Oliverio Toscani: “Y Europa será por tanto nuestra salvación”

Artículo publicado el 27 de Febrero de 2006
Artículo publicado el 27 de Febrero de 2006
Oliverio Toscani, fotógrafo y desacralizador por vocación, comenta con cafebabel.com la campaña electoral italiana, fustigando la política del país de la bota e invocando la salvación a Europa.

Fotógrafo, deus ex machina de campañas de comunicación internacionales para diferentes instituciones (entre las cuales se encuentra Naciones Unidas), de conocidas revistas y empresas (como Benetton), fundador de Fabrica, un centro internacional de investigación de comunicación y arte, co-fundador de Colors, la primera revista global del mundo, Oliverio Toscani enfoca Italia con sus lentes creativas, mostrándola algo "desteñida" con respecto a los colores de Europa.

¿Nos explica cuál es, según usted, el secreto del gran éxito de il Cavaliere [por Berlusconi] y el retraso de la clase política italiana con respecto a Europa, que evoluciona rápido sin nosotros?

Cuando la masa tiene un bajo nivel intelectual y la inteligencia brilla por su ausencia –porque quizás ha trasladado sus "amables traseros" a otra parte– es fácil destacar en el conjunto. Así actúa il Cavaliere. Tomemos como ejemplo sus bromas: son absolutamente banales. En una mesa no harían reír a nadie. Pero ya que en política no existe la más mínima creatividad, cualquier broma, por sosa que sea, cobra mayor protagonismo. Berlusconi es tan sólo un hombre normal que dice cosas distintas del encefalograma plano que caracteriza a la política italiana actual.

En una reciente entrevista emitida por RAI2 ha afirmado que la creatividad no puede ser democrática. ¿Piensa que Berlusconi y el Ministro de Economía, Giulio Tremonti, aplican, respectivamente, una política y una finanza creativas?

El proceso creativo no es nunca democrático. La finanza creativa no existe, es un falsedad, es una broma. En cuanto a la política creativa, el único en haberla adoptado fue Ghandi. Y basta. Berlusconi, repito, es un hombre normal en medio de una masa de gente banal.

Hace poco ha declarado que espera una victoria de il Cavaliere para poder, como hombre de izquierda, tener al adversario en el gobierno y criticarlo libremente. ¿Por qué no lo haría si fuera la izquierda quien tomara el poder? La izquierda es “dialéctica por definición histórica...

¿Dialéctica? ¡Qué dialéctica! La izquierda es fundamentalista, y como tal no da espacio a la inteligencia.

Pero, ¿cómo? ¿No había dicho que se abstendria de hablar mal incluso de su credo político?

Incluso perteneciendo a esta "extraña familia" ya sea de pensamiento o de corazón, reconozco sus límites, que dan miedo. La izquierda está falta de cualquier tipo de creatividad, somos inciviles y banales. Hoy hasta los críos saben que vivimos en una sociedad íntegramente de derechas. Es así por un simple motivo: todo el mundo persigue el beneficio económico. En los años setenta todavía era algo diferente...

¿Por qué?

Le doy un ejemplo: en 1976 el señor Berlusconi me invitó un día a cenar en casa de una señora blasonada del Milán bien. Nos llamó a Umberto Eco y a mí...

Qué olfato, se podría decir...

Sí, nos quería en su escudería. Había pensado que nos encargáramos de su televisión recién nacida. Teníamos que ocuparnos de ella desde el punto de vista de la comunicación y de los contenidos. Obviamente ni yo ni Eco aceptamos, a pesar de que la oferta monetaria no era pequeña.

Si la derecha y la izquierda ya no existen, ¿qué piensa entonces del nuevo renacimiento de la cuestión de la descentralización, del recrudecimiento nacionalista y de la Europa de los pueblos? Usted que lleva Europa en la sangre, se mueve en coche y quema kilómetros de país a país, ¿cómo ve el problema italiano en el seno de Europa?

Haber nacido en Italia no significa nada para mí. Es sólo un documento que lo prueba: no estoy ligado a sangre y fuego a nungún territorio en particular. Amo Suecia, Noruega, los países escandinavos en general. Ahí sí que me siento a gusto. Los respeto y creo que entre los italianos y ellos hay una diferencia fundamental. Tomemos como ejemplo a Suecia: es un país rico, poblado por gente con un alto nivel de bienestar. Italia en cambio es un país pobre, cada vez más pobre, hecho por ricos, que especultan y no pagan los impuestos.

¿Se refiere al auge de los "pillos del barrio" [Los protagonistas de los últimos escándalos financieros en Italia: Antonveneta, BNL y RCS]? ¿A los magnates del negocio inmobiliario, actualmente bajo la sospecha de los jueces? ¿También en Italia, según usted, ha llegado el momento de las grandes fusiones transfronterizas?

¡Absolutamente sí! Y Europa será, por tanto, nuestra salvación. Sean bienvenidos las compras de las sociedades extranjeras sobre bancos nacionales, como la oferta pública de compra de los franceses a la BNL. ¡Que nos compren las escuelas y los servicios públicos! ¡Qué la Lufthansa compre ya Alitalia! Francia, España, Alemania e Inglaterra pueden producir servicios más diversificados y mejores. Yo compro vaqueros americanos, tengo un coche alemán y jamás me han condicionado las fronteras de los políticos.

Para concluir, señor Toscani, usted es un creativo y entiende de belleza, ¿en Italia dónde encuentra todavía el sentido de la belleza?

En las personas. Italia está hecha de individuos. Y también en la luz y el magnetismo que de esta tierra emana... Una energía que no se encuentra en otra parte, aunque este magnetismo se haya arruinado también... También la belleza reside en el arte de este país. Un arte de la que siempre se ha valido el poder, porque cualquier poder tiene necesidad del arte, que es comunicación básicamente visual. Con un sentido doble: educadora y dependiente del poder para crecer.