Mekvle: os muestro con imágenes cómo ser georgiano

Artículo publicado el 17 de Enero de 2018
Artículo publicado el 17 de Enero de 2018

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La serie "Energia.0" de la editorial Urban Apnea Edizioni añade una nueva pieza a su colección. Maurilio Mangano propone vivir una Navidad distinta, acompañando al lector para que conozca una realidad que solo la fuerza de la literatura puede hacer descubrir, simplemente mirando el mundo a través de los ojos de Mekvle. Sinopsis a cargo de Ruska Jorjoliani.

"¿Cómo se puede ser persa?", se preguntaba Montesquieu en el siglo XVIII, en mente la sociedad parisina de la época, instalada en su etnocentrismo. "¿Cómo se puede ser georgiano?", se cuestiona el autor de la narración Mekvle, un joven europeo del siglo XXI que ha crecido en un mundo tan diferente del pequeño país caucásico que se dispone a desvelar. "Ahora os lo muestro con imágenes", es la serena y desencantada respuesta del autor.

De este modo es como se muestra una fenomenología de lo cotidiano. Se persiguen, capturan y enfocan, como si de una cámara neorrealista se tratara, imágenes de lugares y personas. Entran y salen de escena mujeres, hombres y niños conscientes en mayor o menor grado de estar siendo enmarcados "entre el pasado y el presente de la parada de la historia". Discurren laberintos y porterías abandonadas, estructuras y puentes de hierro ruinosos, animales embalsamados, garrafas de vino y guisos de carne de caza que se degustan sobre las tumbas de los antepasados. Este es un país destrozado por las guerras, que se encuentra a merced de las olas impetuosas de la historia y que permanece aferrado a los ritos de lo cotidiano como a una balsa (un banquete sobre una balsa en medio del río Mtkvari ha sido a menudo motivo en los cuadros de varios pintores georgianos del siglo XX, entre ellos el célebre Lado Gudiashvili).

Es una especie de naufragio con espectador, en el que, sin embargo, el espectador mismo es uno de los náufragos, participa en el banquete y brinda al lado de los demás, en un intento de cruzar la zona de sombras, frágil pero a su vez de gran resistencia emotiva por la pura desesperación. La narración, además, cae en un pasaje temporal que marca el inicio de un nuevo año, en la continua búsqueda de un "buen rastro" que justifique más que nada la pregunta: "¿Cómo se puede ser un hombre?". La respuesta, quizá, esté en los variopintos lacitos que los georgianos, y no solo ellos, cuelgan del árbol de los deseos.

Ruska Jorjiolani 

Mekvle se puede descargar gratuitamente en este enlace.