OTRO CRIMEN CONTRA EL PENSAMIENTO: CENSURA EN EL REINO UNIDO

Artículo publicado el 8 de Noviembre de 2013
Artículo publicado el 8 de Noviembre de 2013
El aumento de la censura draconiana contenida en las leyes propuestas por el Parlamento Británico está alimentando el temor de la ciudadanía, ante la pérdida del derecho a la libertad de expresión y reunión.

El pasado 3 de septiembre, el Gobierno británico presentó ante el parlamento el proyecto de ley para la transparencia de los lobbies, campañas políticas de grupos no políticos y administración de los sindicatos. Este proyecto de ley recibió el doble de críticas que cualquier otra "ley mordaza", ya que contiene gran cantidad de medidas y nuevas propuestas para restringir la acción política por parte de personas ajenas a la política, durante un año antes de que en el país se celebren elecciones generales. Es evidente que esta medida se ha adoptado para limitar y regular los fondos de los sindicatos y de los activistas más acaudalados y, al mismo tiempo, implica que cualquier campaña o actividad política que pudiese afectar el resultado de las elecciones podría ser reprimida radicalmente. El proyecto de ley propone un límite de gasto de 450,000 euros para campañas políticas de organizaciones que no sean partidos políticos e introduce sanciones criminales para aquellos que ejerzan su derecho a la libertad de expresión.

EL MINISTERIO DE LA VERDAD

Los sindicatos, grupos de presión, las ONGs y algunos partidos políticos han condenado estas medidas draconianas. La aprobación del proyecto de ley supondría una violación de las libertades civiles en el Reino Unido y permitiría que los partidos hicieran campañas políticas durante el año electoral que nadie podría cuestionar. En efecto, las agrupaciones no gubernamentales no podrían expresarse en contra de ninguno de los problemas del día a día por miedo a que se les pudiera aplicar la nueva ley, que ha sido considerada excesivamente compleja y demasiado confusa. El gobierno de coalición democrática entre conservadores y liberales está siendo acusado de intentar acelerar la aprobación del proyecto de ley. El grupo de presión 38 Degrees está instando a sus miembros a escribir a sus dirigentes políticos como modo de protesta en contra de esta perturbadora propuesta. 

El proyecto de ley sólo es la última de una serie de de casos preocupantes relacionados con la limitación de las libertades civiles en el Reino Unido. En mayo del año pasado, Edward Snowden, un antiguo miembro de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, reveló información confidencial sobre cómo los departamentos centrales de comunicación de los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido espían a sus propios ciudadanos a través de internet, y gastan miles de euros para descodificar mensajes cifrados sobre información privada. El periodista norteamericano Glenn Greenwald publicó dicha información filtrada en el periódico de izquierdas The Guardian. El mes de agosto, el brasileño David Miranda, pareja de Greenwald, fue detenido en un aeropuerto del Reino Unido y retenido durante nueve horas, le confiscaron todos sus aparatos electrónicos al amparo de la ley antiterrorista del año 2000 (aprobada durante el gobierno laborista de Tony Blair). Volvía de un viaje tras visitar a Laura Poitras, una de las personas encargadas de documentar las revelaciones de la NSA. Posteriormente se hizo público que el gobierno del Reino Unido había ordenado a The Guardian destruir los discos duros que contenían los archivos Snowden. 

MURO CONTRA EL PORNO

El gobierno conservador democrático "con-dem" tiene previsto además obligar a los proveedores de internet a que bloqueen por defecto la pornografía en la red, y que esta se convierta en un servicio opcional. Por una parte, esta medida puede parecer relativamente inocua, pero por otra, lo cierto es que cualquier tipo de censura gubernamental sienta un precedente alarmante. Es probable que otro tipo de páginas "inapropiadas", como aquellas de contenido extremista, terrorista o de material esotérico, puedan ser bloqueadas automáticamente si el muro contra el porno del primer ministro David Cameron está activado. Muchas de las categorías de estas páginas están sospechosamente abiertas a la interpretación del gobierno. George Orwell en su novela 1984 describía así su modelo de control estatal distópico: "El que controla el pasado - decía el slogan del Partido - controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado." 

Mientras que el gobierno justifica sus propuestas con el discurso de la seguridad y la protección a los menores, es importante poner en duda si las organizaciones gubernamentales deberían tener poder para censurar y filtrar la información que está disponible en internet. Para aquellos que argumentan que los "inocentes" no tienen nada que temer, el gobierno del Reino Unido propuso un proyecto de ley para reducir los comportamientos antisociales, el crimen e incentivar la colaboración ciudadana , algo que es posible que sí que pueda causar mayor preocupación. Dicho proyecto de ley criminalizará a todo aquel que se involucre o amenace con comportarse con una conducta capaz de molestar a cualquier persona. El concepto es bastante amplio, muchos de nosotros argumentaríamos que el proyecto de ley podría violar potencialmente nuestra libertad de expresión. Incluso podría eliminar las libertades legales de reunión y protesta. El gobierno del Reino Unido está intentando aprobar medidas que harán que aumente el poder del estado al mismo tiempo que mellan las libertades civiles por lo menos en Inglaterra y en Gales. El verdadero peligro es el hecho de que la población no se dará cuenta, no se aferrará a su derecho a protestar contra unos proyectos de ley autoritarios y opresivos hasta que estos no se encuentren encapsulados dentro de la ley y su derecho a protestar ya no exista. Tal como dijo Orwell: "Al final, el Partido anunciaría que dos y dos son cinco y habría que creerlo".