Mercado único de la energía: partida por la empresa partida

Artículo publicado el 22 de Febrero de 2008
Artículo publicado el 22 de Febrero de 2008
Producir la energía y transportarla. Con el fin de regular el mercado europeo del gas y la electricidad, la Comisión acaba de adoptar un paquete de medidas que contempla la partición de ambas actividades. La polémica está servida.

Los debates sobre el desacoplamiento -la separación de las actividades de producción y transporte de energía- siguen provocando discusiones en la UE. Descontentos con las propuestas anunciadas por la Comisión en septiembre pasado, ocho Estados disidentes desarrollaron sus propias soluciones y las presentaron el 29 de enero de 2008.

Esta reacción es contra el Tecer Paquete sobre la energía presentado por la Comisión el 19 de septiembre de 2007. Este texto contiene una relación de medidas que reforzarán la integración del mercado interior europeo del gas y la electricidad. Andris Piebalgs, el Comisario responsable europeo de la Energía, ve en estas negociaciones que llevó a cabo, una "respuesta efectiva y definitiva" a las múltiples lagunas existentes de los mercados.

Este tercer paquete supone la adopción, en especial, de normas de desacoplamiento y de una serie de medidas específicas. Una de ellas, la "cláusula Gazprom", tiene como objetivo prevenir la adquisición, por parte de empresas extranjeras, de los recursos energéticos en Europa.

En el centro de la polémica: los transportes

Algo fundamental para el buen funcionamiento de los mercados de la energía, son las actividades de transporte de gas y electricidad, que deben ser modernas y seguras. Es la condición sine qua non para que la oferta energética pueda responder a la demanda. A pesar de ello, las empresas se rinden ante la tentación, por ejemplo, de reducir las inversiones en materia de infraestructura y limitar así las capacidades de recepción de energía. Estas prácticas favorecen la producción local de energía, en detrimento de la producida en el extranjero, o por nuevos operadores.

Este era uno de los efectos que la Comisión denunció en un informe en los mercados de la energía, con fecha del 10 de enero de 2007. La institución propone ahora un mismo nivel de desacoplamiento para todas las empresas. Una medida que afecta en especial a algunos gigantes energéticos europeos como EDF, en Francia, y Eon, en Alemania... El tercer paquete, negociado en septiembre, propone por otra parte, obligar a las grandes compañías a deshacerse de sus activos de transporte con el fin de separarlas de sus activos de producción. O incluso, de conservar la propiedad de sus activos de transporte, delegando, al mismo tiempo, su gestión a un operador independiente.

¿Hacia una tercera vía?

Pero ocho Estados miembros se oponen a estas disposiciones (entre ellos, Francia y Alemania) y expusieron su particular solución "concreta y creíble" en una carta conjunta el 29 de enero pasado. Proponen como una alternativa al abandono puro y duro de activos de transporte, una combinación de normas de buena gobernanza y normas de competencia y procedimiento, en materia de inversiones y acceso a las redes de transporte. Según sus desfensores, esta “tercera vía” lograría cumplir mejor los objetivos de liberalización sin afectar a los derechos fundamentales de las empresas, amos de sus bienes.

Andris Piebalgs no ve en absoluto una "alternativa creíble", al menos, a su modo de entender, para garantizar una verdadera independencia de los transportistas. Contribuyendo al debate, algunos industriales recuerdan que el mercado necesita "desacoplamiento real" y que esta tercera vía sólo es aceptable si es "más eficaz y más aplicable sin grandes estragos administrativos", como precisa Mathias Kurth, Presidente del Bundesnetzagentur, la agencia nacional para la energía en Alemania.

Pincha en este enlace para ver el vídeo en castellano, con la explicación de la propuesta de la Comisión europea en materia de mercado energético.

Foto en texto: (PacoQT/Flickr)