Mattafix: Hip hop británico en Darfur

Artículo publicado el 22 de Octubre de 2007
Artículo publicado el 22 de Octubre de 2007

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Living Darfur (vivir en Darfur) es el primer single de artistas internacionales en una zona de guerra, en la frontera oriental de Chad. Hablamos con el solista londinense Marlon Roudette.

En septiembre, la organización caritativa Oxfam, junto a otras organizaciones de ayuda internacional presentes en Darfur y a una gran cantidad de músicos de renombre, formaron Oxjam: una serie de conciertos en directo a partir de la reconversión de una tienda con una capacidad para 200 personas en Dalston, al este de Londres. Hasta allí se aproximaron artistas de la ecena soul, reggaeton y hip hop. La banda Mattafix, tras Save Darfur, promocionó el single Living Darfur.

Marlon Roudette, a sus 22 años, encabeza el grupo junto con Preetesh Hirji. Habla con cierta tranquilidad caribeña, heredada de su infancia pasada en sus cálidas costas. A pesar de su edad, este londinense muestra una sorprendente madurez y comprensión sobre los temas que conforman su música, siendo Darfur -como ha señalado António Guterres, alto comisionado europeo de las Naciones Unidas para los refugiados- “el mayor problema humanitario y el más complejo del mundo”.

¿Qué música escuchabas durante tu infancia en el Caribe?

Yo recibí una gran formación en cuanto a influencias musicales. Cuando comencé por primera vez a salir, las primeras producciones de Sean Paul acababan de ponerse de moda, y los artistas de reggaeton jamaicanos DJ General Degree y el músico-productor Buju Banton fueron masivas. Saint Vincent y las Granadinas tiene una rica producción musical llamada soca. En casa, a mi madre le gustaba la música negra, incluyendo las estrellas sudafricanas de reggaeton Lucky Dube, Hugh Masekela, así como música soul de los EE UU.

¿Cómo te iniciaste en el mundo de la música?

Yo tocaba en una banda de percusión en hoteles del Caribe para turistas. De vuelta en Londres, poco a poco trabajé por mi cuenta en el estudio. Pronto descubrí que podría tener éxito con melodías y hacerme un hueco con las influencias que tenía del reggaeton.

¿Cómo fuiste recibido en tu reciente gira por Europa?

Mattafix tiene más éxito fuera que en Gran Bretaña. Triunfamos el año pasado después de que nuestro primer single Big City Life (“vida en la gran ciudad”) fuera el número uno en lista de siete países (incluidos Alemania, Austria, Italia, Holanda, Suiza y Luxemburgo). Viajar te hace crecer como persona, y como músicos tiene un efecto en nuestro sonido. Yo regresé convertido en un hombre nuevo tras el vídeo para nuestro single Living Darfur en la frontera de Darfur (Chad). No eres el mismo cuando has visto de cerca su situación.

¿Cómo acabaste en un campo de refugiados de Chad?

Yo estaba grabando con un artista en Sudáfrica y escribimos una canción sobre las dificultades en África. La escribimos y re-escribimos, y por casualidad la campaña Save Darfur la escuchó y nos pidió que participásemos. Yo respondí que por supuesto, que esa era nuestra idea. Había seguido el conflicto de Darfur durante unos cuantos años. Hoy es la mayor concentración de sufrimiento del mundo. Merece mucha más ayuda por parte de la comunidad internacional, por lo que me alegré de emplear mi voz y mi talento para ello.

En el vídeo hay niños jugando y la letra dice en un momento “tu deberías ascender”. Tengo la impresión de que estuviste intentando dar una visión positiva de una crisis muy triste. Contrasta con los 400.000 muertos que ya ha habido allí.

Veo la desidia compasiva que se muestra en los medios de comunicación: fotos de niños hambrientos que parecen estar perdiendo su efecto impactante. A pesar de lo que haya pasado, esa gente, hay una gran cantidad de posibilidades y de energía allí. Estaba claro que familias enteras habían sido raptadas de forma separada, mujeres raptadas repetidamente, y hasta niños huérfanos. Pero de algún modo había una organización en los campos para sacar el máximo provecho posible de los escasos medios de supervivencia. Nosotros intentamos capturar esta humanidad en su forma más natural.

¿Piensas que realizar pequeños conciertos en lugares remotos como este es más eficaz que un mega-concierto en directo?

Es diferente. Los conciertos en directo atraían a la masa. Pero mientras la llama de cosas así se apaga enseguida, basándonos en la historia vemos que las revoluciones comienzan a partir de pequeños bolsillos de disidentes. La música está unida a la lucha y yo escribo con esa idea en la cabeza. Algo así puede perdurar más.

¿Pueden los músicos influenciar en los gobiernos y en la conciencia pública?

Soy optimista. He visto la desidia y el cinismo que arrasa en Gran Bretaña en relación a este tema. Necesitamos reanimarlo en estos momentos. Mattafix es una pequeña parte en todo esto.

'Living Darfur' – el vídeo de Mattafix sobre la guerra en la frontera de Chad