'Nuit Debout Berlin': También nos quedamos despiertos

Artículo publicado el 19 de Abril de 2016
Artículo publicado el 19 de Abril de 2016

A Berlín también ha llegado el movimiento Nuit Debout. Con el ejemplo de París en mente, franceses y no franceses se reunieron el pasado 9 de abril en una manifestación que tuvo lugar en Mariannenplatz. ¿De qué se habló? De llevar a cabo nuevas acciones arriesgadas y de Europa. 

Pensábamos que la primavera ya había llegado, pero la tarde del sábado 9 de abril hacía aún demasiado frío en Mariannenplatz, en Berlín. Los organizadores lo aclararon desde el principio: "No pasaremos toda la noche aquí, porque hace demasiado frío". La iniciativa Nuit Debout Berlin convocó una manifestación en respuesta a la llamada de sus camaradas franceses, quienes ocupan desde el pasado 31 de marzo la Plaza de la República de París. En Facebook hubo 600 personas que se interesaron por el evento y 200 que dijeron que asistirían. Lo cual es bastante, teniendo en cuenta que al principio los organizadores esperaban una reunión en un bar con un número limitado de asistentes. Son las siete de la tarde y unas 100 personas han encontrado ya el camino al conocido escenario del movimiento de izquierdas. En el aire se respira un ambiente que la banda Ton Steine Scherben ya describió en su tema Rauch-Haus.

Sin miedo a cometer errores

Los asistentes se pasan el megáfono. Jóvenes, mayores, hombres, mujeres, con un acento más o menos marcado. "No estamos de acuerdo con lo que está ocurriendo en el mundo, pero no sabemos cómo decirlo", declara una mujer mayor de Francia, y se atreve a establecer una comparación con la República de Weimar. A continuación toma la palabra un hombre joven: "Si queréis intervenir en Alemania, hay mucho por donde empezar", y añade: "Los derechos de los que reciben la ayuda económica Hartz-IV, por ejemplo". Se trata de problemas alemanes. 

Precisamente esto es lo que quería reivindicar la pequeña organización: Ir más allá de la problemática franco-alemana a causa de la reforma laboral y debatir a escala europea. "La precariedad laboral no es solo un problema francés", afirma Julie, una de las ocho cabezas del equipo. El movimiento berlinés no solo está dedicado a sus vecinos franceses, sino que también quiere llegar a los oídos de los berlineses y de los europeos. Su segundo propósito: Establecer de nuevo una democracia popular como máxima prioridad. "Nos definimos por nuestra total sinceridad", explica Julie. "No tenemos miedo a cometer errores, ni a dar nuestra opinión. Sólo queremos crear un lugar donde sintamos que podemos expresarnos a gusto".

¿A quién le apetece? En seguida piden el megáfono y se lo pasan de mano a mano. Se forman las primeras comisiones: Sostenibilidad, idioma, ideología, herramientas digitales, derecho laboral. No sólo están comprometidos, sino organizados. A medida que la noche invade la plaza, todos los grupos se reúnen de inmediato, buscan un lugar, un moderador, una junta directiva y se ponen manos a la obra. 

En el mismo barco

Estudiantes de último año, universitarios, trabajadores, autónomos, sindicalistas de Alemania, Francia o de otras partes de Europa: La comisión es de lo más variopinta, como suele suceder en Berlín y como a la gente le gusta. Todos tienen una opinión y éstas deben salir primero a la luz. Debatimos acerca del sentido del trabajo, su posición en la sociedad, las diferencias de salario, los derechos de los trabajadores, el salario mínimo universal, las mujeres y los inmigrantes; también debatimos sobre Europa. Tras quince minutos, decidimos hacer una ronda de presentaciones. Esta también es una idea clave de la iniciativa: No se trata de las personas, sino de los temas, que son relativamente flexibles. 

Una participante se indigna en cuanto surge el concepto de "productividad": "¡Lo que dices es un pensamiento totalmente capitalista!". Queda claro que los alemanes y los franceses debaten de manera distinta. Mientras que a los primeros se les anima a llegar a un consenso ya en la guardería, a los otros les gusta discutir; aunque aquí luchan mano a mano. "En las sociedades europeas no todos estamos en el mismo barco en lo que se refiere al trabajo y a sus condiciones", exclama un participante. "Aquí de lo que se trata es de cómo lograr que otros suban al barco". 

Atreverse

El grado de compromiso, así como los motivos personales de los jóvenes de entre 20 y 25 años que están en Mariannenplatz, son bien distintos. Como Krischna, que proviene de París, lleva seis meses en Berlín y es auxiliar de conversación en Neuruppin. En Francia no estaba muy comprometido, pero a raíz de su mudanza a Alemania ve los problemas sociales desde una perspectiva más global. Hoy quiere saber más. 

Los organizadores de Nuit Debout Berlin lo son por pura casualidad. No fue hasta cuatro días antes del encuentro, el 5 de abril, cuando esta tropa variopinta de ocho europeos francófonos se conoció en Facebook. "Llevamos tan poco tiempo y es todo tan reciente que es imposible generalizar", describe Julie. Esta asesora artística de teatro lleva tres meses en Berlín, donde prueba suerte en el mundo del arte. No sabe demasiado alemán y antes tampoco estaba muy comprometida. Pero había llegado la hora de tomar la iniciativa y parece ser que esto ha atraído a muchos. Al principio la idea estaba relacionada con el movimiento en París, para proporcionar una especie de plataforma de intercambio, nada más. "No teníamos demasiadas expectativas", declara Julie.

Pero ahora la iniciativa continúa: La primera prioridad es llegar a más gente, lograr una mayor variedad y dirigirse de manera concreta a los sectores de la población berlinesa. También se habla acerca de un pacto con más iniciativas para el 1 de mayo. "Aún estamos en proceso de encontrarnos a nosotros mismos, en busca de lo que va a venir", declara Julie al hablar acerca de la situación actual. ¿Las expectativas concretas para el futuro? Julie primero quiere que este movimiento tenga éxito, lo que también significa involucrar a la gente en la política. "Puede funcionar, si nos atrevemos", afirma.

¿Cómo aguantar despiertos? 

Han surgido muchas ideas durante el encuentro, pero ninguna directriz clara. Por ello, el debate continuó durante la noche del miércoles 13 de abril, y del sábado 16 de abril. "Aunque se llame Nuit Debout, no exijimos que la gente se mantenga despierta toda la noche", explica Julie. "Al fin y al cabo, queremos estar abiertos a todo el mundo, también a aquellos que pueden venir durante el día".

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Este artículo proviene de nuestra redacción local cafébabel Berlin