Necesitamos la Revolución Russell Brand

Artículo publicado el 3 de Noviembre de 2014
Artículo publicado el 3 de Noviembre de 2014

Russell Brand pasó de ser un drogadicto a convertirse en un amante del yoga. Ahora pide una revolución desde Beverly Hills, y deberíamos hacerle caso.

Revolution, el nuevo libro de Russell Brand, acaba de ser publicado en Reino Unido y ya hay montones de personas enfadadas diciéndonos que es una majadería. Es sorprendente el odio que provocan las nuevas ideas de Brand, así que me pregunté por qué y leí lo que comentaban los "antirevolucionarios". Pero empecemos por el principio: ¿quién es Russell Brand? Parece el doble de Willy Wonka, pero es un hombre bastante ingenioso, que dice lo que piensa y suele señalar lo que a los demás no les parece relevante (por ejemplo, nos recordó que Hugo Boss solía fabricar uniformes nazis). También lo enlaza casi todo con su oscuro pasado: consumía drogas, no tenía ni dinero ni fama. Pero este aspecto se vuelve repetitivo cuantos más vídeos suyos ves en YouTube, así que dejémoslo de lado por el momento.

Aunque sea una mierda

No me interesa la novela en sí, sino lo que los demás han dicho de ella antes de que estuviese a la venta incluso. Aunque resulte ser una mierda de libro que solo ha escrito como terapia o para sentirse satisfecho, me enfadan las ridículas críticas que ha acumulado últimamente.

Una cosa queda clara cuando oyes a Brand hablar sobre política, y es que votar le parece una forma de conformismo ante un sistema que no funciona. Según Brand, la clase trabajadora ha sido especialmente olvidada por los políticos del Parlamento, y si los representantes no se conciencian más sobre el medio ambiente, y si sus políticas no se vuelven más democráticas e igualitarias, Brand recomienda no votar.

"Una tremenda idiotez"

El ex cantante de los Sex Pistol, John Lydon, está de acuerdo con Russell en una cosa: "Tenemos muy malas opciones entre las que escoger": el Partido Laborista (centroizquierda) o el Partido Conservador (derecha), y ahora también el demencial grupo de ultraderecha UKIP. Así que si solo existen esas opciones, Brand llega a la conclusión de que es mejor no votar. Lydon, sin embargo, dice que deberíamos votar de todas formas y que la propuesta de Brand es "la mayor idiotez" que ha oído jamás. Pero al mismo tiempo afirma que el pueblo debería votar "para cambiar las cosas". ¡Para el carro, Lydon! Cuando solo hay "muy malas opciones", ¿cómo es posible cambiar las cosas? En un sistema bipartidista, como el que existe en Reino Unido Estados Unidos, a veces los laboristas pueden ser peores que los conservadores. Es imposible saber cuál de los dos hará más recortes en las prestaciones sociales o se meterá en más guerras. Y si esta es la situación política (Lydon estaría de acuerdo en que lo es), es imposible cambiar las cosas a través del voto.

John Lydon hablando sobre Russell Brand

No creo que la llamada a la abstención de Russell Brand sea abogar por la vagancia, como dice Lydon. Es más bien una forma de señalar el problema real, un problema que el ex cantante parece querer ignorar, buscando consolarse con votar cada varios años. Una actitud muy conformista para alguien que en su día cantó "Anarchy in the UK".

Puede que aún penséis que votar al mal menor sea la mejor opción, y en parte estoy de acuerdo. Sin embargo, la gente como Lydon simplemente se está mintiendo a sí misma si simplemente va a votar e ignora todo lo demás.

¿Demasiado tarde?

David Runciman, un teórico político de la Universidad de Cambridge, escribió un artículo en el periódico británico The Guardian explicando que Revolution había llegado demasiado tarde. "Hace un año estábamos interesados por la opinión política de Russell Brand, pero ahora mismo estamos más preocupados por Douglas Carswell". ¿Y qué se supone que significa eso? Douglas Carswell acaba de ser electo como el primer miembro de UKIP en el Parlamento, pero eso no cambia nada. Solo significa que ahora habrá alguien que de vez en cuando hará comentarios ofensivos durante los debates. Si el año pasado era el año de Russell Brand, este podría serlo aún más. La gente está cansada de muchas cosas: de que salven bancos con dinero público, de que hagan recortes en el estado de bienestar, de la subida del precio de las matrículas y mucho más. Decid la palabra austeridad en un bar y veréis qué pasa. Que toda esta gente enfadada no salga siempre a la calle a manifestarse no significa que no exista. A veces solo se necesita una chispa para crear fuego.

Russell Brand es presuntuoso, ya lo creo que sí. ¿Pero eso significa que no debería hablar de los problemas que sufren tantas personas? Decir que Brand es imbécil o que el libro ha llegado demasiado tarde es una excusa barata. Son las personas como John Lydon y David Runciman las que me hacen sentir que necesitamos una Revolución Russell Brand.