¿Nacidos en el Caribe y europeos? La identidad de ultramar

Artículo publicado el 24 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 24 de Marzo de 2009
Islas y archipiélagos, territorios de la Antártida, sociedades y culturas que se mueven desde el otro lado del ecuador… Las regiones ultraperiféricas de la UE se encuentran unidas al continente por medio de textos legislativos. Pero la identidad no es algo que se decida por decreto...

Los territorios franceses de ultramar, las islas Guadalupe primero, Martinica y Reunión después, estuvieron paralizadas por huelgas generales a principios de 2009. El motivo: una vida demasiado cara (un nivel de vida muy bajo) en las islas francesas de las Antillas y del Océano Índico. Pero las dificultades económicas además van acompañadas de malestar social: “Donde más se resiente es en el mercado laboral, a nivel de inserción profesional. A la hora de buscar trabajo, los guadalupeños se encuentran con problemas de discriminación”, aprecia Élie Domota, secretaria general de la Unión General de trabajadores guadalupeños, según cita el periódico L’Humanité, el 9 de febrero de 2009. En el punto de mira: un Estado francés y una política que “no han permitido ni el desarrollo ni la lucha contra el desempleo”. “Los movimientos de protesta en las islas se deben al sentimiento de sus habitantes de no sentirse escuchados ni tomados en cuenta en las decisiones que ha tomado la Francia metropolitana y, por extensión, a nivel europeo”.

"Nuestras raíces son diversas y varias: africanas, amerindias, asiáticas..."

Auriane Audolant vive en Francia pero creció en la Reunión, donde la huelga se convocó el 5 de marzo de 2009. Si le preguntamos al respecto de su sentimiento de pertenencia a Europa, su respuesta es que “ni chicha ni limoná”: “Nuestra moneda también es el euro, señala, y estamos representados a nivel europeo. Por ejemplo, la eurodiputada francesa de ultramar, Margie Sudre, es una mujer política bastante famosa en la Reunión”. Sin embargo, mantiene que “los reunioneses tienen a veces la impresión de estar un poco olvidados o de no ser tomados demasiado en cuenta. El hecho de pertenecer a la Unión Europea, aunque estemos situados geográficamente en el Océano Índico, puede llevar a la gente a no considerarnos europeos, ya que en primer lugar, ni siquiera nos consideran completamente franceses. Las dificultades que lo prueban a nivel europeo existen ya a nivel nacional”.

Los tratados y la realidad

¿En qué medida las regiones europeas situadas en el otro hemisferio están regidas por Europa? Hay tres categorías diferentes para los territorios de ultramar: en primer lugar, están las regiones ultraperiféricas, que son miembros plenos de la UE y donde el derecho comunitario se aplica totalmente. Por supuesto estos son los menos numerosos. Encontramos en este grupo a: el archipiélago de las Azores y Madeira (portugueses), el archipiélago de las Canarias (español) y los departamentos franceses de ultramar (Martinica, Guadalupe, Guayana y Reunión). A continuación tenemos los países y territorios de ultramar (PTU) que cuentan con un régimen particular y que no son parte integrante de la UE “pero se benefician de relaciones privilegiadas con la Unión Europea”. Este grupo está formado por 21 integrantes, entre los que se encuentra, por ejemplo la Groenlandia danesa y las Islas Caimán inglesas: sus habitantes son libres de circular por la Unión Europea y los mercados están abiertos. Igual que la cultura.

“De donde venimos la mezcla cultural es original. Nuestras raíces son diversas y variadas, africanas, amerindias o asiáticas”, explica Jean-Claude Dellon, originario de la isla de Guadalupe. Entonces, ¿por qué europeos no? “Ante todo somos franceses y Francia forma parte de Europa. Nos beneficiamos de esta última, nuestros sentimientos o nuestra pertenencia a Europa son vistos a través del prisma del Estado francés”, continúa. ¿Cómo podemos reforzar los lazos y los intercambios, respetando la identidad y las especificidades regionales de los habitantes de estos territorios?