¡Ojú qué hambre!

Artículo publicado el 25 de Junio de 2008
Artículo publicado el 25 de Junio de 2008
Llega el momento de la temida prueba del bikini. Pero cuando se tiene hambre es difícil resistir… Algo en lo que coinciden todos los europeos.

En alemán, la palabra dieta es inofensiva. La palabra francesa régime (régimen) se adapta más a la realidad, por su mala fama de sistema de gobierno. Armados con tablas calóricas y una voluntad de hierro iniciamos la lucha contra el monstruo que se esconde en nuestras entrañas. Primero se encoge y después de sentir unos pinchazos ¡tenemos un hambre! (ostry głód), como diría un polaco.

En toda Europa se utilizan a los grandes depredadores para formar comparativos. En Polonia (welczy głód), en Francia (une faim de loup) y en Italia (una fama da lupi) se tiene hambre como un lobo; en Alemania como un oso (Bärenhunger). En España se tiene más hambre que el perro de un ciego o nos podemos desmayar de hambre. En Italia, el hambre lo deja a uno ciego (non ci vedo dala fame) o se tiene hambre como un cerdo (una fame porca).

Este sentimiento voraz interno es el que nos empuja al frigorífico por las noches y el que aparece cuando queremos evitar el picoteo. Ya se diga en francés fringale (una enfermedad que padecían antiguamente los caballos cuyo síntoma era el hambre), en español avidez o en inglés munchies (los antojos que uno tiene, sobre todo tras consumir cannabis), lo cierto es que la víctima que los sufre engulle sin parar.

No obstante, si uno se resiste demasiado también corre peligro. Las ganas de vencer a la tentación se pueden convertir en un hábito. Por eso, en Francia se considera un delito, desde hace poco, “la incitación a la anorexia” (l’incitation à l’anoréxie).

En la cárcel es otro rollo. ¿Quién se preocupa de las calorías cuando tu máxima es comerte lo que te pongan? Por eso en Alemania oriental se dice “tengo cárcel, ¡me podría meter un cerdo entre pecho y espalda!” para describir el anhelo de comer abundantemente, tranquilo, como en un pequeño pueblo en la Galia.