Obamanía en Detroit el Día del Trabajo: Lección de sindicalismo norteamericano

Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2011
Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2011
Barack Obama en Detroit el Día del Trabajo, celebrado en Estados Unidos el 5 de septiembre, una visita que ao podría haber sido más oportuna para los cientos de miles de detroités sin empleo (el 16% de la población local en 2009, aunque la tasa real se aproxima al 50%) y para los casi 12.000 sindicados de Michigan presentes este 5 de septiembre en “el hoyo”, incluyéndonos a nosotros.
Un viaje grabado en el corazón de una cargada agenda política (y con un contexto sindical incierto). Ceremonia obamanesca del Día del Trabajo y/o rally político en el contexto de la precampaña de 2012 en Detroit. Reglas a seguir:

Regla de oro n°1: el futuro pertenece a aquellos que se levantan temprano (y que dejan su paraguas en los controles de seguridad)

Nosotros hemos llegado a tiempo (o casi). En el Día del Trabajo se perciben los codos apretados: la ceremonia ha durado casi tres horas y la hemos visto entre una densa multitud, colorida y muy reactiva. Toda la camarilla política y sindicalista de Michigan estaba allí. Incluso Hilda Solis, secretaria Estado de trabajo, se encontraba presente.

Regla de oro n°2: descifrarás los símbolos

Obama (y sus asesores) no han elegido Detroit (y la explanada del Renaissance Center – Sede Central de General Motors) al azar. La Ciudad del Motor es un lugar importante en el movimiento sindicalista de Estados Unidos. Detroit es una ciudad en plena crisis económica. Los “Big 3” (al fin y al cabo los “Big 2”) se habían beneficiado de un gran impulso por parte de Obama en 2009, cuando este último, recién elegido, había inyectado más de 81 millones de dólares federales en las arcas de Chrysler y de General Motors (GM). Los fabricantes que, según su salvador, han reembolsado una gran parte de sus deudas y siguen fabricando “los mejores automóviles del mundo”.

Regla de oro n°3: olvidarás el secularismo

Todo el mundo sabe que Estados Unidos está lejos de ser un Estado secular, basta con mirar el dorso de una moneda de un centavo para convencerse (“In God we trust”- “En Dios confiamos”). Pero de esto a tener un pastor conduciendo la asamblea en su totalidad, seguido por las imprecaciones de un rabino, siempre resulta un poco extraño…

Regla de oro n°4: utilizarás una retórica sin culpa

No hace falta decir que Obama es un orador nato. También sabe muy bien cómo apelar a los valores importantes para los estadounidenses: el trabajo, el sacrificio, los sindicatos y sobre todo la barbacoa (“This day belongs to you. You deserve a little barbecue” - “Este día os pertenece (…). Os merecéis una barbacoa”)! Incluso se aventuró a citar el fragmento de un famoso anuncio para Chrysler con Eminem: “Ésta es una ciudad que ha estado en el infierno y que ha regresado… y yo también la voy a hacer regresar”). Su rueda de prensa de casi una media hora pasó como una carta postal en EE.UU.

Regla de oro n°5: te entregarás al espectáculo

El presidente Obama no solo sabe hablar de maravilla sino que también sabe explotar hábilmente sus reacciones y la multitud que le reelegirá en el oficio entonando “cuatro años más”. En Estados Unidos, la política y el show-business son lo mismo. No es de extrañar que la detroitesa Aretha Franklin, acostumbrada a las ceremonias obamanescas, recalentase la asamblea con su famoso Respect.

Regla de oro n°6: alabarás a la clase media

Estados Unidos o el país de la clase media. Obama no tardó en recordar que Detroit (y sus sindicatos) fueron los creadores de “la clase más grande que el mundo ha conocido”. Todos sus predecesores sobre el estrado también habían hecho alusiones a esta “clase media” a la que se trata de mimar en tiempos de austeridad. Una cantinela totalmente ajena en los discursos políticos franceses…

El viento sopla en Detroit

Regla de oro n°7: instaurarás el socialismo en Estados Unidos

El discurso de Obama se ha mantenido muy americano, pero no se han dejado de ver referencias claramente socialistas como: “hemos vivido una década donde la riqueza ha sido más considerada que el trabajo y el egoísmo ha vencido sobre las responsabilidades”. O bien: (Necesitamos) “las mismas reglas para todo el mundo, el broker que jamás pondrá un pie en Wall Street (…) Una economía donde el trabajo duro paga y violar las reglas no”. Por no mencionar la evocación de los beneficios sociales como la semana laboral de 40 horas, el salario mínimo interprofesional o la aspiración a un mejor sistema de sanidad, de jubilación y de educación. Obama también atacó a los republicanos por tratar de hacer del Estado de Michigan, un “right-to-work state” (un Estado en el que la afiliación sindical no es obligatoria). Según él todo está listo, solo hace falta que “el Congreso actúe”. En definitiva, se está a medio camino entre el Frente Popular y Besancenot…

Regla de oro n°8: saludarás a Michelle Obama en su limusina

A falta de no haber visto más que un pedazo de pantalón de Obama, pudimos admirar medio brazo de la primera dama… Una cosa es segura. Incluso en el país de Obama, los desfiles sindicales no tienen mucho que ver con sus homólogos europeos… Se parecen más bien a un partido de béisbol, con Barack de catcher. Para leer el discurso integral de Barack Obama (en inglés) pinche aquí. The Washington Post también ha escrito un artículo sobre este tema.

Hélène Bienvenu (reportera fotográfica) y Nora Mandray (realizadora) son las dos francesas responsables de este artículo. Éstas se han trasladado desde Budapest y Los Ángeles a Detroit (Michigan) con el fin de escribir y realizar un documental web sobre Motor City, una ciudad que vivió cambios radicales. Sigue su blog (www.detroitjetaime.com) para comprender el alcance de los desafíos a los que se enfrentan los habitantes de Detroit. Tratemos de alentar a esta ciudad para darle una nueva vida. (Página Facebook)

Fotos: Portada y texto © Nora Mandray/www.detroitjetaime.com