Novatadas universitarias: Integración, pero ¿a qué precio?

Artículo publicado el 23 de Noviembre de 2011
Artículo publicado el 23 de Noviembre de 2011
La práctica de las novatadas está presente en gran parte de los países europeos y bajo diversas formas. Asimismo, rara vez deja a la gente indiferente. Nos centramos en los recientes incidentes ocurridos en Francia y en Bélgica.

Algunos los llaman “bautismos” (en Bélgica); otros, “novatadas” o “fines de semana de integración” (en Francia) e incluso “semana de refresco o fresher week” (en Reino Unido y en Irlanda). En numerosos hemiciclos europeos evocar estos términos supone interminables debates entre las personas que se oponen – y que muestran incluso repugnancia por este tipo de prácticas – y aquellos que alaban los numerosos méritos tales como impregnarse de los valores y de las queridas tradiciones universitarias. A pesar de la variedad de denominaciones, la mayor parte de estas iniciativas comparte la voluntad expresada por sus organizadores de favorecer la integración de los nuevos miembros en los centros académicos.

Ya se trate de un buen o mal año, los países afectados han tomado medidas más o menos firmes que permiten situar estos eventos estudiantiles. Su objetivo es el de minimizar los riesgos de agresiones (como las humillaciones físicas o morales, el consumo excesivo de alcohol y los comportamientos sexuales de riesgo) así como el de volver a centrar estas actividades en su papel original: la integración.

¿Prohibición o tolerancia con condiciones?

En Francia, las medidas tomadas en 1998 fueron relativamente radicales ya que desde entonces una ley prohíbe todo tipo de novatadas. Sin embargo, muchas personas denuncian la ineficacia de esta medida. Un acontecimiento muy reciente nos viene a recordar que todavía se siguen produciendo las agresiones que se supone combate esta ley a través de ciertas veladas o “fines de semana de integración”; estos tienen lugar en las universidades y colegios franceses. El sábado 5 de noviembre de2011, un estudiante de primer año de la Universidad Paris-Dauphine presentó una queja tras producirse una novatada durante las “letras de sangre” (se habría grabado en la espalda del estudiante la inscripción “Japad”, nombre de la asociación estudiantil, con una chapa de botella). Este hecho ha llevado a la suspensión inmediata de la asociación en la universidad. Algunas semanas antes, un grupo de escuelas profesionales (Grupo IGS) decidió prohibir los fines de semana de integración en sus centros. Estos hechos ilustran perfectamente las dificultades que rodean todavía a este tipo de actividades.

Leeren cafebabel.com: “Novatadas en Europa: las víctimas, ¿consienten? (en francés)

En Bélgica, los “bautismos” de estudiantes no están prohibidos por las autoridades, que consideran que la prohibición eventual de estas prácticas podría agravar las cosas. Así, los poderes públicos delegan en los dirigentes universitarios la responsabilidad de dirigir a los grupos de estudiantes para prevenir que las cosas se vayan de las manos. A pesar de los dispositivos puestos en marcha por las universidades, han aparecido algunos abusos en la prensa belga recientemente. Así, en octubre de 2010 el coma etílico de una estudiante de la Universidad Católica de Lovaina (UCL) sorprendió a muchos belgas. La joven había bebido más de 50 cervezas durante un concurso de “a ver quién bebe más”. La “reina de los novatos”, que presentaba una concentración de alcohol en sangre de 3,14 gramos, cayó en un coma poco después de haber recibido el título. Aunque el derecho belga prohíba servir alcohol a una persona en estado de embriaguez, éste no condenó a los responsables del grupo. Sin embargo, no escaparon a las sanciones tomadas por la UCL: el cierre temporal del grupo y “trabajos de reflexión” para los implicados.

Aún así los incidentes se repiten y no parece que vayan a desaparecer los bautismos en las universidades belgas. Los miembros del grupo a los que se ha consultado insisten además en su utilidad: integrar al mismo tiempo que se endurece a los jóvenes “novatos”.

En el corazón del “conflicto”

Dentro de las universidades belgas, algunos “comités de bautismo” permiten ocasionalmente a los estudiantes ser testigos de las diversas pruebas a las que deben enfrentarse los novatos, dirigidos por los miembros organizadores o “comisarios”. Cualquier persona que observe estas actividades puede distinguir claramente un juego de dominante-dominado (en ocasiones acompañado de violencia verbal) donde los comisarios tienen el papel dominante. Este juego de rol tiene lugar con el aparente consentimiento de las dos partes implicadas.

Además, los defensores de las novatadas destacan a menudo el argumento del juego, ya que los “novatos” tienen la libertad de abandonar las actividades de bautismo en cualquier momento si se sienten humillados. De forma general, las múltiples pruebas a las que deben enfrentarse estos jóvenes durante semanas de novatadas así como durante el desafío final tienen el objetivo claro de crear un espíritu solidario cuyo objetivo es reforzar el carácter de los futuros bautizados.

En resumen, parece quedar claro que los debates entre personas a favor y en contra del bautismo (u otras actividades de integración similares a nivel europeo) muestran dos visiones muy diferentes (incluso que no se pueden poner de acuerdo) sobre la forma en la que se puede integrar a los nuevos llegados en los centros académicos europeos.

Fotos:  portada (cc) Donzor photography/flickr ; Texto :  Cul-sec (cc) paulgalipeau.com/flickr ; Bizutage homme/femme (cc) arslan/flickr.