Noruega y las 'faldas de oro': ¿Necesitan las empresas una cuota femenina?

Artículo publicado el 8 de Marzo de 2011
Artículo publicado el 8 de Marzo de 2011

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Noruega estableció en 2003 una cuota del 40% de mujeres en los consejos de administación, ¿cuáles son los resultados? "Las cuotas son la mala respuesta para un problema equivocado", dice el investigador Jean-Louis Barsoux; pero su colega y profesora Ginka Toegel responde: “Hasta ahora, nada más ha funcionado”.
Un evento de “mujeres líderes” organizado por la escuela empresarial suiza IMD y la Red Internacional de Mujeres (WIN, por sus siglas en inglés) marca hoy, 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer.

"La falta de mujeres en los consejos de administración es la consecuencia de un problema más profundo: la baja representación femenina en niveles ejecutivos. La proporción de mujeres trabajadoras cae dramáticamente según subimos en la jerarquía. Y es ahí, en los niveles ejecutivos, donde son reclutados la mayoría de los futuros miembros del consejo. Noruega, pionera en la introducción de cuotas para mujeres con un 40% obligatorio desde 2003, no ha desencadenado un aumento a nivel europeo en el número de mujeres en posiciones de liderazgo en las 300 principales compañías del continente, según el estudio del cazatalentos Egon Zehnder. Semejante legislación puede disuadir a las mujeres ambiciosas de tomar la delantera en puestos ejecutivas ofreciéndoles un camino directo a posiciones no ejecutivas. Estas mujeres tendrán la impresión de que no pueden hacer un mal movimiento, pero al mismo tiempo están desesperadas por mostrar su valía. En Noruega, algunas mujeres de consejo de administración tienen más de veinticinco cargos y la media es de cuatro, el doble de la media europea. Sean sus opiniones descartadas o criticadas, será cuestión de interpretación ver hasta qué punto esto es legítimo o lleva al resentimiento, incluso a la discriminación. Sin duda los bufetes de abogados tienen aquí negocio.

¿Son las cuotas algo 'retro'?

Cuando el primer ministro británico, David Cameron, propuso cuotas de diversidad para su gabinete fantasma, eran las mujeres quienes se sentían incómodas al verse como una manera de cumplir números. Las cuotas son un instrumento crudo con demasiadas consecuencias inesperadas. Desvían la atención de las medidas necesarias para solucionar el problema real, que es el desafío de retener a las mujeres y promocionarlas a puestos de influencia. Las medidas necesarias incluyen políticas para ayudar a equilibrar el trabajo y la vida familiar, tutorías para enseñar a gestionar y entrenamiento especial sobre desafíos específicos y preocupaciones relacionadas con mujeres dirigentes. La coerción y las cuotas no resuelven el problema de base. Al contrario, dejan a las empresas libres de culpa.”

por Jean-Louis Barsoux

"La crisis financiera arrojó mucha luz sobre los excesos testosterónicos de la monocultura en los consejos de administración, según la idea actual de que eso no hubiera pasado si Lehman Brothers hubiese sido Lehman Sisters. Aunque las mujeres siguen accediendo con bastante dificultad a los consejos de administración, particularmente en EEUU y Reino Unido; en el FTSE 1OO (las cien primeras empresas de la Bolsa de Londres), el 12,5% de los directivos eran mujeres, una mejora mínima respecto al 12,2% de 2009 y al 11,7% de 2008. En realidad, hay suficientes mujeres con talento (aunque para encontrarlas hacen falta cazatalentos que sepan superar sus prejuicios), pero los consejos siguen siguiendo su propia inercia.

El debate ahora llega a Reino Unido

Más de un quinto de las compañías del FTSE 1OO no tiene mujeres directivas; en el FTSE 250,  son más de la mitad de las compañía. En algunos consejos, la ausencia de mujeres es especialmente desconcertante dado que son ellas quienes toman el 80% de las decisiones a la hora de comprar una casa. La idea de que las mujeres no saben pelear en ambientes duros es otra falacia dada la presencia de jefas en empresas como Areva (energía nucler), AngloAmerican (minería), Archer Daniales Midland (agrícola), DuPont (química), Sunoco (petróleo) y Xerox (tecnología): no son organizaciones blandas. Sin decir que sean la solución perfecta, la evidencia sugiere que las cuotas son efectivas. Inicialmente, la introducción del 40% en los consejos para las mujeres de Noruega generó protestas contra la discriminación positiva y la falta de mérito. Las predicciones más osadas, que vaticinaban la ruina económica de Noruega, se demostraron infundadas. En 2010, la competitividad mundial calificó a Noruega como el séptimo país más competitivo, un puesto superior a cuando no había cuota. Es más: la actual proporción de mujeres en los consejos noruegos es del 44%, 4 puntos más del límite mínimo legal.

Países como Francia y España siguen el ejemplo (en España se fijó como objetivo lograr el 40% en 2015). La Unión Europea está considerando la introducción de cuotas si las cosas no cambian de verdad. Irónicamente, el debate sobre las cuotas tiene el poder de cambiar mentalidades. Cualquier problema asociado a las cuotas puede ser vencido con facilidad. Por ejemplo:  se decía que algunas mujeres que no estaban preparadas para entrar en un consejo; pero en dos o tres años eso ya no se discutía. ¿Por qué no intentar la solución noruega, que parece haber sorprendido a todo el mundo con su sencillez y efectividad?"

por Ginka Toegel

El evento sobre liderazgo de las mujeres tendrá lugar el 10 y el 11 de marzo  en Lausana, Suiza

Fotos: Portada (cc) luc_the_matchlock; teleoperadores (cc) IronRodArt - Royce Bair/ tssphoto.com/roycebair/index.html; boardroom (cc) The_Warfield; all via Flickr