Medioambiente : Bruselas contraataca !

Artículo publicado el 15 de Mayo de 2008
Artículo publicado el 15 de Mayo de 2008
El objetivo está claro : « 2 veces 20 en 2020 ». Esa es la ambición del "paquete energía-cambio climático” presentado el 23 de enero pasada por la Comisión Europea que tiene como objetivo reducir en un 20% las emisiones de CO2 en la Unión Europea y paralelamente aumentar el consumo de energías renovables de aquí a 2020 también en un 20%.
A pesar de que la historia de la UE está sembrada de iniciativas en favor de la protección del medio ambiente, este « paquete energía-cambio climático” parece por fin dar un giro en la toma de conciencia colectiva sobre la ecología.

« …El medio ambiente constituye un desafío europeo » explica Daniel Cohn-Bendit, parlamentario europeo y copresidente del grupo Verdes/Alianza Libre Europea en el periódico les Echos (27 mars 2008). « Si bien existe siempre la tentación de un rechazo nacional porque las medidas tomadas no corresponden exactamente a los intereses nacionales, se han superado no obstante toda una serie de dificultades, ya que a pesar de los problemas que plantean a los gobiernos son justas, como por ejemplo la directiva de 1979 para la protección de las aves migratorias, posteriormente la directiva Natura 2000, la adopción del principio “el que contamina paga” y posteriormente el principio de precaución… ».

Estas ambiciosas resoluciones tienen por finalidad asegurar la independencia energética de la UE especialmente frente a sus suministradores de oro negro rusos, iraníes y saudíes, pero pueden también abrir las puertas del mercado de nuevas tecnologías verdes al viejo continente. « Si la UE quiere organizar y mundializar el debate sobre el cambio climático, debe ser líder por sus decisiones y sus prácticas » continúa Daniel Cohn-Bendit. « Es muy importante, porque podría llegar a ser la campeona de las tecnologías ecológicas, que son extremadamente rentables para nuestra economía».

¿Ecocondicionalidad?

Primera decisión : reformar el sistema comunitario de intercambio comunitario de cuotas de CO2. Los Estados podrían financiar el apoyo a las energías renovables o la renovación de edificios antiguos. Después de 2012 y el fin de los acuerdos de Kyoto la atribución de las cuotas de emisión de gas con efecto invernadero por la Comisión Europea será más estricta. El objetivo fija, de aquí a 2020, una reducción del 21% en las emisiones de las industrias sometidas a estas cuotas, con relación a las cuotas atribuidas en 2005.

Segundo objetivo: multiplicar por dos las inversiones en el sector de las energías renovables. Estas últimas deberán, a largo plazo, satisfacer el 20% de las necesidades energéticas de la UE en 2020 contra el 8,5% de lo que representan en la actualidad. Este reto exige de los Estados miembros un esfuerzo gigantesco a fin de diversificar sus fuentes de energía verde: un 70% de la energía propia procede actualmente de la hidroeléctrica mientras que la solar, la eólica o la biomasa están disponibles. «Existe un fuerte consenso en la sociedad europea para avanzar hacia las energías verdes, que son a largo plazo una garantía para nuestra independencia geopolítica frente a los suministradores de energías fósiles» precisa Claude Turmes, rapporteur del proyecto sobre las energías renovables en el Parlamento Europeo, al periódico les Echos (27 mars 2007). «Actualmente, 5 países han desarrollado ‘’success stories económicas’’ a partir de las energías renovables : Alemania, España, Suecia, Austria y Dinamarca. Ellos nos enseñan el ejemplo y prueban que su desarrollo puede también conferir un nuevo liderazgo industrial a Europa ».

Sin olvidar el sector agrícola. Comenzada en 2003, se está llevando a cabo un profunda revisión de la Política Agrícola Común. (PAC). La Comisión Europea ha planteado un modo de atribución de las ayudas a los agricultores con objeto de no promover la sobreproducción. Un nuevo criterio, el de la «ecocondicionalidad» obliga por otra parte a los agricultores a respetar las exigencias de protección del medio ambiente para poderse beneficiar de las ayudas directas, evitando la sanción que supondría un recorte o su exclusión total de las mismas.

¿Conseguirá finalmente la UE su papel de guerrero verde ? ¡La respuesta en 2020!

Foto: Andy Bahn/SXC

Las empresas se ponen también a ello

A lo largo de la UE florecen las iniciativas privadas. Forzadas por la presión de los consumidores, estas resoluciones eco-friendly no se toman evidentemente por puro altruismo, pero ¿no es al final el resultado lo que cuenta? Veamos algunos ejemplos:

Desde 2006, el vendedor sueco de muebles Ikea pone en marcha un servicio lanzadera entre el final de la línea de tranvía y su sede en Estrasburgo. Ciertas compañías aseguradoras acuerdan descuentos para los clientes que conducen poco o poseen vehículos con baja emisión de CO2 (GMF, Macif, Maaf…) El banco británico HSBC se sitúa a la cabeza de la clasificación CERES de los bancos en materia de lucha contra el calentamiento global, teniendo como colaborador un antiguo miembro de WWF, Francis Sullivan La sociedad italiana Benetton apoya un proyecto de microcrédito en Senegal en colaboración con el músico Youssou N’Dour.

-Johara BOUKABOUS

Traducción al español : Isabel Aspe Montoya

Foto: Andy Bahn/SXC