Millennium se pasa al cine, pero sin “suspense sueco”

Artículo publicado el 22 de Abril de 2009
Artículo publicado el 22 de Abril de 2009
Después del éxito internacional de la trilogía Millennium –8 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo-, del sueco Stieg Larsonn, llega su primera parte al cine, Los hombres que no amaban a las mujeres. La película, que se presentará en el festival de Cannes el próximo 13 de mayo, es decepcionante y se parece más bien a las obras de la autora de Pipi Calzaslargas

La novela Män som hatar kvinnor (Los hombres que odiaban a las mujeres), del sueco Stieg Larsson, será la primera parte cinematográfica del éxito literario Millennium, que ha vendido ya 8 millones de copias en todo el mundo y ha sido traducido a 35 idiomas. Uno de los países en los que más ha calado este fenómeno ha sido Francia, que presentará la película en el próximo Festival de Cannes. Estrenada en Suecia el pasado 27 de febrero, ya ha sido vista por un millón y medio de personas, con una taquilla de 25 millones de dólares.

(www.bimfilm.com)

Cine negro con aroma troskista

El filme es una producción íntegramente sueca, pero con un director danés, Niels Arden Oplev. La saga estaba prevista en un principio para la televisión, pero en vista del éxito, los dos siguientes 'capítulos' - La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire – se estrenarán también en los cines. Lo que más ha dado que hablar a la prensa es la biografía del desaparecido Larsson. El escritor murió en 2004 con solo 50 años –al parecer por culpa de un ascensor averiado, que lo ha obligado a subir varios pisos a pie, causándole un infarto– justo después de haber entregado los primeros tres volúmenes. Se rumorea que tenía la intención de que el proyecto Millennium contase con diez 'capítulos'. Su ex pareja mantiene que casi había terminado el cuarto y que tiene en su poder una copia. Otra polémica: en su testamento, redactado en 1977, dejaba todo al Partido Comunista Troskista sueco. Su familia lo ha impugnado, lo que ha dejado fuera de la herencia tanto al Partido como a su compañera.

Pipi Calzaslargas negra

(Acte sud edition)El tema de la novela es la misoginia patriarcal y las necesidad que tiene todavía la sociedad de ejercer un cierto control sobre las mujeres. El periodista Mikael Blomqvist (el actor sueco Michael Nyqvist), de la revista Millennium, acaba de perder un juicio contra un poderoso hombre de negocios. Sus compañeros no le apoyan, es más, lo detestan por su “idealismo periodístico”. Es entonces cuando Blonqvist conoce a un industrial que quiere encontrar a su nieta, desaparecida 40 años atrás en la casa de campo de la familia. La investigación le lleva a descubrir los secretos de una familia violenta con una historia manchada por el nazismo, el abuso de alcohol y el sadismo. Para ayudarlo aparece una misteriosa y joven hacker con un tatuaje con forma de dragón, Lisbeth Salander (Noomi Rapace), que jugará un papel importante en la película. Blomkvist y Salander unirán sus fuerzas y vivirán una aventura bastante polémica por culpa de una controvertida escena de amor (Salander es poco más que una niña).

En general, la violencia de la película es demasiado explícita: las escenas de tortura y los cuerpos mutilados restan a la película ese 'suspense sueco' que probablemente sea la base del éxito internacional de la obra de Larsson. Los reajustes cinematográficos decepcionarán a muchos lectores: en la película se cambian justamente los detalles que han provocado el éxito de la trilogía Millennium, eliminando acción y suspense. Además, también es muy molesta la inspiración tomada de los personajes de Astrid Lindgren. La autora sueca, fallecida en 2002 y conocida en el extranjero principalmente por Pipi Calzaslargas, ha escrito, entre otras muchas, una novela infantil sobre un muchachito idealista llamado Kalle Blomkvist, el “gran detective”. Para terminar, Lisbeth Salander es, gracias a una desatada Noomi Rapace, toda una Pipi Calzaslargas del siglo veintiuno, algo demasiado evidente en la película.