Matúš Čupka: Por una Bratislava más limpia

Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2015
Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2015

Con su asociación "Green Pztrol", Matúš Čupka pretende hacer de la capital eslovaca un lugar más habitable. Su compromiso tiene muchas facetas, pero son pocos quienes siguen su ejemplo.

A Matúš Čupka, lo encontrarás generalmente en su ciudad natal, Bratislava, con botas de agua y mono, con una herramienta para recoger desechos en la mano derecha y una bolsa de basura en su izquierda. Junto con el grupo "Green Patrol" (Zelená Hliadka) recorre los campos, jardines y parques recogiendo los pedazos de vidrios rotos, latas y otros objetos.

"Juntos, en 2013, recogimos 249 toneladas de basura. Esa fue nuestra mejor actuación. Todavía me duele la espalda", dice Matúš con una sonrisa en la cara. Matúš, que acaba de ser padre, ha estado limpiando la ciudad durante cuatro años.

El impulso para pasar a la acción de la recolección de basura fue el Campeonato Mundial de Hockey sobre hielo masculino que se celebró cerca de la casa de sus padres. El gobierno de Bratislava pidió a los vecinos que limpiaran los alrededores de sus casas. Junto con su hermano, Matúš -entonces todavía matriculado como estudiante de Estudios Europeos e Internacionales- se abrió camino por las calles después de haber tomado el gusto a la idea de una "ciudad limpia". Lo que sigue siendo un caso único para los residentes de Bratislava se convirtió en un asunto central para Matúš y cobró un papel importante en su vida cotidiana.

Su lema "Nás Lebo sa a týka" ("Porque nos importa"), lo siguen más de 80 miembros, incluidos jóvenes, personas mayores, universitarios, desempleados, activistas y voluntarios. Su labor no se detiene en la recogida de basura: También crean jardines, eliminan graffitis ilegales y replantar macetas abandonadas que han sido convertidas en ceniceros.

¿Luchando por una causa perdida?

"Quiero que mi hijo crezca en una ciudad en la que vale la pena vivir y que los vecinos de Bratislava asuman más responsabilidad", explica Matúš. Pero la respuesta a la campaña de limpieza sigue siendo limitada. Muchas reacciones del público y los políticos locales han sido negativas. Con comentarios como "la basura simplemente va a volver de nuevo de todas formas" y "no sirve de nada", Matúš cree que estas personas tratan de justificar sus malos hábitos; Bratislava está en extrema necesidad de ayuda. Duele tener que buscar en el extranjero: A 60 kilómetros de Viena, 13 vertederos oficiales están en uso, mientras que sólo hay uno en Bratislava. El resultado de esto es que proliferan los vertederos ilegales en los suburbios, llenos de neumáticos y aceite de motor.

Por lo que respecta a la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU, que tiene lugar estos días en París, Matúš Čupka se muestra modesto. Hace algún tiempo, Matúš y su equipo colocaron 15 cubos de basura en zonas muy frecuentadas de Bratislava. Para los políticos de la ciudad -cuya filosofía es "si no hay papeleras, no hay basura" y "si no hay bancos, no hay personas sin hogar"- Matúš Čupka es un estorbo: "Mi mayor deseo para la COP21 sería que la ciudad finalmente vaciara los contenedores".

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Este artículo forma parte del proyecto #21faces previo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP21, en París.