Meet My Hood: Exarchia, Atenas

Artículo publicado el 14 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 14 de Marzo de 2016

En este histórico barrio de Atenas, capital de los antisistema, la policía no se atreve a poner el pie. Al mismo tiempo, durante los últimos años, este símbolo del movimiento anárquico se ha estado convirtiendo en un lugar de tendencia. Aunque Exarchia continúa manteniendo vivo el espíritu que desde hace décadas lo caracteriza. Bienvenidos a un espacio de resistencia urbana.

A escasa distancia de la plaza central Syntagma, yendo por la calle Solonos, en pocos minutos te encuentras entre los callejones del barrio más alternativo de Atenas: Exarchia. En cada esquina de sus estrechas calles emergen bares y cafés, a menudo autogestionados. Restaurantes de moda y tabernas de estilo antiguo, imprentas y librerías independientes, negocios de música y pequeños talleres rodean las calles céntricas del barrio que por un lado linda con la colina de Strefi, y por el otro con la ladera norte del Licabeto.

Alrededor de la plaza triangular Exarchion, en el corazón del barrio, hay cuatro edificios autogestionados: Allí se pueden realizar cursos gratuitos de lengua, se puede beber un café o ayudar a preparar la bienvenida de los inmigrantes. Casa de artistas, estudiantes e intelectuales, Exarchia es el distrito “independiente” de Atenas y la sede central del movimiento anárquico.

La historia de este barrio se puede leer sobre los muros de los edificios, tapizados de pequeños y grandes grafitis que colorean las calles. Viejos y desaliñados, muchos edificios están ahora deshabitados. A menudo uno se tropieza con una maceta media rota o un escalón quebrado: Son las huellas que dejan las noches de confrontación entre la policía y los anarquistas. La cultura de la resistencia, característica importante de este pedazo de la ciudad, tiene sus raíces en los años en los que la dictadura gobernó Grecia, hasta 1974.

En estas calles se desencadenaron las grandes protestas de 1973, cuando los tanques de la junta militar invadieron el Politécnico de la calle 28 Oktovriou, a pocos pasos de la plaza principal de Exarchia. Después de haber estado prohibidos durante años, Exarchia se convirtió en la cuna de la inestabilidad política cuando cayó la dictadura. Círculos culturales, librerías, cines e imprentas aparecieron en cada esquina. Muchos de los edificios abandonados fueron ocupados y reciclados como centros sociales o bares populares.

En 2008 el barrio estalló nuevamente cuando un policía asesinó de un disparo a un muchacho de apenas 15 años, Alexandros Grigoropoulos. Exarchia fue el corazón de la rebelión que saqueó la ciudad durante semanas. En la calle Mesolongiou, donde el muchacho fue asesinado, sus compañeros colocaron una placa conmemorativa y frente a ella crece un árbol que fue plantado por su madre. El monumento se ha convertido en un lugar de culto. A menudo la gente se detiene para dejar un ramo de flores. Las fuerzas armadas, dado lo sucedido, no son bien recibidas del barrio y la policía no se arriesga siquiera a acercarse a sus fronteras. Y cuando sucede, a menudo estallan conflictos.

¿Qué dicen quienes viven en el barrio?

Los subtítulos están disponibles en inglés (activando la función automática de YouTube, abajo a la derecha del reproductor).

Exarchia, además de ser el nido de quienes dicen “no”, es territorio fértil para las iniciativas que surgen desde abajo. Esto es lo que destaca Michalis, de 65 años, que conoce la historia de cada esquina de Exarchia. "Más allá del ‘bloque negro’, al cual los medios prestan una mayor atención, en Exarchia se construye una alternativa social, donde la solidaridad y la participación son las consignas", nos explica.

Caminando por la calle Novarinou, frente a la esquina de Zoodohou Pigis, hay un pequeño parque en un triángulo de tierra. El área, destinada a la construcción de un aparcamiento, revivió gracias a la iniciativa de los residentes que quitaron el asfalto y se turnan para regar las plantas. Con la ayuda de algunos bancos, un jardín social, y un pequeño parque de juegos, el parking se transformó en el pulmón verde del barrio. "Su aparcamiento, nuestro parque", era su lema.

El barrio está lleno de lugares que nacieron de esta manera. Uno de los más conocidos es el Vox, un característico café autogestionado sobre la calle Ikonomou con vista a la plaza Exarchion. El local, ocupado hace tres años, es el lugar perfecto para quién ama saborear una cerveza bien acompañado y a un precio asequible.

A la vuelta de la esquina, en la calle Tsamadou, encontramos el Steki, otro edificio autogestionado donde cada día hay un vaivén personas de varias nacionalidades. Aquí, de hecho, se ofrecen cursos de lengua gratuitos, abiertos a cualquier persona que quiera participar. A menudo los refugiados e inmigrantes asisten a las lecciones: Muchos de ellos se alojan en los alrededores, en la calle Notara o Temistocleus, donde algunos activistas han arreglado los edificios para ofrecerles alojamiento.

¿Cuánto cuesta?

Con el paso de los años, el barrio está cambiando, cada vez es más conocido entre los turistas que están de paso y hay más extranjeros que deciden vivir aquí. Vivir en Exarchia se está convirtiendo en algo cool, está de moda. Pero a pesar de que el aburguesamiento llama tímidamente a la puerta, Exarchia continúa manteniendo vivo el espíritu de la resistencia y la solidaridad que desde hace décadas lo caracteriza.

La gente

Si bien la vivacidad política de los años 70 se ha debilitado gradualmente, Exarchia aún sigue siendo hoy un barrio característico de Atenas. Aquí los estudiantes, artistas e intelectuales continúan encontrándose en las numerosas cafeterías y cada día se emprenden nuevas iniciativas políticas y sociales. Exarchia no refleja la realidad de Grecia, ni tampoco representa la de Atenas. Exarchia es un taller social, una vanguardia en algunos aspectos, y un oasis condenado al aislamiento en otros.

Lo mejor: Una mirada sobre el barrio

Bonus: No te pierdas...

Museo arqueológico. Calle 28 Oktovriou 44. Es el museo más grande de toda Grecia y el más rico del mundo en arte helenístico.

Plaza Exarchion. En la esquina de la calle Arachovis puedes sentarte a tomar una cerveza en el Vox (en griego BOΞ), un lugar ocupado en 2012 donde a menudo tocan música en vivo. O puedes ir al bar de enfrente y tomar un frappé en el bar-librería Floral, en el histórico edificio azul. Luego puedes elegir uno de los tantos callejones que parten desde la plaza e ir a explorar el barrio.

Calle Mesolongiou. Detente en la esquina de la calle Koletti, elige un bar y disfruta de un ouzo con hielo en verano, o un rakomelo caliente en invierno (bebida compuesta de raki, miel, canela y clavo de olor). O una raki (aguardiente local), buena para todas las estaciones.

El mercado del sábado. Si te encuentras un sábado por la mañana en la calle Kallidromiou, puedes pasear por el mercado, comprar un poco de fruta y beber un café en un pequeño bar frente al banco de los pescados. Toma una de las tantas escalinatas y sube hasta la cima de la colina de Strefi. Desde allí puedes disfrutar de la vista de Exarchia, y en el fondo el Partenón.Merece la pena.

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Este artículo forma parte del nuevo proyecto de cafébabel: Meet My Hood. El objetivo es descubrir los barrios menos conocidos de las principales ciudades europeas. ¡Participa tú también, donde sea que estés!