recorremos Europa en busca de personas para quienes verano es sinónimo de altruismo. Estos son Brahim y Martine, hijo y madre durante un verano, gracias al programa Vacaciones en Paz. 

Cuando hace dos meses Brahim estaba a punto de llegar de la ciudad argelina de Tinduf, a Martine le temblaban las piernas. Estamos a finales de junio y el bus de Pamplona que trae a los niños lleva seis horas de retraso. En el Sáhara se ha producido esa misma mañana una tormenta de arena. El resto de familias que también esperan hoy en La Rioja ya tienen a sus niños. "De repente me entró miedo de verdad y pensé: Dios mío, ¿en qué embrollo me he metido?".

Martine, mitad española y mitad francesa, que en realidad vive en París, ha decidido no hacer un viaje este verano como tantas otras veces. Desde hace tiempo sopesaba la idea de acoger algunas semanas a un niño de un campo de refugiados del Sáhara Occidental en su casa de España. El conflicto del Sáhara Occidental cayó hace tiempo en el olvido para todo el mundo. Desde que España abandonó a la colonia en 1975, Marruecos reclama todavía una gran parte de la región.

Cuando Martine trabajaba en el Parlamento Europeo, tuvo la oportunidad de visitar el campo de refugiados en Tinduf que existe desde hace ya 40 años. Fue allí donde se enteró del programa de ayuda español Vacaciones en Paz, gracias al cual este año alrededor de 1.000 niños pudieron hospedarse en familias españolas. Ambos, el pequeó Brahim de 10 años, y ella, tuvieron que acostumbrarse los primeros días y las primeras noches. ¿Querrá dormir en la cama o en el suelo?, preguntaba. Martine y Brahim ya han encontrado la solución perfecta: "Este verano yo duermo como tú en el Sáhara, en el suelo y tú como lo hago yo normalmente, en la cama". 

Mientras hablamos por Skype, el abuelo de Martine prepara la comida. El programa del día viene cargado de actividades. A la una en punto, cuando Brahim regresa de hacer deporte, es hora de comer. Luego es hora de echarse la siesta, ya que por el día las temperaturas alcanzan hasta los 40 grados. La familia de Martine, que vive en La Rioja, le echa una mano. Y es que no es nada fácil ser mamá de la noche a la mañana y sin ninguna preparación. "No sabía lo que me esperaba. Él ya es un chico mayor. No hemos crecido juntos. Tras 10 días, yo ya estaba totalmente exhausta físicamente".

Al principio fue muy útil para Brahim y para la familia de Martine que el novio de ésta hablase árabe. En momentos de inseguridad, el joven podía comunicarse en su lengua materna. Pero Brahim no quería hablar de la complicada situación de su familia. "A nosotros no nos importa quiénes sean tus padres. Ahora somos tu familia española, le dijimos. Él me llama su mamá española", comenta Martine con gran alegría.

Tanto en la mesa como en familia sólo se habla español. Esta regla no tardó en imponerse. El momento más emotivo se encontraba, en realidad, detrás de uno de los más sencillos, recuerda Martine, cuando Brahim se iba todos los días solo a hacer deporte. "Cuando llamaba al timbre al regresar para comer, estaba tan orgulloso y feliz de que hubiese logrado hacer 200 metros él solo...". Por supuesto, también lo estuvo cuando aprendió a nadar a las 2 semanas.

¿Está hecha para todo el mundo esta manera de comprometerse por una causa? "Debes tener una mentalidad abierta y ser paciente, así como estar dispuesto a no transmitirle siempre al niño tu propia visión del mundo", confiesa Martine. "Él trae otras costumbres. Por ejemplo: ¿hay que comer con tenedor? Está acostumbrado a comer con pan, igual que lo hace la mayoría de los pueblos sobre la Tierra. Pero mi padre insistió en que debía comer con el tenedor. Entonces le pregunté: papá, si viajas al Sáhara, ¿comerás con el tenedor o con pan? Y me respondió: con el tenedor. A lo que yo le dije: Entonces no sigues las reglas del juego, porque significa que tu cultura es más valiosa que otras. Y yo no estoy de acuerdo con eso". ¿Come Brahim ahora con tenedor o con pan? "Con ambos. Todo depende de si hay espaguetis o no".

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Este artículo forma parte de nuestra serie de verano The Other Side of Summer, con la que contar historias de personas extraordinarias que sacrifican sus vacaciones para echar una mano a los demás.