Oportunidades de empleo: ¿Eres periodista? Estudia enfermería

Artículo publicado el 27 de Septiembre de 2010
Artículo publicado el 27 de Septiembre de 2010
En un momento dado, es normal preguntarse: ¿es esto lo que necesito? ¿Lo que quiero? ¿Lo mejor para mí? A veces, un giro en el camino es la mejor manera de buscar nuevas oportunidades laborales o un mayor sueldo; otras, una forma de sobrevivir hasta que llegue nuestra gran oportunidad. Y, en ocasiones, la única manera de vivir de verdad.
Marta, Jesús, Joanne, José Ramón o Miriam componen el elenco de esta historia. Distintas edades, profesiones y acentos, pero todos con algo en común: han perdido el miedo al cambio. Y no les va nada mal.

Una lesión en el pie. Eso fue lo que apartó a Antonio Banderas, entonces jugador del filial del Málaga CF, de su destino como futbolista. Carla Bruni, cantante, modelo y actualmente primera dama francesa, comenzó Arquitectura y la canciller alemana, Angela Merkel, se licenció en Física. Pero nombres populares no son un caso único. José Ramón Martínez tiene 35 años y durante ocho trabajó en una consultora de recursos humanos. Pero sentía que la empresa no hacía una apuesta real por las personas y acabó perdiendo la motivación. Después de un año sabático conociendo otros países y buscando su propio camino, lo ha encontrado. Hoy es su propio jefe y ha convertido su pasión por viajar en su forma de vida. Así nació buscounviaje.com, una empresa de viajes socialmente responsable. Pero tomar una decisión así no es fácil. “Tienes que aprender de cero en un área que no es la tuya y aceptar el reto psicológico de volver a construirte una vida con sentido”, asegura. “A pesar de todo, la incertidumbre era una opción atractiva comparada con la monotonía y el estrés”.

Hablamos, eso sí, de una incertidumbre controlada. Para que el cambio sea positivo debemos tener claros nuestros objetivos, analizar el riesgo y nuestra capacidad para asumir las consecuencias. Eso recomiendan los expertos. Félix Socorro, especialista en el mundo de la empresa y autor del libro La Teoría del Saltamontes, aconseja hacer una lista de pros y contras y analizar la realidad tratando de ser objetivos.

Paro y dudas profesionales

El actor, que ha sido considerado "El hombre más sexy del mundo", empezó como repartidor de lecheY esa fue la mentalidad de Miriam Miranda: analizar sus razones y evaluar riesgos. El mundo periodístico le había decepcionado y las opciones de futuro la desanimaban. “En plena crisis, con un número de parados en aumento... Y tampoco veía claro que me quisiera dedicar toda mi vida al periodismo”. Un día un amigo le habló de la carrera de Enfermería. “Buen sueldo, buenas salidas laborales y quitarme la espinita clavada de haber querido hacer también una carrera de Ciencias”. Descubrió que, a pesar de ser de letras, podía optar a las plazas reservadas para quienes tenían ya una licenciatura. Y se decidió. “Pero antes de tirarme a la piscina de cabeza, pensé que era mejor medir los metros de profundidad que suponía todo. Mi pareja es técnico en Emergencias y es voluntario de Samur-Protección Civil, así que me propuso hacer primero ese curso y ver si realmente me gustaba. Y, como puedes adivinar, me encantó y no dudé en hacer Enfermería”.

Tras estudiar Relaciones Laborales, Marta Guillán revolucionó sus prioridades y se dedicó al diseño de moda, un trabajo que le "apasiona"También la británica J. K Rowling tardó en alcanzar sus objetivos y prefirió ser precavida. Siempre le había apasionado escribir, pero no se decidía a dedicarse por completo a la literatura, ni siquiera cuando consiguió que le publicaran el primer libro de Harry Potter. Ese primer volumen fue ya todo un éxito, pero ella entonces trabajaba como profesora de francés y no abandonó las clases hasta la publicación del segundo volumen de la saga. Algo parecido le ocurrió a Marta Guillán. Estudió Relaciones Laborales, pero cuando acabó la carrera se dio cuenta de que trabajar en ese sector no le motivaba. Fue entonces cuando decidió volcarse en la que siempre había sido su verdadera pasión. Actualmente, se dedica al diseño y la ilustración de moda, trabaja con ilusión en una nueva línea de ropa y se considera “una privilegiada por haber elegido una profesión que no sólo me gusta, sino que me apasiona”. Ha hecho del cambio una oportunidad para la satisfacción personal.

Pero el periplo de Miriam, Marta o José Ramón para alcanzar sus metas no es nada si lo comparamos con las vueltas que tuvo que dar Sean Connery hasta convertirse en una estrella del celuloide. Desde repartidor de leche hasta limpiador de ataúdes o socorrista. ¿Sabías además que fue elegido tercero en la categoría de hombres altos de Mister Universo en 1953? Casi medio siglo después, en 1999, la revista People lo eligió como el hombre más sexy del siglo. Y es que algunos siempre cambian a mejor.

Imágenes: main (cc) Randy Son Of Robert/ Flickr; Sean Connery, x-ray delta one; diseño DM, cortesía de Marta Guillán.