O Sister!: El éxito de un repertorio pasado y novedoso

Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2014
Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2014

¿Qué sentimiento evoca la palabra música? Pasión ¿Un color? El naranja ¿Un deseo? Seguir tocando ¿Un mensaje? Disfruta la vida. Con estas palabras de cierre de entrevista nos citamos con Paula y Marcos Padilla del grupo sevillano de swing O Sister! para descubrir que reivindicar el pasado resulta novedoso y es la clave de su éxito. 

Oh Sister! Es una banda compuesta por 3 voces: Paula y Marcos Padilla y Helena Amado, además de 3 instrumentistas: Matías Comino (guitarra), Camilo Bosso (contrabajo) y Pablo Cabra (batería). Su proyecto musical se inspira en la recuperación de piezas de jazz, swing y dixie del primer tercio del siglo XX.

¿Sus musas?: Las hermanas Boswell, un conjunto de cantantes armónicas muy desconocido entre sus coetáneos en la década de los años 30 en Nueva Orleans, ciudad que han visitado los O Sister! en octubre para aportar su arte y creatividad al homenaje y reconocimiento en el encuentro organizado por Kyla Titus, una de las nietas de las Boswell.

P: ¿Por qué habéis elegido este tipo de música?

R: Ha estado presente en nuestras vidas. Todo lo que hemos escuchado en nuestra adolescencia y juventud  bebe de esa música. El pop y el rock nacieron del primer jazz. Con nuestra propia madurez decidimos profundizar en sus raíces.

Uno comprende así mucho mejor la música actual. Además, este estilo tiene algo muy visceral, algo que te empuja. Entonces los artistas vivían realmente la música como una forma de expresión muy auténtica y libre y eso se percibe en su obra, con el paso de los años todo se ha vuelto un poco más encorsetado.

Paula y Marcos Padilla en el Naima Jazz Cafe. Silvia López

P: ¿Por qué Las Hermanas Boswel?

R:(Paula): Siempre me apeteció formar un grupo armónico conectado con la música popular de entonces y un día escuchando un disco de grupos vocales de los años 20 y 30 quedé atrapada por el track de las Boswel Sisters. Auténticas perlas entre otras voces mucho más conocidas incluso en Estados Unidos como las Andrew Sisters. Es curioso que yo siempre fui muy de la Fitzgerald que nombraba como su mayor influencia a Connie Boswell.

P: ¿Cuál es vuestra trayectoria y formación musical?

R: La procedencia de cada uno de los miembros de O Sister! es muy heterogénea. Helena (voz femenina), estudia canto; Matías (guitarrista), estudió en el conservatorio y también pasó por la escuela del Jazz Corner; Pablo (percusionista), empezó en el mundo del pop-rock, al igual que Paula y yo (voces y ukelele), explica Marcos. Somos autodidactas en el aprendizaje musical. También los tres cantantes hemos participado durante años en formaciones corales (actualmente miembros de proyectoeLe, grupo de música contemporánea)

Para todos algo que empezó a ser una afición y pasión se ha convertido en nuestra profesión. Precisamente esta diversidad enriquece muchísimo al grupo y en estos 6 años de vida hemos aprendido y evolucionado en el estilo vertiginosamente.

P: ¿Qué diferencias hay entre el público de cada continente?

R: En Estados Unidos nuestro estilo también es minoritario dentro del gran abanico cultural y musical que alberga el país, no hay una gran diferencia entre América y Europa aunque sí es cierto que en este último se nota que el swing está ahora calando muy hondo porque la proliferación de agrupaciones musicales es bestial en los últimos años.

P: ¿El contexto socio económico ayuda a la proliferación de grupos de jazz y de swing?

R: Internet ha ayudado muchísimo en el acceso de muchos jóvenes a este tipo de música, una recuperación de un viejo estilo que resulta completamente novedoso.

P: Festival de Swing de Sevilla ¿En qué se traduce vuestro éxito en volumen de negocio?

R: Económicamente más bien en poco. Lo hacemos por la satisfacción que genera organizar un Festival de Swing en Sevilla. Este año será ya la edición y es un gustazo ver cómo se han multiplicado los músicos y los bailarines en esta ciudad. Eso no tiene precio. Hemos aunado fuerzas con profesores de lindy hop y claqué del Sevilla Swing Dance y DaMTe, todas ellas danzas asociadas a este tipo de música, y el resultado ha sido alucinante. 

P: ¿Cuál es vuestro modelo de explotación?

R: Vender discos en los conciertos ayuda a cubrir los gastos derivados de las giras. Nuestro caso es particular porque el tipo de espectáculo que ofrecemos exige interactuar continuamente con el público, con lo cual el mejor momento para vender in situ es justo después de un bolo. On line también lo logramos, pero muy residualmente. Ser músico es una opción de vida en la que asumes que llevarás un tren de vida muy humilde pero al realizar lo que te apasiona, todo tiene sentido.

P: En vuestra opinión, ¿cómo es la enseñanza de la música en España?

R: Siempre ha sido la asignatura “maría” y nunca ha habido interés por cambiar eso. Las programaciones de las clases en la enseñanza básica desde luego podrían mejorar muchisímo. Tienes la opción de conservatorio, con una oferta clásica, pero da mucha envidia ver que en ciudades del norte haya escuelas de jazz y puedas acceder a una formación diferente.

La educación musical debería ser más práctica. No hay una cosa más desagradecida que el hecho de que tu primer contacto con un instrumento en los colegios sea tocar “la flautita"...Y eso está presente en todos los currículos escolares, cuando está, porque es muy habitual que la asignatura de música se centre en la historia de ésta, una historia que siempre acaba en la época del Romanticismo decimonónico.

También es importantísima, desde luego, la estimulación en casa, el simple hecho de cantar con tus padres. Aún estamos muy preocupados por llevar a los niños a una academia o al conservatorio pero nos olvidamos de que es en el hogar en donde se fomenta la afición. Nuestro padre es un melómano, ¡creemos que algo nos ha influido! ;)

P: Contadnos un poco más sobre vuestro viaje a Nueva Orleans                                                                                                                                   R: El motivo del viaje fue un encuentro-homenaje de grupos musicales inspirados en las hermanas Boswel a nivel internacional. Esta convocatoria la organizó una de sus nietas y decidieron contar con nosotros, un sueño hecho realidad en Nueva Orleans, una ciudad que te explica por sí misma que irremediablemente el jazz tuvo que nacer allí.   El viaje lo ha tenido que sufragar cada grupo y nosotros optamos por la vía del crowdfunding. Una vez más, el cariño y el apoyo de la gente nos han abrumado, espectacular la respuesta.

La convivencia con el resto de bandas de Australia, Israel, Canadá y Estados Unidos, siendo O Sister! la única banda europea participante, ha sido extraordinaria. Hemos sido como una gran familia de locos por las Boswell, compartiendo escenarios improvisados callejeros. No nos esperábamos la ovación que recibimos el primer día, realmente una experiencia fantástica.