Mercedes Bresso: “La guerra no combate el terrorismo. Lo alimenta”

Artículo publicado el 8 de Junio de 2005
Artículo publicado el 8 de Junio de 2005

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La vía europea es más prometedora para Irak. Café babel entrevista a Mercedes Bresso, ex eurodiputada, actual presidenta de la región del Piamonte y nueva presidenta de la Unión de Federalistas Europeos.

Transcurrido un año desde la recuperación de la soberanía por parte del pueblo iraquí, la presencia militar de las "fuerzas de paz" occidentales en Irak continúa. Entre las señales de retirada de las tropas y el deber moral de ayudar a la población iraquí, la presencia europea en el país es un tema problemático para la izquierda europea. Café Babel habla de ello con la profesora Mercedes Bresso, nueva presidenta de la Unión de Federalistas Europeos (UEF), la organización europea no gubernamental e independiente que promueve una Europa federal. Tras haber sido profesora de economía ambiental en varias universidades italianas y extranjeras, Mercedes Bresso se convirtió en junio de 2004 en diputada en el Parlamento Europeo, puesto que abandonó en abril de 2005 para asumir la presidencia de la región del Piamonte, elegida dentro de la coalición de centro-izquierda.

En su opinión, ¿qué balance puede hacerse de la situación iraquí un año después del fin de la recuperación de la soberanía? ¿Y cuál ha sido el papel de Europa en su evolución?

Es difícil dar una opinión sobre la situación actual en Irak. Tengo la impresión de que la guerra se lleva a cabo en estos momentos en el plano de la información: todos estamos convencidos de que no nos cuentan la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Esto me lleva a pensar que la situación no es exactamente la que la coalición había previsto crear al inicio del conflicto: en definitiva, no salen las cuentas. En lo que a Europa se refiere, podemos decir que si bien la guerra ha sido un elemento de división entre los Estados, la paz ha constituido un factor de unidad a nivel de los pueblos y la opinión pública. Los europeos han tenido un papel determinante a la hora de reducir el impacto, el peso y las consecuencias negativas del conflicto.

A finales de enero, las elecciones iraquíes y la afluencia de los iraquíes a las urnas fueron recibidas con entusiasmo por la opinión pública europea. ¿Cómo valora esta reacción?

Personalmente, aunque valoro positivamente el hecho de que las elecciones se llevaran a cabo, no me dejo llevar por el entusiasmo. Las elecciones en un país ocupado y expuesto a numerosas amenazas nunca son verdaderamente libres. No se pueden prever los resultados de esta situación.

¿Cuál sería, en su opinión, la reacción en Irak ante la retirada de las tropas italianas y europeas?

No creo que la retirada de las tropas italianas pueda hacer que los atentados terroristas sean más sanguinarios y frecuentes.

Durante su viaje a Europa en el pasado mes de febrero, Condoleeza Rice exhortó a los aliados a la unidad ¿Qué impacto tuvo aquel discurso sobre la posición europea respecto a Irak?

No creo que el discurso de Condoleeza Rice haya influido demasiado la posición de los europeos sobre la guerra en Irak. La opinión pública se mantiene escéptica en cuanto a la congruencia entre los medios y los objetivos. Dicho de otro modo, en Europa se sigue pensando que la guerra no es el instrumento adecuado para combatir el terrorismo.

Seguramente usted sería favorable a la retirada europea de Irak. ¿No cree que para la UE asumir sus propias responsabilidades implica quedarse en Irak, incluso con Estados Unidos?

Tal vez con Estados Unidos, pero no bajo mando americano. Una fuerza de paz liderada por Naciones Unidas podría ser una solución.

Respecto a la estrategia de Estados Unidos, ¿qué podría ofrecer Europa como alternativa? ¿Qué escenarios puede crear Europa respecto a los previstos por EE UU?

La vía europea es más realista. Erradicar el terrorismo con bombardeos y la guerra "infinita", eso sí es una utopía. Una utopía terrible que parece encandilar a los grupos dirigentes de la política estadounidense. Los europeos, en cambio, consideran –de forma realista- que con la guerra no se combate sino que se alimenta el terrorismo. Y piensan que sólo dialogando con el mundo árabe y el tercer mundo podrán desactivarse las bombas que tanto miedo nos dan.