Occidente boicotea Durban II

Artículo publicado el 20 de Abril de 2009
Artículo publicado el 20 de Abril de 2009

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La Conferencia Mundial contra el racismo de la ONU empiezó ayer lunes en Ginebra con un boicot. El miedo a un ambiente anti-israelí y a la profusión de ataques antisemitas ha llevado entre otros a EE UU, Israel y a algunos Estados europeos como Italia, Alemania y Holanda a cancelar su asistencia a la llamada Conferencia de Durban II

Corriere della Sera - Italia: Legitimar los regímenes políticos

El periódico liberal conservador Corriere della Sera lamenta especialmente la participación del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad en la Conferencia de Ginebra: "Si en la Conferencia contra el Racismo, que debe expresar la implicación de las Naciones Unidas en la defensa de los Derechos Humanos, puede tomar la palabra sin castigo un hombre que considera que la Shoah es una invención y está a la cabeza de un régimen que tiene en su cuenta cientos de muertes de opositores políticos, entonces hay algo que no funciona bien. [...] Los Estados europeos que se han decidido conjuntamente con el Vaticano a participar en la Conferencia pueden quizá evitar que se convierta en una repetición de Durban I. El peligro es: su presencia podría legitimar internacionalmente los regímenes políticos que a diario organizan un baño de sangre de los derechos humanos y que ni siquiera pueden presentar sus credenciales transparentes en relación con el racismo porque son conocidos como los maestros de la propaganda antisemita".

Angelo Panebianco

De Standaard - Bélgica

(uwdigitalcollectio/flickr)El periódico De Standaard opina que Bélgica debería boicotear la Conferencia contra el Racismo de la ONU que se celebra en Ginebra como Holanda y los Estados Unidos. Estados fundamentalistas como Libia e Irán determinaron la Conferencia: "El tono [del documento final] sigue siendo que las dictaduras religiosas o fascistas dan una lección a las democracias respecto a la esclavitud, el racismo y la intolerancia. [...] Hoy, uno de los oradores es el presidente iraní [Mahmud] Ahmadineyad, que permite que se ahorque a los homosexuales, niega la Shoah y estima que Israel debería ser eliminado del mapa. Asistiendo se le da mayor credibilidad a esta gente. El ministro de Relaciones Exteriores Karel De Gucht declaró una vez –con razón– en un discurso frente a la comisión de los Derechos Humanos de la ONU que 'no se deben proteger las religiones, sino las personas'. El texto final de Durban II hace justo lo contrario. [...] Bélgica debe decidirse ahora de qué lado está: del de los derechos humanos o del lado del fundamentalismo".

Mia Doornaert

Der Tagesspiegel - Alemania: Benedicto tiene razón

Mientras que algunos países europeos quieren permanecer distanciados de la controvertida Conferencia Mundial contra el Racismo de la ONU, el Papa ha confirmado la participación del Vaticano elogiando el encuentro de Ginebra como una iniciativa importante en la lucha contra la intolerancia. El diario liberal de izquierda Der Tagesspiegel opina al respecto: "Benedicto XVI tiene razón al decir: 'Asistir no significa aprobar el contenido'. Precisamente la Iglesia Católica, cuya experiencia cotidiana democrática podría ser algo más pobre que la de los Gobiernos de EE UU, Canadá y Holanda, tiene que recordar a los países occidentales que quieren boicotear la conferencia –una conferencia de la ONU– cuáles son sus valores más nobles: en una sociedad de iguales deciden mayorías que se preparan en el diálogo, en el debate, mediante lo que la Ilustración llamó 'razonar'. En realidad, ¿quién tiene miedo de quién? ¿Ya no se confía en que a la misma razón se la practique junto a un [Mahmud] Ahmadineyad? Ése es el sabor de fondo que queda de este boicot". 

Le Temps - Suiza

En el periódico Le Temps, la comisaria para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, defiende la primera Conferencia contra el Racismo celebrada en Durban en 2001, en la que se llegó a salidas de tono antisemitas: "Ningún país está exento del racismo, de discriminación social o de xenofobia. No son cuestiones que competan exclusivamente al Norte o al Sur. Tales males atraviesan las fronteras y las regiones. [...] La Shoah, [...] las guerras de los Balcanes y el genocidio en Ruanda [...] muestran que las formas extremas de violencia racista son una amenaza todavía presente. Existen numerosos ejemplos de violencia racista de una importancia menor, pero que también son formas de odio toleradas o ignoradas. [...] Soy totalmente consciente de que la reputación de la Conferencia Mundial de 2001 resultó enturbiada por las salidas de tono antisemitas de un puñado de oenegé al margen de la reunión diplomática. A pesar de estos incidentes escandalosos, la Conferencia logró alcanzar su principal objetivo: elaborar por primera vez una estrategia global para combatir el racismo a nivel nacional, regional e internacional".

Navi Pillay