Nuevas elecciones en España, ¿y ahora qué?

Artículo publicado el 6 de Mayo de 2016
Artículo publicado el 6 de Mayo de 2016

A pesar de que los españoles tengan una cita con las urnas el próximo 26 de junio, la situación política del país no queda muy clara.

El pasado 3 de mayo a las 9:37Felipe VI firmó un decreto con el fin de convocar nuevas elecciones legislativas, con el propósito de salir del estancamiento político en el que se encuentra el país desde finales del 2015. Tendrán lugar el 26 de junio, cinco meses después de un 20 de diciembre en el que el Congreso se vio incapaz de constituir una mayoría para formar gobierno.

Las elecciones legislativas del 2015 han sido, de algún modo, históricas, marcadas por un gran cambio político. Las dos formaciones políticas tradicionales, el Partido Popular (PP), cuyo Presidente del Gobierno actual es Mariano Rajoy, y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) han sido partícipes del nacimiento de dos nuevos partidos, procedentes de movimientos sociales,  Ciudadanos (centroderecha) y Podemos (izquierda radical), los cuales han obtenido unos resultados bastante llamativos. Con 123 ecaños (28,7% de los votos), el PP se posicionó en cabeza por delante del PSOE con 90 escaños (22%), le sigue Podemos con 69 (20,6%) y Ciudadanos con 40 escaños (13,9%).

De esta forma, para gobernar era necesario una coalición PP-PSOE, o la confluencia de tres partidos para la investidura. El PSOE se ha negado a apoyar al PP, y Podemos, liderado por Pablo Iglesias, no ha querido llegar a un acuerdo con Ciudadanos, así pues, no se ha podido formar gobierno tras varios meses de negociaciones. Esta es la razón por la que el Rey Felipe VI ha decidido convocar nuevas elecciones en junio.

Un 26 de junio sin grandes cambios

El principal problema es que una nueva votación no tiene por qué traer necesariamente grandes cambios y puede ocurrir que de nuevo el Congreso no pueda reunir la mayoría necesaria para formar un gobierno en verano. En efecto, una reciente encuesta realizada por Metroscopia, predice pocos cambios y señala como ganador al PP con un 29% de los votos, seguido del PSOE, liderado por Pedro Sánchez, con un 20,3%; Podemos con un 18,1%, Ciudadanos con un 16,9% e Izquierda Unida con un 6,6%, en el caso de que la participación fuera de un 70%.

En este caso, el periódico El Mundo ha esclarecido que aunque los partidos obtengan un número de escaños más o menos similar a los de diciembre, para formar Gobierno, va a ser necesario igualmente una coalición PP-PSOE, o un acuerdo entre tres partidos.

Ahora, los líderes de las grandes formaciones políticas no parecen estar preparados para establecer un compromiso después de no haberlo estado estos últimos meses. Albert Rivera, líder de Ciudadanos, que estuvo dispuesto a apoyar a un gobierno liderado por Mariano Rajoy hace unos meses, ha declarado de forma análoga el 3 de mayo que quería "un gobierno nuevo para España (...) Cuando hablo de un nuevo Gobierno, lo que digo es evidente", haciendo referencia al Presidente actual, en el poder desde 2011. La formación de un Gobierno en los próximos meses está por ahora en una situación comprometida.

¿Un sistema proporcional ineficaz para afrontar la crisis económica?

Teniendo en cuenta los resultados anteriores y los que puede llegar, es difícil preguntarse si es conveniente una votación proporcional hoy en día. La mayoría del escrutinio distribuye el número de escaños a los candidatos que se ponen al frente en las diferentes circunscripciones. En cuanto a la representación proporcional, se tiene en cuenta, con bastante fidelidad, el voto de cada ciudadano y se asigna el número de escaños según el porcentaje de votos, mediante un sistema de listas. Éste es el sistema que está en vigor en España.

Si éste tiene la ventaja de ser más democrático, el otro, favorece a los grandes partidos políticos, por lo que hay menor riesgo en términos de gobernabilidad. Hasta las últimas elecciones, el PSOE y el PP compartían el poder y la gran mayoría de escaños en el Congreso. El sistema proporcional no presentaba la desventaja de ser ineficaz y los grandes partidos podían asegurarse la mayoría absoluta si conseguían ponerse en cabeza para las elecciones legislativas.

Sin embargo, la crisis económica y social, la desconfianza hacia los políticos, el papel tan importante de las redes sociales y movimientos de los ciudadanos han cambiado completamente las cosas. Los votantes acuden ahora, en parte, a los que no son políticos de profesión, sino expertos en comunicación que denuncian la corrupción de los políticos y las deficiencias de las instituciones.

Por lo tanto, no sorprende nada que el sistema proporcional dé lugar a un Congreso sin mayoría, incapaz de formar un Gobierno. Si el sistema proporcional está en vigor en otros lugares, por ejemplo en las elecciones europeas, el dogmatismo está mucho menos marcado en el Parlamento Europeo y los partidos políticos votan periódicamente juntos, tras una negociación. En este caso, en el Congreso español, las diferencias ideológicas o culturales entre los cuatro principales partidos actuales son de tal magnitud que formar una coalición entre tres partidos sería algo insólito.

En este contexto, uno se hace la misma pregunta sobre la relevancia de una votación proporcional, democrática pero a veces realmente ineficaz. Y sin embargo, lo necesario es encontrar un Gobierno que tome medidas económicas concretas para los españoles. El pasado martes 3 de mayo, la Comisión europea publicó sus previsiones económicas de primavera para la UE y España. La institución europea estima que este año, el déficit público alcanzará un 3,9% y la tasa de paro llegaría a un 20% (se estima que disminuya a un 18,1% en 2017). Uno de los riesgos apunta a "una bajada en el crecimiento principalmente debido a la incertidumbre sobre la creación de un nuevo Gobierno". La situación económica no se estabiliza, pero formar un nuevo Gobierno es obligatorio.

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Este artículo ha sido publicado por la redacción de cafébabel Bruxelles