Norma número uno del origen de las especies: adaptabilidad

Artículo publicado el 21 de Agosto de 2014
Artículo publicado el 21 de Agosto de 2014

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Nos acercamos al final de las vacaciones de verano y nos estamos preparando para enfrentarnos a la «vuelta al colegio/trabajo», con las últimas reuniones con los amigos, los últimos festivales y disfrutando de los eventos al aire libre.

Pero, ¿qué hay de aquellas personas «recién llegadas» a la ciudad? Esos aventureros, exploradores, Eurócratas, estudiantes, diplomáticos, en una palabra: expatriados.

¿Qué hay pasa con ese 36% de la población de Bruselas, todos ellos extranjeros? Algunos vienen de países distintos, incluso de otros continentes, con culturas, estilos de vida, normas y prácticas diferentes. Entonces, ¿qué sucede cuando se enfrentan a «nuevas normas», que quizá pongan en peligro sus «creencias y valores», por el interés común de esta sociedad multicultural?

El recuerdo de mi traslado y el de otros amigos me lleva reflexionar sobre cómo la teoría de Darwin de «El origen de las especies» es todavía un tema de gran interés.

UNO PARA TODOS Y TODOS PARA... ¿«LA INTEGRACIÓN»?

El primer reto que hay que superar es el de encontrar CASA. No es tarea fácil aquí, en Bélgica.

Para empezar, desde el punto de vista administrativo hay que seguir varios pasos, incluido el de registrarse en la oficina municipal; pero antes de ese paso final hay que haber firmado un contrato de arrendamiento, presentado una garantía bancaria, pagado el seguro de arrendatario y, por supuesto, una regla de oro cuando se trata de alquilar una casa o un apartamento es aceptar la visita de un «expertise» que perite el «etats des lieux» (inspección e inventario formal de la propiedad).

Y aquí surge el primer tema «delicado» que hay que afrontar: negociar con el propietario para evitar este caro «expertise». Si las dos partes son extranjeras el asunto puede volverse aún más delicado y puede que intenten todos los trucos del mundo para convertirse en «compadres» y «amigos» para luchar contra el lado oscuro y «el coste injusto de un peritaje».

Si el «recién llegado» (arrendatario) tiene algo de respeto por la legislación, las normas y las prácticas belgas, se ajustará a las «reglas del juego» del mercado inmobiliario, lo que no implica nada más que aceptar las leyes del lugar en el que ha escogido vivir.

Adaptabilidad es la capacidad individual de cambiar algo de nuestra conducta, de seguir nuevas reglas o de adoptar nuevas estrategias para resolver un problema.

A la hora de mudarse a otro país, la adaptabilidad resulta ser un indicador fundamental para predecir el éxito del traslado y facilitar la integración cultural.

Y por eso formulo las siguientes preguntas:

«¿Te sientes incómodo al adaptarte a nuevas normas, costumbres y prácticas?».

«¿Crees que disfrutarás de una situación privilegiada que te permita posicionar la ley a tu favor?».

«¿Tienes sentimientos contradictorios sobre la cultura o las maneras en tu nuevo país de acogida?».

Si has respondido más de una vez , probablemente no estés listo para dar el gran paso de trasladarte a un nuevo país.

Si has respondido más de una vez No, ¡Felicidades!

Estoy segura de que con algo de orientación conseguirás disfrutar de tu nueva CASA.