Mujeres con velo, mujeres en acción: ¿qué es el feminismo islámico?

Artículo publicado el 24 de Abril de 2016
Artículo publicado el 24 de Abril de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Durante los años 2000, fuimos testigos de la aparición de un nuevo protagonista en el debate público, o mejor dicho, una nueva protagonista, la religiosidad musulmana feminista. El interés principal de este pensamiento es la emancipación de la mujer dentro de la religión, y luego de toda la sociedad. Así lo explica la socióloga Malika Hamidi, coautora del libro Feminismes Islamiques.

Esta nueva religiosidad musulmana emergió dentro de un contexto sociopolítico tenso: tras los atentados del 11 de septiembre se desarrolló un cierto ensañamiento mediático y político contra el islam y la cuestión sobre la mujer musulmana fue supeditada tanto en los debates políticos como en el discurso islámico.

A la luz de estas tensiones, se estructuraron nuevas formas de activismo feminista frente a los nuevos desafíos dentro de su propia comunidad y de la esfera pública.

Islam y feminismo: ¿amigos o enemigos?

¿Están destinados el feminismo y el islam a una relación conflictiva? A primera vista, cada uno reivindica una visión profundamente contradictoria sobre la emancipación de la mujer. Pero tratemos de superar los estereotipos dominantes de ambas partes.

De entrada, el islam sería la antítesis de los valores defendidos por una corriente feminista mayoritaria en occidente. El velo islámico sometería, por ejemplo, a las mujeres a una moralidad normativa impuesta por la religión.

Sin embargo, el feminismo «islámico» está completamente arraigado dentro de un paradigma religioso. A ese efecto, cabe recordar que muchas mujeres en tierra islámica o en occidente rechazan la denominación de «feministas» debido a su connotación «colonialista» y occidental. Tanto en Francia como en Bélgica, las musulmanas feministas están reconfigurando la «cartografía del feminismo» gracias a sus reivindicaciones a favor de la diversidad, pero siempre con ese deseo común de liberación de las estructuras dominantes.

Estos últimos quice años, el informe «islam y feminismo» ha puesto de manifiesto este debate apasionante y conflictivo de las mujeres que cuestionan la idea según la cual el feminismo es singular en sí mismo.

Por una parte, estas mujeres van a demostrar que las teorías ligadas al género pueden estar muy bien elaboradas a partir de la epistemología islámica, dado que cuestionan las relaciones sociales y denuncian las desigualdades entre los géneros en las sociedades contemporáneas, musulmanas o no. De este modo, se apropian de los ideales feministas y sacan las herramientas conceptuales y metodológicas para crear las condiciones necesarias de libertad.

Por otra parte, tomando la teología musulmana como referencia, ellas teorizan un pensamiento crítico y una relectura del corpus religioso, a la luz del espíritu igualitario del texto sagrado. Así, crean el marco conceptual de una teología feminista musulmana.

La apuesta del feminismo musulman en occidente

Los partidarios de esta «retórica feminista musulmana» (expresión de Miriam Cooke, autora del artículo Crítica múltiple, las estratégias retóricas feministas islámicas) trabajan en una verdadera recontrucción de la identidad. Fundaron una identidad híbridad que combina el feminismo y la religiosidad.

Estos rostros desglosan las representciones sociales y los estereotipos, dado que llevan una doble lucha. Ellas luchan a la vez por el «sexismo» dentro de su propia comunidad religiosa y de la sociedad civil, al igual que por el «racismo» y las discriminaciones de las cuales son víctimas en las sociedades europeas. Al posicionarse como feministas musulmanas, se les considera como subordinadas políticas porque rechazan las fronteras que se les han impuesto. 

Por lo que respecta a las fronteras, estas mujeres activistas no se acomodan. Crean relaciones de solidaridad transnacionales por la búsquedad intelectual, la hermenéutica (arte de interpretar textos sagrados) y el compromiso militante. Llevan cada una de sus reivindicaciones al corazón de una «esfera pública» y de una sociedad civil sin frontera entre ellos, todos los grupos comprometidos en una reflexión de este proyecto del feminismo islámico.

Una lucha que no se limita a las cuestiones de género

Gracias a esta nueva visibilidad, estos militantes políticos de confesión musulmana cuestionan la normativa del feminismo occidental. Según ellas, a este precio es posible prever un feminismo descolonizado y antiimperialista. 

Somos testigos hoy en día, en la Europa francófona, de un renovación del sistema de opresión de las mujeres. La instrumentalización política de la cuestión feminista a través del «tema del velo» ha justificado leyes estigmatizadoras e islamófobas que marginan una generación de mujeres totalmente europeas. Frente a eso, el feminismo musulmán decidido a unir a su lucha una reivindicación antiracista. 

Por último, en Francia y Bélgica, las mujeres musulmanas están también excluidas del mercado laboral y, por tanto, vulnerables a los planes económicos porque llevan símbolos religiosos. Este nuevo feminismo quiere ser incluido, exhibiendo de la misma forma una dimensión anticapitalista para impulsar las estrategias de resistencia solidaria entre las mujeres.

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El presente artículo es una contribución voluntaria de Malika Hamidi para CaféBabel Bruselas. Doctora en CADIS (Centro de análisis y de intervención sociológica), expone una versión simplificada de la tesis que ha defendido en 2015 en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales: "Féministes musulmanes dans le contexte postcolonial de l'Europe francophone: Stratégies identitiaires et mobilisations translocales"