Megaupload, el FBI y Anonymous: La cuestión del copyright en la red

Artículo publicado el 26 de Enero de 2012
Artículo publicado el 26 de Enero de 2012
La página web de intercambio de ficheros Megaupload ya no está entre nosotros. Entre el copyright y la tercera guerra mundial, un babeliano nos explica sus reflexiones acerca de la investigación de Estados Unidos y sus consecuencias.

Desde ayer por la noche, la red se debate entre estupor y cólera: “¡Megaupload is down!” [Si habéis nacido en otro planeta y hoy es el primer día que navegáis por internet, tengo que explicaros que Megaupload es la página de intercambio de ficheros más importante de internet, especialmente a través de su plataforma de streaming, Megavideo]. Esta desaparición súbita de una de las páginas más frecuentadas de la red es el resultado de un vasto proceso judicial llevado a cabo conjuntamente por el FBI y el ministerio de Justicia americano contra la galaxia Megaupload. Paralelamente, siete miembros clave de la página han sido sometidos a examen mientras que el fundador, el alemán Kim Schmitz (alias Kim Dotcom), ha sido detenido en Nueva Zelanda junto a dos de sus ejecutivos. Acusados de haber puesto en marcha un vasto sistema para ganar enormes beneficios en piratería, se juegan 60 años de cárcel.

Esta suspensión brutal de un servicio tan popular como polémico enseguida ha provocado la ira deAnonymous, un grupo descentralizado de hackers que reclama la libertad y el anonimato en internet. Desde que conociera la noticia, sólo he podido constatar la importancia de los daños: el foro IRC, donde los “piratas” organizan la venganza está que arde. En unas horas, decenas de páginas web se han vuelto inaccesibles, como la del FBI y la del departamento de justicia, pero también de organizaciones de defensa de aquellos con derechos de autor en música y cine, e incluso las de ciertas víctimas colaterales, como Hadopi.fr, la autoridad francesa encargada de luchar contra la difusión de obras pirateadas.

Del buen uso de la piratería

¿Qué hay que pensar de todo esto? Hay varias maneras de abordar el problema. Está el método simple, mediático, eficaz y binario, que consiste en explicar que la tercera guerra mundial comenzó en la web la noche del cierre, y que confronta a dos trincheras bien definidas: por un lado, los internautas, apasionados de la libertad y el compartir, y por otro, las empresas y sus brazos armados, los gobiernos, que han intentado limitar el anonimato, visto como un peligroso contrapoder y una amenaza para la industria de la cultura. Hay otra realidad, más compleja y menos sexy. La verdad es que asistimos a un combate entre las empresas cuyos “business model” están enfrentados- en este caso la industria de la cultura americana y Megaupload- y que hacen presión a los legisladores y la justicia para salirse con la suya. De hecho, las cuestiones de copyright y de financiación de obras culturales desde la creación de internet son mucho más complejas que eso. Invito a aquellos a quienes les interese la cuestión a que se lean el excelente libro de Florent Latrive, Du bon usage de la piraterie : cultures libres, sciences ouvertes (Del buen uso de la piratería: culturas libres, ciencias abiertas).

En el fondo, lo peor de todo es más que nada el método. ¿Cómo ha podido la justicia americana bloquear tan fácilmente una página que ni siquiera está basada en Estados Unidos, sino en Hong Kong? Simplemente porque la autoridad a cargo de la gestión y la adjudicación de los dominios es americana. Al atacar la fuente de la página web, su dirección, se impide a los internautas del mundo entero encontrarla y conectarse. Y mientras, los propietarios de Megaupload se creen inocentes ya que no se han encontrado pruebas de culpabilidad. Al día siguiente de una movilización mundial en internet contra SOPA y PIPA, dos proyectos de leyes americanas juzgados liberticidas que proponen facilitar el bloqueo de las páginas que no respeten los derechos de autor, América prueba de manera escandalosa que no le hacen falta nuevas leyes para enseñarle los dientes a la Red.

Foto : (cc) Ricard Clupés/flickr ; Videos : Megaupload song : misterangelalonso/youtube (cc) Barbier(cc) GeekoLife/youtube