Mida la salud democrática de su país

Artículo publicado el 1 de Febrero de 2008
Artículo publicado el 1 de Febrero de 2008
Tras el Eurobarómetro y el ‘Índice de felicidad, el 31 de enero se ha lanzado un nuevo índice para medir la calidad democrática en 25 países europeos con la participación online de los encuestados.

“Había que dar la nota para atraer la atención sobre la situación de Bélgica.” Así explica Gerrit Six su golpe mediático al poner en venta en Ebay el Reino de los belgas a cambio de 14 millones de dólares en septiembre de 2007. Un ejemplo entre muchos que ilustra el desencanto político de los ciudadanos en Europa.

“Hay muchas señales que muestran que la gente quiere cada vez más dar su opinión sobre las decisiones que afectan a sus vidas, ¡y se las arreglan para hacerlo!”, explica Kirsten Bound. Esta investigadora y miembro de Demos, un círculo de reflexión independiente en Londres, ha aceptado contestar a nuestra entrevista. Su empresa acaba de editar un nuevo índice de calidad democrática en el mundo.

¿Por qué otro índice?

El índice de la democracia diaria o EDI (Everyday Democracy Index) tiene por objetivo medir la salud democrática en base a datos proporcionados por los Estados. También evalúa el sentimiento de autonomía que tiene la gente en su día a día, ya sea en el trabajo, en la familia, en relación a los servicios públicos..., etc. O cuando van a votar. Los países que conceden más autonomía a sus ciudadanos son aquellos en los que constatamos un mayor nivel de compromiso en la vida política. Los peores de la clase, como Eslovenia o Rumania, son a menudo los que han tenido un pasado comunista reciente.

¿Qué otros criterios han usado?

Hay muchos indicadores para medir la calidad democrática. El más conocido es el estudio Freedom in the world (Libertad en el mundo), publicado cada año por la organización no gubernamental Freedom House. Sin embargo, son estudios poco matizados y proponen el análisis con poco tacto: Se limita a decidir si un país es democrático o no. Está bien para comparar Bélgica con Birmania. En cambio, el índice EDI será más útil para comparar Finlandia y España, por ejemplo. Para saber cómo se vive la democracia en los países de la UE –todos dotados de mecanismos básicos para organizar elecciones libres y equitativas– hay que afinar el cálculo.

¿Cómo miden el sentimiento de autonomía de los ciudadanos en su vida diaria?

Cuando las personas adquieren una mayor autonomía en su vida diaria se interesan más a la política. Primero comparamos los mecanismos políticos de cada país y luego vamos a lo que hay detrás de la apariencias. El índice EDI depende en gran medida de las medidas tendentes a lograr la autosatisfacción del individuo. Hay un abismo entre las democracias escandinavas y el Reino Unido, que llega en 9º puesto detrás de Francia y Alemania. Dicho de otro modo: ¿es la democracia la que nos hace más felices o la felicidad la que nos hace más democráticos?

¿Qué sería este índice EDI, si los investigadores de Europa central u oriental lo hubieran lanzado antes?

Buena pregunta. Uno de los puntos que queremos que nos diferencien, es que pretendemos involucrar al público para afinar el índice. Hemos creado una web en la que los usuarios pueden indicarnos si su comportamiento es distinto del que nosotros subrayamos y por qué. Pueden, además, ver de qué modo elaboramos este índice, qué sucede cuando retiramos un indicador determinado o cuando modificamos el nivel de importancia de ciertos parámetros.

Una respuesta desde Freedom House

Es sencillamente falso que Freedom in the World sea un instrumento simplista para medir el grad de liberta de las personas.

Para empezar nuestro índice distingue entre países "libres", "parcialmente libres" y "no libres". Pero también publicamos estudios más detallados para los lectores interesados. Por ejemplo, cada país recibe una nota de 1 a 7 según su nivel de derechos políticos, civiles y libertades públicas.

Asimismo, proveemos con información sobre siete indicadores que van desde el tipo de elecciones libres a las posbilidades de la libertad de expresión, que permiten al lector distinguir entre Francia y Finlandia, y que arrojan un saldo favorbale para Finlandia en esta comparación.

Arch Puddington, director de investigación en Freedom House

Imagen en texto: (Freedom House, inc