Mujeres y política: Las desigualdades estructurales de la sociedad turca

Artículo publicado el 9 de Febrero de 2016
Artículo publicado el 9 de Febrero de 2016

En Turquía, el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) abre un nuevo capítulo, incierto, para los derechos civiles y sociales de las mujeres turcas después de haber obtenido la mayoría en las elecciones. Seyma Gelen, feminista e investigadora en la Universidad Libre de Bruselas, descodifica para CaféBabel los resultados electorales y el secreto de la popularidad del AKP. 

La investigadora en sociología transnacional, Seyma Gelen, combina la consciencia de una europea y la sensibilidad de una mujer turca para aprehender los próximos desafíos y las lentas mutaciones de este sistema aún desigual. Entrevista de Cafébabel a la joven inestigadora.

Cafébabel: ¿Cómo evitar la desaparición de las mujeres en el universo político de Turquía?

Seyma Gelen: Para evitar que las mujeres desaparezcan de la institución legislativa, sería necesario revisar la ley electoral e instaurar un sistema de cuotas para una representación equitativa de las mujeres en las listas electorales de los partidos políticos. Ellas son poco numerosas en las cúpulas dirigentes de los partidos, mientras que como militantes se movilizan por el éxito de sus respectivos partidos. Aunque hay que decir que también brillan por su ausencia las mujeres en las cúpulas dirigentes de los partidos belgas. En Turquía, el HDP es el único partido que promueve activamente la paridad entre hombres y mujeres a todos los niveles. A nivel social, la visión tradicional de los roles de género mantienen (directa e indirectamente) a las mujeres en sus hogares. Eso explica, en parte, la ausencia de las mujeres en política. Si se tiene en cuenta que se les dice que ellas son o serán sobre todo madres, y que no hay suficientes infraestructuras para acoger a la pequeña infancia, se comprende mejor su ausencia. Hacer leyes es una cosa, tener una actitud conforme a las leyes es otra, aplicarlas es otra más y concienciar a la población, especialmente a la masculina, de los desafíos ligados a la desigualdad es otra cosa totalmente distinta.  

Cafébabel: ¿Qué tipo de medidas se han tomado?

Seyma Gelen: En Turquía, hemos permanecido constreñidos respecto al nivel de la igualdad legal. Ha habido algunas campañas de sensibilización para la escolarización de las niñas, campañas apoyadas por organizaciones femeninas cada vez más activas. Pero existe todavía esta distancia entre, de una parte, la igualdad legal y, de otra parte, las mentalidades y las prácticas sociales aún muy desiguales a favor de los hombres. Hay leyes y una sensibilidad social creciente sobre las violencias contra las mujeres, pero las violencias domésticas y las violaciones las golpean de lleno. La comparación siempre es útil: Recuerdo que más de un centenar de mujeres son asesinadas cada año en Bélgica. Es enorme. Tal y como señala Amnistía Internacional, ninguna sociedad se libra. ¡En Turquía, 300 mujeres fueron asesinadas en 2015! Todo el mundo se acuerda de Ozgecan, de 20 años, asesinada salvajemente por un conductor de autobús. Pero atención, hay también muchas mujeres que obtienen el éxito profesional en Turquía: El 36% de los universitarios son mujeres, así como el 30% de los médicos y arquitectos y el 25% de los abogados. Las mujeres que han hecho carrera en el ámbito financiero también existen. Podemos añadir que la liberalización de la vestimenta ha permitido a las mujeres hacer estudios superiores y trabajar. Es un triunfo importante. 

Cafébabel: ¿Cuál es su opinión de la campaña en Twitter "Volvemos la espalda" contra el presidente Erdogan (#BayanYanı, ndlr)? ¿Cree que eso podría ser un elemento que conlleve un compromiso más profundo de las mujeres con la política?

Seyma Gelen: En el origen, era la reacción de un grupo de mujeres que estaban en desacuerdo con algunas opiniones del Presidente. Ellas le habían vuelto la espalda durante una de sus visitas antes de las elecciones del 7 de junio de 2015. La respuesta del Presidente a estas mujeres hizo reaccionar a Twitter y el hashtag que menciona se convirtió en viral. Pero yo no creo que eso sea un elemento capaz de cambiar lo fundamental. Para mí, se trataba de la reacción de una parte de la sociedad turca contra Erdogan, que ha movilizado sobre todo a mujeres y asociaciones feministas, pero también a hombres. Los partidarios de Erdogan han cerrado filas en torno a él: No ha movilizado a hombres o mujeres de todo tipo. Como ya he explicado, la sociedad turca es en su gran mayoría patriarcal y estos asuntos no constituyen un problema para una gran parte de la población, para la cual las cuestiones económicas y de seguridad importan más.

Cafébabel: En el poder desde 2003, Erdogan es visto cada vez más por sus homólogos europeos como un Presidente autocrático e intolerante. ¿Cree que se trata de un problema de comunicación política, en concreto hacia las mujeres de izquierda, o es un problema de naturaleza más estructural?

Seyma Gelen: Erdogan es visto según la posición que se tenga respecto a su política. Los países europeos condenan algunas de sus políticas y lo califican de acuerdo a ello. Es necesario subrayar que los ciudadanos turcos no le ven como "un Presidente autocrático e intolerante", eso depende. A no todo el mundo le preocupa la libertad de expresión, la libertad de prensa, la situación de las mujeres o la concentración de poderes. Los resultados electorales y la actualidad política turca nos enseñan que hay una polarización de la sociedad turca entre los pro-Erdogan y los anti-Erdogan. Y no creo que vaya a haber un desenlace a corto plazo. Diga lo que diga y haga lo que haga, Erdogan va a gustar a algunos que van a apoyarlo y va a disgustar a otros que se van a oponer. La tensión en la sociedad disminuirá cuando la polarización política disminuya, pero la situación actual nos demuestra que eso no va a ser mañana.

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Este artículo proviene de la redacción de Cafébabel Bruxelles