Muhammad Khatami - Pasado y futuro del Reformador

Artículo publicado el 29 de Octubre de 2003
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 29 de Octubre de 2003

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

¿Cuál era y cuál pudo ser el papel del Presidente de Irán en la transformación del régimen? ¿Ha perdido su oportunidad? ¿Cuál es su base ideológica?

Sayyed Mohammad Khatami fue elegido por primera vez presidente de la República de Irán el 23 de Mayo de 1997 con más de 2/3 de los votos emitidos. En la segunda elección presidencial, en junio de 2001, Khatami fue apoyado por el 77 por ciento de los votantes iraníes. El solo hecho de convocar elecciones relativamente democráticas y libres, con la extensión del derecho a voto a las mujeres, es de por si extraño en Oriente Medio. En comparación con los aliados de los EEUU en la región (Jordania, Egipto, Kuwait y Arabia Saudí), que a menudo hablan de democracia y libertad en foros internacionales, los niveles de participación civil en la vida política de Irán son mucho mayores. En Kuwait (el aliado más leal en Medio Oriente de los EE.UU.) las mujeres no tienen derecho a voto.

La vida política en Irán es sólo parcialmente libre. Las instituciones democráticas a todos los niveles (desde el local hasta el parlamento nacional) están bajo el control de instituciones religiosas. El más alto consejo de lideres islámicos (ayatollahs) lleva por nombre "Consejo de Guardianes" y controla el trabajo de los parlamentarios libremente votados, cuyo nombre oficial "Asamblea Islámica" (Maglis e-shura e-islami) dice mucho sobre su verdadero poder e importancia.

El gran auge de Khatami fue considerado como el reflejo de la lucha del pueblo iraní por el cambio. A pesar del débil papel del Presidente en Irán, Khatami fue el más votado y el más alto representante de la política iraní en el exterior.

¿El Gorbatchev iraní?

Los políticos y periodistas occidentales han llegado a la conclusión de que Khatami es el "Gorbatchev iraní", líder de la transformación (una nueva "perestroika"), de la teocracia en democracia.

Pero esta comparación presenta problemas en dos extremos. Primero, Gorbatchev estaba en una posición superior a la de la oposición. Segundo, a finales de los 80 y bajo el mandato de Gorbatchev, el comunismo soviético había perdido toda credibilidad como doctrina y era necesario un proceso de transformación. La ideología comunista era instrumentalizada, dependiendo así de las decisiones políticas.

La posición de Khatami es mucho más complicada. A excepción de su posición política, Khatami forma parte del sistema teocrático basado en el Shiísmo Islámico (que nadie en Irán tiene el coraje de cuestionar en público).

El mundo cree que Khatami podrá reformar el sistema político de Irán. Cuando George W. Bush incluyó a Irán en el "eje del mal", la Unión Europea no se quedó callada y consideró estas declaraciones como una amenaza al proceso de reforma que tiene como símbolo al presidente Khatami. Pero ¿realmente existió tal proceso o fue sólo un deseo de Occidente?

Aggiornamento

Khatami es muy popular y por lo tanto recibe el apoyo de la mayoría de la sociedad iraní. Pero su punta de lanza para el cambio fue su conocimiento de la teología islámica, su jurisprudencia y filosofía (que estudió en Quom, Isfahan y Teherán) combinada con sus vivencias en occidente (de 1978 a 1982 fue director del Instituto Islámico de Hamburgo en Alemania). Mohammad Khatami prometió "aggiornamento" a Irán: mayor respeto a los Derechos Humanos; mayor independencia para las universidades y libertad de prensa. El mundo ha estado atento a sus avances con una mezcla de simpatía y miedo. Durante su primera presidencia, Khatami no fue tan intenso en su política como se esperaba. Los políticos y periodistas occidentales le excusaron argumentando que debía ser prudente para su reelección. El mundo ha esperado a su segundo y, según la Constitución, último mandato presidencial.

Esta expectación también la comparten los votantes iraníes, que reeligieron a Khatami en Junio de 2001. Desde su reelección los iraníes y el mundo aún están esperando las reformas radicales.

Sociedad Civil Islámica

Si queremos saber cuán lejos ha ido Khatami con sus reformas en el sistema político iraní, tenemos que tener en cuenta como describe a una buena sociedad.

El Presidente Khatami publicó en 2000 el libro "Islam, Diálogo y Sociedad Civil" (Universidad Nacional Australiana de Camberra). Es una colección de artículos y discursos dados por todo el mundo. En el libro Khatami usa el término occidental de Sociedad Civil y la transpone a la sociedad islámica.

En la tradición europea, la teoría de la Sociedad Civil siempre ha estado conectada con un espacio independiente del Estado y el Gobierno de organizaciones y de actividades de voluntariado. El concepto de Sociedad Civil de Khatami es "radicalmente diferente al de Sociedad Civil que tiene su raíz en el pensamiento filosófico griego y... Ha adquirido una orientación e identidad en el mundo moderno".

Lo que Khatami quiere decir cuando habla de Sociedad Civil es referido al arquetipo de la sociedad islamita en sus principios: " la sociedad civil que tenemos en mente tiene su origen, desde un punto de vista histórico y teológico, en Madinat an-Nabi. Cambiar el nombre Yathreb a Madinat an-Nabi (Medina, ciudad del profeta Mahoma y primera ciudad del Islam) no sólo fue un cambio de nombre". Medina es, de acuerdo con Khatami, un ejemplo de ciudad basada en valores islámicos en la que el gobierno (Mahoma) representa el deseo de la gente, pero "se centra alrededor del eje del pensamiento y la cultura islámica...El gobierno de tal sociedad es el servidor de la gente y no su dueño".

Sociedad Civil y Guerra Civil

Khatami no ha tenido el coraje de dar ningún paso importante en el camino de las reformas políticas y sociales.

Ha construido bellas visiones que podrían ser interpretadas como revolución, pero también como una evolución propia del sistema mismo. Las Instituciones religiosas de Irán son demasiado fuertes para el poder de Khatami y él no tiene interés real para enzarzarse en ningún conflicto de ideas con los líderes religiosos.

Irán está a la espera de un revolucionario que se gane la confianza de la gente y que tenga una visión real del futuro próximo de la sociedad iraní, y que este preparada para luchar contra la omnipotencia de las instituciones religiosas. Otros escenarios podrían llevar al pueblo iraní a la desilusión y la consiguiente confirmación del régimen religioso o quizás a la intervención Americana en caso de guerra civil iraní.