Massimiano Bucchi: una nueva democracia, por el bien de la ciencia

Artículo publicado el 19 de Junio de 2009
Artículo publicado el 19 de Junio de 2009

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Busca en google ‘nanotecnología’ o ‘célula madre’, y obtendrás informes académicos pero una explicación. ¿Sabía que el gusto por las patatas crujientes está grabado en su cerebro? La ciencia también puede ser entretenida. Tres preguntas a este profesor de sociología de ciencia de la Universidad de Turín sobre los dramáticos desafíos para la comunidad científica, que logra poca atención mediática

¿Cómo podemos aumentar el interés ciudadano en la ciencia?

La gente se interesa en la ciencia y la tecnología cuando les concierne y les afecta. A veces tengo la impresión de que los políticos hablan claro cuando desean aumentar el consenso sobre ciertas cuestiones. Una pequeña minoría se interesa por la ciencia. Esta es una paradoja de muchas de las iniciativas en la comunicación de la ciencia: llegan a la gente que ya está interesada. La información acerca de los visitantes de los museos de ciencia muestra que siempre es la misma minoría la que los visita.

¿Por qué la mayoría de la gente no se interesa en la ciencia a pesar del impacto que esta tiene en sus vidas?

¡No podemos ser expertos en todo! De otro modo, los ciudadanos tendrían que ser expertos en reforma impositiva hoy, en crisis financieras mañana, en biotecnología el martes y en manipulación celular el jueves. El desafío no es informar de todos a todo el mundo, sino la forma en que la política aborda los desafíos de la ciencia y la tecnología. En lo que a ciencia se refiere, está claro que nuestro sistema de elegir a gente que después decidirá por nosotros, junto con los expertos, en energía nuclear por ejemplo, no es suficiente. Crea conflictos a diario. El desafío crucial para la sociedad europea es inventar una nueva forma de democracia que pueda afrontar la riqueza, complejidad e importancia de las cuestiones de ciencia y tecnología en la sociedad contemporánea.

¿Ayudaría incrementar la disponibilidad de noticias científicas en la prensa en general?

La información es un derecho, no una obligación. Tiene que estar disponible cuando la gente la necesita. Esto es lo que significa transparencia y responsabilidad de los laboratorios de investigación. Pero no se puede forzar a la gente a seguirla. La prensa y televisión diaria hablan de ciencia como si se dirigiesen a un público del siglo XX. Teniendo en cuenta los cambios que está experimentando la democracia, las dificultades de la política para enfrentar cuestiones científicas y la complejidad de los ciudadanos, ¡las viejas tecnologías no son suficientes! No quiero decir que Internet sea la solución.

Pero la relación entre la ciencia y las cuestiones de la sociedad tiene que pasar por nuevas formas de representación política y nuevas formas de información. Hace 25 años la Royal Society apoyó la divulgación pública del informe científico y dijo: "Tenemos que comunicarnos con el público". Tenemos que entrar en una etapa más madura. Necesitamos clarificar los objetivos, la audiencia, los costes y beneficios, el impacto a corto y largo plazo y las formas de medirlos. Hasta ahora no hay indicadores de una comunicación científica exitosa en Europa. 

*El proyectoMY SCIENCEestá financiado bajo el 6º programa marco de la Comisión Europea. El mismo lleva 90 periodistas jóvenes a un laboratorio europeo de investigación por una semana. Allí conocerán investigadores y comprenderán de qué se trata la ciencia. Los periodistas interesados pueden inscribirse antes del 15 de julio de 2009