Nawal El Moutawakel: “Las chicas ven muchas veces el deporte como un mundo de machos”

Artículo publicado el 10 de Noviembre de 2008
Artículo publicado el 10 de Noviembre de 2008
¿Las mujeres tienen su lugar en el mundo del deporte y en el seno de sus instancias directivas? Nawal el Moutawakil, campeona olímpica de atletismo a principio de los 80 y actual ministra de Juventud y Deportes de Marruecos, responde

¿Cómo abordar la temática de las mujeres y el deporte sin hablar de Nawal El Moutawakel? Está marroquí de 46 años fue la primera mujer originaria de un país musulmán en ganar una medalla olímpica y la primera atleta, entre hombres y mujeres, en obtener el oro para su país. Una leyenda. Además, Nawal El Moutawakil ama los símbolos, es evidente: en 1995, ingresa en el Comité Olímpico Internacional (COI) y se convierte, en Pekín 2008, en la primera mujer musulmana en sentarse en la comisión ejecutiva del COI. Además, desde octubre de 2007 ocupa el ministerio de Juventud y Deportes de Marruecos. “Lo imposible es imposible”, le gusta recordar. La entrevista ha sido realizada por la asociación Sport et Citoyenneté (Deporte y Ciudadanía), en el marco de su publicación Femmes et Sport (Mujeres y Deporte). Esta asociación milita para que el deporte y sus diferentes valores sean considerados como vectores insoslayables de la educación y la ciudadanía.

Desde su punto de vista, ¿cómo puede favorecer el deporte la igualdad entre los hombres y las mujeres?

(Sport et Citoyenneté)Dado que atañe a todo el mundo, el deporte es ante todo un auténtico medio de promoción y desarrollo. Es un derecho fundamental en el que la discriminación y la segregación no tienen cabida. El deporte tiene cualidades fenomenales, tanto para los hombres como para las mujeres: los acerca en completa solidaridad, en completa fraternidad, en completa equidad, aunque no siempre sea el caso a día de hoy, desgraciadamente. Pero numerosas instituciones trabajan en ese sentido, igual que un buen número de gobiernos, para reflejar los verdaderos valores vehiculados por la práctica del deporte: el acercamiento, la excelencia, la determinación y el esfuerzo con alegría.

¿Cuáles podrían ser los esfuerzos a nivel nacional e internacional para favorecer el acceso de las mujeres a los puestos de alta responsabilidad?

Se trata de un combate perpetuo que luchan las mujeres para encontrar su lugar entre sus colegas masculinos. A fecha de hoy, las instituciones tratan de favorecer la causa de las mujeres para alcanzar este tipo de responsabilidades. Generalmente, todo el mundo reclama el cambio… Todo el mundo quiere el cambio, pero nadie quiere cambiar…

Sin embargo, desde principios de los años 90, numerosas instituciones organizan conferencias mundiales sobre el tema Mujeres y deporte. El debate del Congreso Olímpico del Centenario, que tuvo lugar en París en 1994, estuvo consagrado en gran parte al elemento femenino. Este movimiento está en proceso de hacer mover las cosas y de hacer oír la voz de las mujeres.

“Tengo la íntima convicción de que el futuro del deporte es femenino”

Sobre el terreno, ellas han demostrado que a fuerza de determinación, de perseverancia y de valor, podían romper los récords y pulverizar las actuaciones ya realizadas por los hombres. Tras los bastidores, ahora aspiran a las mismas responsabilidades. La representación de las mujeres en el seno del movimiento deportivo ha pasado del 10% en los años 90 al 20% pocos años más tarde. Algunas instituciones mantienen esta cuota, otras van rezagadas, pero realmente se notan vientos de modernización y de cambio en el seno de las instancias de decisión.

Este cambio de rumbo es muy importante, especialmente para las chicas jóvenes, porque ellas perciben todavía demasiado a menudo el deporte como un mundo de machos, del que se han apropiado los hombres. Sin embargo, son cada vez más mujeres las que se sientan en las ejecutivas, en la presidencia de las diversas comisiones o grupos de trabajo, incluso las que llegan a ministras. Se nota que este cambio aporta coraje tanto a las mujeres como al mundo deportivo, y tengo la íntima convicción de que el futuro del deporte será femenino. Espero que sea también el de nuestra sociedad…

Precisamente las instituciones europeas son muy activas en este aspecto, a traves de diferentes instrumentos políticos y jurídicos como el Libro Blanco del Deporte o el artículo ‘Deporte’ del Tratado de Lisboa. De acuerdo con el Libro Blanco, “La Comisión Europea debe fomentar la integración, la igualdad entre sexos, el acceso al deporte de las mujeres, especialmente aquellas pertenecientes a minorías étnicas, así como su acceso a los puestos de decisión”. En tanto que ministra de Juventud y Deportes de Marruecos y miembro del COI, ¿sigue usted estos asuntos? ¿Cuál es su opinión sobre estas políticas?

(Thomas Faivre Duboz/flickr)Incluso de lejos seguimos de cerca todo lo que pasa en Europa, y favorecemos todas las innovaciones y todas las iniciativas. Cuando se trata de cooperación Norte-Sur, estamos un poco obligados a seguir lo que se hace en el Norte, y nos inspiramos en estas iniciativas y en estos ejemplos para insuflar sangre nueva a todo aquello que se emprende en nuestra región. Hoy, el desarrollo de un proyecto que margine a la mujer está condenado al fracaso.

El Libro Blanco del Deporte constituye un ejemplo a seguir para numerosas organizaciones, numerosos gobiernos, numerosas entidades… para demostrar que todo es posible, que lo imposible es posible. Hoy, cuando contemplamos los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD), vemos la importancia que las instituciones internacionales conceden a la mujer. Eliminando la marginación, la pobreza, la miseria y otros flagelos, fomentando la inserción y la confianza en sí mismas, el deporte participa de la emancipación de las mujeres a las que afectan estos problemas: son al mismo tiempo esposas, madres, mujeres… pueden conocer fácilmente la pobreza, la exclusión o la marginación. El deporta tiene la facultad de apartar estas barreras. Es, pues, necesario fomentar el desarrollo del deporte: el Libro Blanco constituye en este aspecto una excelente hoja de ruta, susceptible de ser adoptada por todo tipo de sociedades.