No estamos experimentando un nuevo 1956

Artículo publicado el 23 de Octubre de 2006
Revista publicada
Artículo publicado el 23 de Octubre de 2006
50 años después de la revolución húngara contra el Estalinismo, los húngaros afrontan otra crisis democrática seria.

Los recortes económicos y el reconocimiento por parte del Primer Ministro de Hungría de haber mentido durante los últimos años en el gobierno han desencadenado una ola de descontento, sobre todo en Budapest. ¿Qué piensan los jóvenes húngaros de la presente situación política y sus resultados?

Eva (24 años) abogada: No estamos experimentando un “nuevo 1956”

“La situación hoy no puede ser comparada con los acontecimientos de 1956 cuando todos los húngaros lucharon por una meta común: la libertad. El presente escándalo sólo ha sido provocado por un discurso del primer ministro y se olvidará sin más en poco tiempo. Espero que la comunidad internacional lo olvide pronto. Es más problemático que nuestro país esté dividido de nuevo. Lo que no veo es cómo asistiremos a un acuerdo político en un futuro cercano. Por desgracia, el escándalo está desviando la atención de la gente de nuestros problemas reales y de las urgentes medidas de reforma. Y lograr contrario debería ser la principal tarea del parlamento.”

Karesz (26 años) encargado: “¡Tengamos un nuevo gobierno!”

“Necesitamos reconducir ciertos asuntos éticos para resolver el caos político. La mayoría de todos nosotros necesita un nuevo gobierno porque el actual ya ha probado su incompetencia ética, política y económica. Las luchas por el poder entre izquierda y derecha deben quedar a un lado y las medidas necesarias deben ser tomadas para parar evitar el deslizamiento del país hacia el declive. Los expertos en política y los políticos deben tener el coraje suficiente par aumentar los impuestos a las compañías multinacionales en lugar de golpear fuerte a los individuos con impuestos elevados.”

Niki (23 años) guía turístico: “¡Dejad al gobierno tranquilo!”

“Hungría no tienen en absoluto necesidad de un nuevo gobierno. Al actual debe permitírsele completar las urgentes reformas económicas que necesitamos. Estas medidas han golpeado fuerte a todo el mundo pero deben hacerse. Si no, nuestra situación económica continuará declinando. Encuentro las interminables manifestaciones simplemente aburridas: la democracia está en los parlamentos, no en las calles. En lugar de echar gasolina al fuego deberían volver al trabajo y hacer lo que puedan por mejorar nuestra economía.”

Anna (25 años) contable: “Estoy harta de la política en general”

“He dejado por completo el tema. Me da igual si este gobierno permanece o uno nuevo es elegido. La gente de la calle no tendría que aguantar lo más duro de la crisis política y económica. Sería estupendo que nosotros, no los políticos, controláramos la calidad de vida.”

Fotos, Veronika Kovács

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