Más nombres que puestos para la UE

Artículo publicado el 19 de Noviembre de 2009
Artículo publicado el 19 de Noviembre de 2009

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Los jefes de Estado y Gobierno de la UE van a elegir hoy jueves en Bruselas al presidente del Consejo Europeo y a su máximo representante en materia de política Exterior y Seguridad. A pesar de meses de negociaciones, los políticos no han logrado ponerse de acuerdo en dos candidatos para los nuevos cargos. La elección está abierta

Il Sole 24 Ore - Italia: Un tratado no basta para reavivar el intererés común

La cumbre de la UE que se celebra hoy debería terminar de una vez la búsqueda de candidatos para los nuevos puestos de la UE, escribe el periódico financiero Il Sole 24 Ore: "Si [...] se pusiera a reaccionar más y más rápido a lo que acontece alrededor del mundo global, Europa no tendría esta tarde dudas ni vacilaciones: elegiría al instante (porque ya ha perdido demasiado tiempo) un presidente del Consejo y un ministro de Exteriores fuertes y creíbles. [...] Después de las ímprobas acrobacias de la ratificación de los 27, la entrada en vigor del Tratado de Lisboa [...] debería proporcionarle [a Europa] el instrumento para salir del estupor. [...] Sin embargo, los esfuerzos de los nombramientos confirman una vez más que un tratado no basta para vestir al rey desnudo, despojado ya hoy más que nunca de la visión del interés común, sustituido por el interés nacional".

Adriana Cerretelli

El País - España: Una búsqueda poco transparente

La búsqueda de candidatos adecuados para los puestos de nueva creación de la UE ha transcurrido de manera poco transparente, critica el periódico liberal de izquierda El País: "No es una decisión rutinaria: las funciones que ambos cargos acaben desarrollando dependerán en buena medida de quiénes los ocupen por primera vez. Desde hace semanas los rumores han sustituido a la discusión transparente. Lo lógico hubiera sido buscar primero el acuerdo en los perfiles y más tarde en los nombres de los elegidos. O elegidas, pues ésta es una ocasión para hacer visible en las instituciones europeas la presencia femenina que ya comienza a serlo en los Gobiernos nacionales".

The Independent - Gran Bretaña: La UE enamorada de los símbolos

El problema de los nuevos puestos de presidente y ministro de Exteriores de la UE estribaría en la diferencia entre su fuerza simbólica y la realidad política, opina el diario The Independent: "La Unión Europea, junto a la mayoría de sus defensores y críticos, se enamoró hace tiempo de los símbolos. Quiso una sola figura para Europa que los ciudadanos pudieran señalar, una sola figura a la que el presidente [estadounidense, Barack] Obama pudiera llamar cuando quisiera hablar con Europa. El problema de los símbolos es que, por definición, nunca pueden sobrevivir al contacto con la realidad. La gris realidad de estos trabajos apenas se asemeja a la grandiosidad de su supuesta utilidad. Pero, al final, simplemente no queremos que una sola figura ejerza una política de extranjería paneuropea, ni queremos a un jefe de Estado europeo. Este acontecimiento ha sido siempre susceptible de estar marcado por la hybris. La desconexión entre el símbolo y la realidad también lo ha hecho un poco inquietante".

Damian Chalmers

Les Echos - Francia: Un cociliador contra un carismático

El nuevo presidente de la UE debería ser fuerte, pero no llamarse Tony Blair, opina el diario Les Echos: "La tentación que parece confirmarse [...] a medida que el plazo se acerca [es la] de designar un presidente del Consejo Europeo sobre el mismo modelo que el de la Comisión [de la UE]: un conciliador, [...] un hombre que no levante olas. Un anti-Tony Blair, por decirlo así. Entre su postura sobre la guerra de Irak y la oposición impulsiva de los ingleses a la integración europea, el ex primer ministro británico acumula aparentemente demasiadas desventajas para permitirle que cumpla su viejo sueño. Esa no debe ser la excusa para poner en su lugar a un segundo José Manuel Barroso [presidente de la Comisión]. [...] El Tratado obliga a quien ocupe el puesto a inventar, en gran parte, su función. Este papel [...] necesita de todos modos una cierta aura personal".

Henri Gibier