Michel Santi: “El modelo alemán no es envidiable”

Artículo publicado el 26 de Febrero de 2013
Artículo publicado el 26 de Febrero de 2013
Michel Santi es un hombre encolerizado. En su libro Splendeurs et misères du libéralisme (L'Harmattan, 2012), este antiguo bróker y consejero bancario pone muy mala cara ante la austeridad que se cierne sobre Europa, la ideología neoliberal, la locura de los mercados y la incapacidad de la Unión Europea para encontrar soluciones a la crisis.

“Dado el estado actual de las cosas, Europa solo puede limitarse a seguir a los países en los que se vislumbra un crecimiento económico. Nunca conseguirá ser motriz”, deja caer Michel Santi, con el que nos reunimos en una cafetería de París. Horas antes, una decisión unánime: el Banco Central Europeo (BCE), que controla el euro, decidía no tocar los impuestos. Para el economista es un error: “Se deberían haber bajado para estimular la economía”.

A sus ojos, la institución de Fráncfort no hace nada a derechas desde el principio de la crisis. Calificado de “estatutariamente autista”, el BCE encarna para Michel Santi la problemática principal de la economía europea: se pide a los Estados que se dobleguen ante la voluntad alemana, que preconiza la lucha contra la inflación en detrimento de los esfuerzos por relanzar la economía. El mantener los impuestos elevados permite efectivamente frenar los gastos puesto que se incrementa el valor del dinero. Pero, para el antiguo bróker, este método es lo opuesto de lo que habría que hacer para mejorar la situación.

Un economista aterrorizado por los políticos europeos.

El buen uso de los déficits públicos

Como buen discípulo del economista inglés John Maynard Keynes, Santi es partidario de que el gasto público pueda ponerse al servicio de la economía. Sin darle protagonismo a los déficits. “La intervención del Estado podría llevarse a cabo mediante la adquisición de empresas para ayudarlas, inversiones en proyectos para el futuro…”, detalla. Antes de abordar su argumentación sobre el Concorde: “Con el cese de este avión, que permitía hacer el trayecto de París a Nueva York en tres horas, hemos experimentado una regresión, ya que hacen falta siete horas para atravesar el Atlántico”.

Con estas propuestas, Michel Santi sabe que los defensores de la austeridad y la seriedad presupuestaria van a echársele encima. Efectivamente, la regla de oro del control presupuestario está unida a otro dogma: la profundización de los déficits corre el peligro de generar la inflación, que es el enemigo declarado de los liberales. “La inflación no regresa mientras la actividad del país arranque y este conozca el pleno empleo. Por ahora, nos encontramos lejos de esta situación ya que el paro no deja de aumentar”, apunta el economista para el que la atención de los políticos públicos debería estar enteramente centrada en la lucha contra el desempleo.

Según este antiguo bróker, la situación no es de color de rosa, pero tampoco es completamente desesperada: Estados Unidos está retomando el control. “Las empresas privadas toman el relevo del Estado como motor de la economía. El dinamismo es más importante que en Francia y Europa en general”, asegura Santi.

Y si Europa no quiere ver el tren pasar delante de sus narices, le interesa replantearse las cosas rápidamente. Más federalismo, más solidaridad, más control de los políticos sobre el Banco Central… tantos caminos para elegir pero que requieren un poco de voluntad política. “Necesitaríamos verdaderos líderes en Europa para fundar de nuevo la Unión europea. Por ahora, no veo a nadie capaz de hacerlo. Todos los dirigentes están fascinados por el sistema financiero y les aterroriza que se hunda”, ataca el economista. No hay más que ver a los Hollande, las Merkel, los Cameron y otros Van Rompuy tomándonos el pelo.

El modelo alemán no es envidiable

¿Significa eso que los europeos estarían dejándose la piel para nada con sus proyectos de separación de actividades bancarias? “Si la regulación bancaria se llevase verdaderamente a cabo, sería ya un primer paso hacia la salida de la crisis, ya que esto mostraría una voluntad de los políticos de retomar el control”, precisa Santi. En cuanto al famoso modelo alemán con el que tanto sueñan los franceses, el antiguo bróker bate en brecha los sueños de rigor de los dirigentes europeos: “Con su modelo basado en las exportaciones y las devaluaciones competitivas, los alemanes han creado miniempleos de 400 euros al mes. Este modelo no puede ser imitado en el resto de países y, sin duda, no es envidiable para los asalariados”, afirma airado.

En el momento en el que se alzan voces en contra de la austeridad que parece la única razón de ser de los políticos europeos, el polémico texto de Michel Santi describe bien la problemática ligada a la salida de la crisis y los fallos originales del modelo europeo. A pesar de la existencia de vías para solucionar la coyuntura actual, el tono general es bastante sombrío. Queda saber si los dirigentes europeos van a hacer caso de estas propuestas o si están condenadas a seguir siendo dulces utopías.

Puedes leer el manifiesto de este colectivo de economistas aquí.

Imágenes: portada, (cc) nathancongleton/Flickr; texto, © cortesía de Michel Santi. Vídeo: (cc) EcoAtterres/YouTube.